Ruta de cinco días en coche por Dinamarca

Después de un montón de posts hablándoos de diferentes destinos de Dinamarca, hoy queremos recopilar toda esa información en una única guía para hacer un viaje de cinco días por Dinamarca. Está pensada para hacer el viaje en vehículo privado (coche o furgo), pero pensamos que los datos pueden ser útiles para cualquier tipo de viajero.

Introducción

Dinamarca es un país diferente. Muchas veces eclipsado por la grandeza de Copenhague, parece que es lo último que tiene que ofrecer al viajero… ¡pero nada más alejado de la realidad! En el país encontraréis una excelente mezcla entre la Europa continental y los países nórdicos. Tan pronto os sentiréis en medio de Alemania como recorriendo paisajes propios de Noruega.

Hospitalarios, con alto nivel de vida, amantes de la naturaleza: muchas son las cosas buenas que se pueden decir de los daneses. Lo cierto es que, pese a ser un poco caro, Dinamarca es un país al que da gusto ir. Además, está lleno de sorpresas: pueblecitos de cuento, playas que no esperarías, una propuesta gastronómica sensacional y muchas más cosas con las que nadie se irá sin una sonrisa de oreja a oreja.

En resumen, viajar a Dinamarca siempre es una buena idea.

Recorrido y lugares visitados

La ruta está pensada como una primera toma de contacto con Dinamarca. Seguramente os sorprenderá que no hayamos incluido Conpenhague, pero decidimos descartar la capital por un motivo: siendo un sitio con tanto vuelo lowcost, nos daba pena dedicarle solo un día y tener que sacrificar otras cosas de la ruta. Por supuesto, queda en el tintero y en algún momento haremos esa escapada.

Lo que si hicimos fue visitar:

  • Ribe: la ciudad más antigua de Dinamarca. Un lugar mágico en el que sus casitas con entramados de madera en la fachada, su adorable puerto y un cierto aroma a primer contacto con la cultura vikinga nos cautivaron.

  • Esbjerg: realmente no visitamos el pueblo, sino un monumento dentro de su término municipal. Nos referimos a las impresionantes esculturas de Hombres en el Mar, un lugar muy pintoresco y al que desviarse merece la pena.

  • Legoland: por mucho que pasen los años, seguimos siendo como niños. Por eso, cuando vimos que nuestra ruta pasaba cerca del parque temático que Lego tiene en Billund, no lo pensamos nos veces y fuimos a conocerlo. Fue una experiencia cara, pero mereció la pena.

  • Odense: fue la ciudad en la que más turismo asiático vimos de toda Dinamarca, sin duda atraído por la figura de Hans Christian Andersen. El mítico escritor de cuentos infantiles nació aquí y se inspiró en sus coloridas calles para muchas de sus obras. Es una pasada tanto el pueblo como el fiordo cercano.

  • Pueblecitos del norte de Jutlandia: en una excursión de un día pudimos hincarle el diente a pueblos tan dispares como Hirtshals, Lonstrup o Frederikshavn. Turismo slow y de calidad. También nos dejamos caer por Punta de Grenen, un espacio natural en el que chocan el Mar del Norte y el Mar Báltico.

  • Aalborg: no podíamos dejar de visitar alguna ciudad grande, y la primera que elegimos fue Aalborg. Si un sitio es «muy danés», sin duda es este. Si lo vuestro son los edificios de relumbrón, las avenidas anchas y las cosas bien hechas, sin duda este es vuestro destino.

  • Mariager: sin embargo, si lo que os gusta es caminar sin rumbo por calles tranquilas, la vida auténtica y el respeto por el medio ambiente, Mariager se convierte en una parada obligada. Miembro de pleno derecho del movimiento cittaslow, uno de los sitios que más nos cautivaron en la ruta.

  • Aarhus: para terminar, una parada en la bonita ciudad de Aarhus. Allí sucumbimos a sus tiendas, a sus cafeterías y a una impresionante catedral.

Documentación, vacunas y otros trámites

Dinamarca forma parte de la Unión Europea, así que ir a este destino es como estar en España a todos los efectos. Dicho de otro modo: no hay fronteras, no hay que ponerse vacunas, os atenderán en el médico en caso de necesitarlo, vuestro carnet de conducir es perfectamente válido…

Moneda

Sin embargo, pese a todo lo anterior, Dinamarca no utiliza el euro. La moneda de curso legal es la corona danesa, siendo el cambio (en 2020) de unas 7 coronas por cada euro.

Conseguir dinero es muy sencillo, pues veréis por todas partes cajeros automáticos y casas de cambio.

Lo que quizá no os resulte tan sencillo sea pagar en efectivo, pues Dinamarca se ha propuesto terminar con el dinero físico antes de 2030. Hay un método de pago súper extendido que se llama MobilePay, una especie de Bizum con el que podréis hasta dar limosnas.

Gastronomía

En Dinamarca se come muy bien, pero no a cualquier precio. El nivel de vida es alto, lo cual impacta de lleno en los bolsillos del viajero. Siempre quedarán los supermercados y las cadenas de comida rápida para sortear esto, pero si alguien quiere disfrutar de comida local tendrá que sacar la cartera.

La cocina danesa está muy influida por la francesa, por la alemana y por la escandinava. Vamos, que es una especie de punto de encuentro entre técnicas del sur e ingredientes del norte.

Algunos platos típicos son el frikadeller (albóndigas de cerdo) o el smorrebrod (tostadas de pan de centeno con diferentes toppings). También son muy típicos pescados como el arenque, no tan habitual en España.

Por cierto, Dinamarca es el lugar de origen de dos cervezas mitiquísimas: la Carlsberg y la Tuborg. No podéis iros de allí sin probar una, no tienen nada que ver con las que se exportan.

Alojamiento

Misma cosa que con la gastronomía: Dinamarca no es un país barato, lo cual influye mucho en esta partida del presupuesto. Si vais con coche lo tenéis resuelto, ya que en las afueras de las grandes ciudades suele haber alojamientos de bajo precio. Pero si no es el caso, preparaos para rascaros el bolsillo.

Transporte y coche de alquiler

Nosotros hicimos este viaje yendo desde Países Bajos con una furgoneta de alquiler de Wicked Campers, así que no tenemos información de primera mano. Sin embargo, a la hora de hacer este artículo hicimos unas cuantas búsquedas y el precio de los alquileres de coches no nos pareció tan alto como el de los alojamientos.

Seguridad

Dinamarca es un país 100% seguro, forma parte de la Unión Europea y la corrupción de los que os tienen que ayudar (como policías, por ejemplo) no es tan típica como en el sur de Europa. Por tanto, podéis ir con toda la tranquilidad del mundo, aunque siempre teniendo cuidado en las grandes ciudades y yendo por la noche.

Consejos finales

Para terminar, una recomendación muy básica: Dinamarca es mucho más que Copenhague. Normalmente la gente se hace una escapadita a la capital, hace un par de excursiones y poco más, pero el país tiene mucho que ofrecer. Nos recuerda un poco al caso de Bélgica, en donde el 99% de los viajes se limitan a las tres o cuatro ciudades típicas y el resto del país parece no existir.

En Dinamarca encontraréis ciudades únicas, pueblos de cuento de hadas y espacios naturales increíbles, todo ello acompañado por una buena propuesta gastronómica. No se le puede pedir más a la vida.

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