Qué ver en el País Vasco Francés: ruta de 4 días por sus mejores pueblos y playas

¿Estáis pensando en hacer un viaje al País Vasco Francés? Si es así, habéis llegado al lugar indicado. Aquí os traemos una completa guía turística en la que os mostramos una ruta de cuatro días en coche o furgoneta, con la cual podréis visitar los principales atractivos turísticos de Iparralde (que es como se conoce a este territorio en euskera). Os hemos preparado un itinerario completísimo, con el cual visitaréis prácticamente de todo: grandes ciudades, playas paradisíacas, pueblecitos que parecen sacados de un cuento, caseríos en medio de la nada, fortalezas e incluso un tren a lo alto de una montaña.

Introducción: Iparralde, un paraíso al otro lado de la frontera

Viajar al País Vasco Francés siempre es una buena idea. Da igual la época del año, el tiempo que tengáis o la cantidad de veces que hayáis ido: siempre será un viaje fascinante. Pocas veces un territorio tan pequeño (no llega a los 3000 kilómetros cuadrados) tiene una oferta urbana, cultural y gastronómica tan profunda.

De hecho, es bueno que tengáis claro que se trata de una zona inabarcable, en la que es imposible “verlo todo”. Siempre que le contéis a alguien que habéis estado por Iparralde, seguro que os recrimina que no hayáis ido a un lugar maravilloso que hasta ese momento no conocíais. Pero ahí está la gracia, es un sitio al que siempre apetece volver.

El País Vasco Francés se encuentra dividido en tres regiones. Al oeste está Labort o Lapurdi, que es la que está en la costa y la que más visitas recibe. En el medio está la Baja Navarra o Nafarroa Beherea, donde la identidad vasca se muestra con más fuerza que en ninguna otra. Por último, en el este se encuentra Sola o Zuberoa, el territorio más pequeño, despoblado y desconocido de los tres.

En la ruta que os proponemos hemos intentado que haya un equilibrio entre las diferentes posibilidades que ofrece el País Vasco Francés, visitando sus destinos principales pero también yendo a rinconcitos menos habituales. Humildemente pensamos que es un itinerario súper chulo, perfecto para conocer este rincón del sur de Europa de una manera cómoda y sin prisas.

Cómo llegar y cómo moverse por el País Vasco Francés

Desde España, por carretera se puede llegar al País Vasco Francés a través de tres lugares:

  • País Vasco: es lo más habitual, ya sea por la rapidez (las carreteras son las más sencillas) o porque está a tiro de piedra desde sitios tan emblemáticos como San Sebastián u Hondarribia. En escasos minutos estaréis en el oeste de Iparralde.
  • Navarra: saliendo desde Pamplona, se puede llegar por diversos puertos de montaña a la zona central de Iparralde en una hora y media.
  • Huesca: hay que dar un poco más de vuelta, pero desde Jaca tenéis a una hora y media la zona este del País Vasco Francés.

Una vez allí, moverse es relativamente sencillo. Para desplazamientos largos tendéis dos autovías: la A63, que sube en paralelo a la costa; y la A64, que atraviesa la región de este a oeste yendo por el norte.

Eso sí, para la mayor parte de los desplazamientos tendréis que lidiar con carreteras de montaña. No hay ninguna especialmente complicada, pero tened en cuenta que pueden surgir imprevistos (especialmente en los meses fríos del año). Si habéis reservado algo en algún sitio, intentad llegar un poquito antes de lo normal u os arriesgaréis a llegar tarde.

Qué ver en el País Vasco Francés

¡Vamos ya con todo lo que ver y que hacer en el País Vasco Francés! Lo hemos dividido en cuatro zonas, además de agregar una extra al final. Cada zona por sí misma daría para un viaje por separado, por no hablar de que hay muchísimas cosas interesantes que no nos han cabido en la lista.

Organización de la ruta

El País Vasco Francés tiene un tiempo súper cambiante y las piezas del puzzle son intercambiables entre sí, por lo que os recomendamos ir con una planificación más o menos abierta y así poder adaptaros a todo lo que hay que ver.

Nosotros os hemos organizado los principales destinos en cuatro áreas claramente diferencias: la costa, los alrededores del Pico Larrún, el área por el que transita el Camino de Santiago y el extremo norte. Eso sí, no es un esquema cerrado ni muchísimo menos.

La costa

Empezamos por la parte más soleada y turística del País Vasco Francés. Los pueblos del litoral de Iparralde reciben cada año miles de visitantes desde la frontera sur, ya sea como excursiones de un día o para hacer un viaje como el que os proponemos.

