Ruta de 4 días por Lituania en coche o furgoneta

Lituania es el país más meridional de las tres repúblicas bálticas. Aunque tiene algunas particularidades que le hacen distinto (como que su población es mayoritariamente católica), lo cierto es que es una excelente puerta de entrada a la zona. Nosotros hicimos un completo recorrido de cuatro días por tierras lituanas, en el cual pudimos visitar los principales destinos de un país tan sorprendente como lleno de posibilidades. En este artículo os enseñamos qué ver en Lituania y os damos un montón de información para preparar vuestro viaje: documentación necesaria para ir allí, cómo moverse, qué esperar de su gastronomía…

Introducción: un país entre lo medieval y lo soviético

Aunque Lituania no sea precisamente el país de Europa que más turistas recibe al año, lo cierto es que es un destino que está muy de moda. Y lo está por méritos propios, ya que es un país lleno de ciudades sorprendentes, con unos espacios naturales excepcionales y en el que la gente es más acogedora de lo que pudiera parecer.

La Historia de Lituania está claramente marcada por su estratégica posición, que no solo asegura una continua efervescencia comercial sino también infinitas luchas por su control. Así, hasta nuestros días han llegado ciudades fortificadas, grandes puertos y también urbes medievales en las que el tiempo parece haberse detenido. El siglo XX no pudo haber sino más duro, primero con una ocupación nazi y luego otra de tinte soviético.

Por suerte, en la actualidad visitar Lituania no podría ser más sencillo. El país forma parte de la Unión Europea, utiliza el euro y tiene muchas conexiones por carretera, tren y vuelos. Mención aparte merece este último aspecto, ya que las compañías low cost habituales (tipo Ryanair) os llevarán hasta Kaunas o Vilna por menos de lo que imagináis.

A todos los niveles, Lituania forma un conjunto casi indivisible con Letonia y Estonia. Turísticamente no iba a ser de otro modo, así que normalmente se visitan las repúblicas bálticas en viajes de diez o doce días. Nosotros así lo hicimos, aunque si tenéis pocos días en la zona no os preocupéis, porque Lituania tiene mucho valor por sí misma.

Qué ver en Lituania

Nosotros pasamos cuatro días completos en Lituania. En ellos pudimos hacer las siguientes visitas:

Kaunas: suele ser donde empiezan la mayor parte de los viajes por Lituania, ya que es el primer gran destino yendo por carretera desde Polonia y también tiene un enorme aeropuerto con infinitas conexiones de bajo coste. Y no se nos ocurre un sitio mejor para hincarle el diente al país, ya que es una de sus ciudades más bonitas. Allí encontraréis la enorme Plaza del Ayuntamiento, un Castillo lleno de encanto, la catedral barroca más impresionante que se puede visitar en tierras lituanas y muchas cosas más.

Colina de las Cruces: más o menos en el centro del país encontraréis este increíble santuario, posiblemente uno de los espacios que más os sorprenderán de toda Lituania. Allí podéis encontrar más de 100.000 cruces, cada una de ellas con una historia detrás. No se sabe muy bien cuál fue su origen, pero lo cierto es que cualquier desvío hacia allí merece la pena.

Klaipeda: es la gran ciudad costera de Lituania. Su propuesta incluye la visita de grandes almacenes en los muelles, teatros que llevan programando funciones desde hace siglos y parques repletos de esculturas. Es una de esas «pizza con piña» del turismo: la amas o no te gusta, pero es raro que te deje indiferente.

Istmo de Curlandia: además, Klaipeda es la puerta de entrada al Parque Nacional del Istmo de Curlandia, otro de esos destinos absolutamente imprescindibles en Lituania. Este espacio protegido, cuya soberanía se reparten Lituania y Rusia al 50%, tiene tantas cosas que es imposible resumirlas en un solo artículo. Imaginad literalmente cualquier cosa y la encontraréis allí: playas paradisíacas, bosques de cuento, una bahía llena de ámbar, una misteriosa colina repleta de brujas de madera, una duna infinita por la que caminar sin zapatillas… ¿Queda claro que es un sitio al que hay que ir pase lo que pase?

Vilna: la populosa capital del país no tiene nada que envidiar a las grandes capitales europeas. Su casco histórico, de hecho, es uno de los más grandes del continente. En sus más de 350 hectáreas encontraréis catedrales, decenas de iglesias, calles comerciales infinitas, fortalezas, museos e incluso una república independiente (Uzupis, su inolvidable barrio bohemio).

Castillo de Trakai: a media hora de allí se encuentra este impresionante castillo. Es una excursión muy del gusto de los lituanos, pues permite visitar una fortaleza que está en medio de una isla, pero también dar paseos en barco, hacer compritas y comer junto al agua.

Gruto Parkas: para terminar, uno de los sitios más raros en los que hemos estado nunca. Se trata de una especie de parque temático de la cultura soviética, en donde se han acumulado cientos de estatuas y objetos relacionados con la época en la que la URSS controlaba Lituania. Aunque resulte increíble, también tienen camellos, osos y zebras.