De sur a norte, estos son los pueblos más interesantes:

  • Hendaya: localidad fronteriza, podéis acceder tanto por carretera como en un barquito desde Hondarribia. Tiene la playa más larga de toda la costa vasca, además de un montón de edificios de arquitectura neovasca y de un excéntrico castillo rodeado de un parque natural. Aparentemente es un destino 100% de sol y playa, pero os aseguramos que tiene mucho más.

  • San Juan de Luz: uno de nuestros destinos favoritos. Pueblo de corsarios, de bodas reales y también de paseos con un helado en la mano. Tiene una playa no tan grande como la anterior, pero igualmente adorable. Por si eso fuera poco, puede presumir de tener una de las calles más animadas de todo Iparralde, la Rue Gambetta.

  • Ciboure: separada de San Juan de Luz únicamente por el río Nivelle, se trata de una localidad que no suele ser mencionada en las rutas turísticas más habituales. Y es una pena, porque es igualita que su vecina, aunque con un carácter mucho más auténtico. En el extremo norte tiene un enorme fuerte y algunas de las mejores playas dog friendly de todo el País Vasco.

  • Biarritz: uno de los primeros centros turísticos del sur de Europa, al menos para las clases apoderadas. Por aquí han pasado toda clase de mandatarios, desde Napoleón III a la familia real británica. Tiene museos dos enormes casinos, mercados, faros y una gran playa.

  • Bayona: la capital del País Vasco Francés. Se trata de la ciudad de mayor entidad, pese a lo cual no abandona un carácter tan adorable como lleno de encanto. En su casco histórico incluye una increíble catedral gótica, pero también una infinita sucesión de calles que se sitúan a medio camino entre lo que cabría esperar de San Sebastián y de Bilbao. Es una auténtica maravilla.

A la sombra del Pico Larrún

No muy lejos de la costa, siempre con los 905 metros del Pico Larrún como referencia, se encuentra otra de nuestras zonas favoritas del País Vasco Francés. En ella podéis encontrar su excursión más mítica y varios pueblos imprescindibles:

  • Tren de Larrún: empezamos por una actividad básica, sin la cual la visita a Iparralde no está completa. Se trata de un tren cremallera de madera, mediante el cual es posible subir a la cima del Pico Larrún y disfrutar de unas vistas extraordinarias del entorno. Hay que pasar por caja y pagar 20€ por persona, pero os aseguramos que merece la pena. Por cierto, se puede ir al Tren de Larrún con perro, algo que siempre es de agradecer.

  • Ascain: muy cerquita del tren está el pequeño pueblo de Ascain, que también brilla por su autenticidad. En él podéis encontrar una iglesia estupenda, de las más bonitas del País Vasco Francés. ¡Ah! Y no podéis iros de allí sin llegar hasta el Puente Romano, que también es una pasada.

  • Sare: mucha gente va aquí sin saberlo, ya que la estación del Tren de Larrún está en su término municipal. Sin embargo, os aseguramos que también merece la pena visitar el propio pueblo, pues tiene algunos de los mejores ejemplos de arquitectura vasca tradicional. Imprescindible si os gustan los típicos caseríos con las fachadas repletas de maderas de colores cruzadas.

  • Ainhoa: otra visita imprescindible. Es miembro de la lista de Los Pueblos Más Bellos de Francia por derecho propio, ya que alrededor de la calle principal (Qur Karrika) tiene decenas de casonas típicamente vascas. Mención aparte merece su cementerio, repleto de estelas discoidales.

  • Espelette: por último, érase un pueblo pegado a un montón de pimientos. Se trata de una localidad en la que todo gira alrededor de su producto más emblemático: una variedad de pimiento con Denominación de Origen Protegida que es famosa en el mundo entero por sus propiedades. Pero ojo, que la cosa va más allá, ya que tiene un casco histórico precioso y cuya visita es imprescindible.

El Camino de Santiago

Imaginad una línea inclinada, que entre en el País Vasco Francés por el este y atraviesa el territorio hasta el suroeste. Más o menos así es la ruta principal del Camino de Santiago que transcurre por la zona, alrededor de la cual están algunos de sus pueblos más destacados. Nosotros os proponemos:

  • San Juan Pie de Puerto: uno de los grandes hits de Iparralde. Un pueblo que habitualmente es la última parada de la ruta jacobea antes de cruzar a Navarra, en la cual os esperan calles encantadoras en las que todavía se respira medievo. Su patrimonio, sus tiendas y un agradable olor a crepe hacen que sea un destino top.

  • Mauleon-Licharre: parece un pueblo más, pero si recorréis su casco viejo os encontraréis con un patrimonio súper sorprendente. Tiene dos castillos, un ayuntamiento que ha inspirado novelas, una iglesia enorme y un montón de edificios interesantísimos.

  • Iglesia de L’Hôpital-Saint-Blaise: para terminar, no podéis dejar de ir a este pequeño templo. Está a diez minutitos de Mauleon-Licharre y os transportará de inmediato al pasado. Posiblemente es el edificio románico más importante de todo el País Vasco Francés.

El norte, la frontera con las Landas

Por último, el norte de este territorio también esconde un montón de sorpresas. ¿Sabíais que es uno de los principales lugares de cultivo de kiwi de toda Francia? Aquí os esperan, entre otros destinos:

  • Bidache: los Duques de Gramont hicieron de esta urbe su centro neurálgico, legando a generaciones venideras calles llenas de encanto, un castillo brutal y una iglesia única. En la localidad también encontraréis un cementerio israelí, fruto de la gran población hebrea que se asentó aquí durante la Edad Media.

  • Belvedère de Miremont: posiblemente, la visita más random de todas. Sobre una torre de almacenamiento de agua se ha instalado un mirador que ofrece una panorámica única de todo el País Vasco Francés, además de otras regiones cercanas. Es gratis y abre todo el día, por lo que no hay excusa para no subir.

Extra: todo lo demás

Como hemos dicho, Iparralde es un territorio profundo, lleno de matices y en el que no hay dos viajes iguales. Nosotros os proponemos una ruta de cuatro días en la que os debería dar tiempo a ver todo eso, pero es inevitable reconocer que con más días se podrían ver muchísimas otras cosas.

Por poneros algunos ejemplos, en el sureste están las Gargantas de Kakueta: un desfiladero de 4,5 kilómetros que ofrece una de las mejores rutas de senderismo del País Vasco Francés. Por otro lado, en la localidad de Cambo-les-Bains, no muy lejos de la costa, está la Villa Arnaga: una casona de principios del siglo XX que ofrece lo mejorcito de la arquitectura neovasca.

En resumen, os pedimos disculpas si alguna cosa chula se ha quedado en el tintero. Como viajamos por la zona varias veces al año, os prometemos que seguiremos investigando y descubriendo nuevos destinos con encanto.

Gastronomía: qué comer en el País Vasco Francés

Si comer bien es algo asociado al País Vasco que hay al sur de los Pirineos, la cosa es exactamente igual en el País Vasco Francés. Es prácticamente imposible hacer un viaje por Iparralde y no volver a casa con una sonrisa gastronómica de oreja a oreja, ya que es un lugar en el que todo está rico, las raciones siempre son abundantes y los precios no son ningún disparate.

Empecemos por un producto que reina con puño de hierro en la zona: el pimiento. En concreto, la variedad DOP de Espelette está repartida por todo el País Vasco Francés y puede encontrarse en crudo, en polvo, en mermelada y en 1001 elaboraciones más.

A nivel de embutidos, hablamos de un sitio único. Desde el mítico jamón de Bayona hasta una variedad loquísima de quesos, pasando por patés de primera calidad. ¡Imprescindible catarlos!

Hay platos típicos de la zona, como el axoa: un guiso de carne de ternera que normalmente lleva cebolla, tomate y pimiento. No nos olvidemos de los pintxos (aunque para eso os recomendamos ir a la vecina Hondarribia) y de la alta cocina, por supuesto.

En cuanto a dulce, hay un protagonista fundamental: el pastel vasco. Se trata de un delicioso postre hecho con harina, manteca y huevos que generalmente está relleno de crema pastelera, aunque cada vez es más frecuente encontrarlo de chocolate o de mermelada.

También merece la pena hablar del canelat. Pese a haber sido inventado en Burdeos, lo cierto es que este mini-bizcochito de canela y almíbar se encuentra con facilidad en un montón de pueblos. ¡No os vayáis sin probarlo!

Compras y souvenirs

¡Que nadie se vaya del País Vasco Francés sin comprarse unas alpargatas! Las encontraréis de mil colores distintos, pero siempre con un diseño tan sencillo como eficaz. Debido a su bajo coste, son uno de los recuerdos más típicos de la zona.

Os sorprenderá la cantidad de productos textiles que hay en las tiendas de souvenirs: telas, trapos, delantales… Los tejidos vascos son famosos a nivel mundial, no solo por sus características rayas sino también por su excelente calidad.

Pero si os tenemos que hacer una recomendación, sin duda es la de los souvenirs gastronómicos. No volváis a casa sin una botella de txacolí o de patxarán, sin alguna conserva o sin un queso. Sin ir más lejos, nosotros solemos llevar a la familia un pastel vasco cada vez que vamos por la zona, y nunca se han quejado.

Mapa turístico del País Vasco Francés

Para que ordenéis un poco vuestra ruta, aquí os traemos un mapa turístico del País Vasco Francés. ¡Buen viaje!

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