Mapa turístico

Para ayudaros a preparar vuestra ruta, aquí os dejamos un mapa turístico de Lituania. En él hemos marcado los principales puntos de interés:

Documentación, vacunas y otros trámites

Lituania forma parte de la Unión Europea desde el año 2004, por lo que la visita no podría ser más sencilla desde España. Forma parte del Espacio Schengen, por lo que con el DNI será suficiente para ir allí. Además de no necesitar visado, tampoco os hace falta poneros vacuna ni nada parecido. Y, dicho sea de paso, el país utiliza el euro.

Si vais con vuestro propio vehículo, no necesitáis ningún papel ni seguro especial. Nosotros fuimos con nuestra furgoneta y no nos pidieron nada de nada.

Transportes

Cómo llegar

La manera más típica de llegar a Lituania es por avión. Básicamente los vuelos llevan hasta Kaunas o hasta Vilna, al menos los más típicos (Ryanair, Iberia y demás).

Si estáis haciendo un viaje por las bálticas, es posible que hayáis volado a Lituania o Estonia. Desde allí podéis llegar a Lituania en tren, en autobús o en coche de alquiler, ya que las distancias son más que asequibles.

Por último, nosotros llegamos al país por carretera, ya que estábamos haciendo un largo viaje en furgoneta por la zona. En ese caso, la única manera de llegar es desde Polonia. Lo más habitual es entrar por la E-67 (que lleva hasta Marijampole, desde donde se puede ir a Kaunas o a Vilna), aunque también es posible ir por la carretera polaca 16 (se convierte en la 135 lituana al cruzar la frontera).

Cómo moverse

Moverse por Lituania no podría ser más sencillo. Como decimos, nosotros fuimos en furgoneta, algo que no pudo ser más cómodo. El país tiene una buena red de carreteras, con autovías entre las principales ciudades y carreteras secundarias en perfecto estado de revista para todo lo demás. Tomamos también un ferry para ir al Istmo de Curlandia.

No lo utilizamos, pero nos consta que los autobuses y los trenes son asequibles y funcionan bien. La única complicación puede ser para acceder a lugares remotos (como la Colina de las Cruces), pero no es complicado encontrar excursiones organizadas.

Gastronomía

La gastronomía lituana viene marcada por su clima frío y húmedo, aunque también por su cercanía al mar. Sus platos más típicos suelen ser contundentes y calóricos, perfectos para entrar en calor.

Comer en Lituania es barato, incluso en los centros de las grandes ciudades. Podéis esperar salchichas y codillos (por influencia alemana), mucha influencia judía (por la cercanía con Polonia) y también pescado como el zuvis, procedente del Mar Báltico. Patatas, remolachas y setas no suelen faltar en las guarniciones.

Por cierto, mención aparte merecen sus cervezas (tanto las industriales como las artesanales). Lituania es una potencia mundial en lo que a birra se refiere, con unos precios imbatibles y con una calidad fuera de lo normal.

Compras / souvenirs

Como en todas las repúblicas bálticas, el ámbar siempre está presente: collares, pulseras, pendientes… Al fin y al cabo, el Mar Báltico es la mayor reserva a nivel mundial de este material, por lo que han hecho de él su sello de identidad.

Al margen de eso, mucha artesanía en madera, ropa hecha a mano o incluso matrioskas son las compras más típicas.

Eso sí, tenemos que decir que a nivel shopping Lituania no es el mejor sitio del mundo. De hecho, nos sorprendió las poquitas tiendas que encontramos en las grandes ciudades.

Alojamiento

Dormir en Lituania es barato, la verdad. Nosotros fuimos con la furgoneta y no podemos hablar de primera mano de los hoteles lituanos, pero por lo que vimos allí los precios son muy buenos y hay una gran oferta tanto en los centros de las ciudades como en la cara más rural del país.

Seguridad

Una pregunta que nos han hecho más veces de lo que esperábamos: «¿es seguro viajar a Lituania?». La respuesta es que sí, que es un destino súper seguro.

No vamos a negar que íbamos un poco preocupados, ya que habíamos leído en muchos blogs que es frecuente que la policía te pare y te pegue una buena mordida. Sin embargo, nosotros no solo tuvimos cero problemas, sino que cuando nos cruzamos con la policía fue bastante amable.

En los cuatro días que pasamos en el país visitamos grandes ciudades y espacios naturales. Aparcamos al aire libre, en áreas de la carretera o en medio de la nada, y no tuvimos ningún problema.

El país ha sabido aprovechar muy bien el tiempo tras recuperar su independencia, por lo que hoy en día se presenta al mundo como un destino moderno y seguro a partes iguales.

Consejos finales

Si habéis leído el artículo del tirón, a estas alturas ya sabréis los infinitos motivos por los que nos encantó ir a Lituania. Por el contrario, si eres de esa gente que empieza a leer por el final, todo lo que tenemos que decirte es que estás a punto de conocer un sitio único.

Puede que en algunos lugares todavía se perciba la pena y el horror de la época soviética o de la dominación nazi, pero son los menos. En general, Lituania es un país abierto al mundo, con un montón de destinos inolvidables esperando al viajero y con todo lo necesario para conquistar a todo tipo de públicos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.