El Castillo de Trakai: visitar una fortaleza en una pequeña isla de Lituania

Por su belleza, su significado histórico y su ubicación, el Castillo de Trakai es uno de los lugares más visitados de Lituania. Y no es para menos, ya que esta fortaleza parece más propia de una película de Disney que del mundo real. En este artículo os contamos cómo surgió semejante maravilla de la arquitectura, cómo es la visita y os damos toda la información práctica necesaria para preparar la excursión.

¿Qué hace un castillo como tú en una isla como esta?

En el siglo XIV, la actual Lituania (Gran Ducado en ese momento) era uno de los últimos territorios de Europa que todavía no habían sido cristianizados. Precisamente por eso, eran hostigados constantemente por diferentes órdenes militares, como la de los Caballeros Teutones. En ese contexto, el control de la zona de Trakai era clave, ya que suponía hincarle el diente a una posición estratégica desde el punto de vista militar y comercial. Por eso, el monarca de turno mandó construir allí una fortaleza, que fue completada por su hijo ya a comienzos del siglo XV.

Sin embargo, todo cambió el 15 de julio de 1410. Ese día se libró la Batalla de Zalgiris (también conocida como Batalla de Grunwald), que supuso una derrota sin paliativos de la Orden Teutónica y la consolidación del poder lituano. De hecho, no solo del poder lituano, sino también del polaco, ya que ambas entidades se unieron y se convirtieron en la potencia hegemónica de la zona.

Debido a esto, el Castillo de Trakai perdió su función defensiva, pasando a ser una residencia. En ella se realizaban recepciones oficiales, así como el veraneo de la flor y nata de la sociedad lituana. Sin embargo, poco a poco fue perdiendo importancia, pasando a tener usos más truculentos como el de albergar una prisión. Recuperó brevemente su función militar durante las guerras moscovito-lituanas del siglo XVII, pero quedó en ruinas y fue abandonado definitivamente.

Por suerte, el castillo nunca cayó en el olvido. Ya en el siglo XIX se hicieron algunos planes para restaurarlo, realizándose los primeros trabajos parciales entre 1888 y 1905. Misma cosa entre 1935 y 1941, cuando se reconstruyeron algunos muros. Sin embargo, el proyecto principal ocurrió ya después de la II Guerra Mundial. No fue hasta 1961 cuando acabó la reconstrucción, dotando al Castillo de Trakai del espectacular aspecto que tiene hoy en día.

Cómo es la visita al Castillo de Trakai

Como ya hemos dicho, el Castillo de Trakai está a una media hora en coche de la capital de Lituania. Se trata, sin lugar a dudas, de la excursión más típica desde Vilna. La imagen del castillo en medio de una islita lacustre es evocadora e impresionante a partes iguales, por lo que son miles los turistas que día a día se acercan a visitarlo.

El único problema que tuvimos nosotros (y nos consta que la mayoría de la gente) fue aparcar, ya que no resulta precisamente sencillo. La parte de Trakai más cercana al castillo es una calle residencial, en la que casitas de madera son la nota predominante. Por tanto, buena suerte buscando un lugar para dejar el coche.

Una vez aparquéis, basta con seguir la marea de gente, que rápidamente os llevará a orillas del lago. Pronto tendréis el castillo frente a frente, con su espectacular silueta emergiendo entre las aguas.

Básicamente se pueden hacer tres cosas:

  • Visitar el castillo.
  • Dar un paseíto en barco.
  • Recorrer la orilla en busca de tiendas y restaurantes.

Empezando por el castillo, llegar hasta él es gratis. Es decir, podréis cruzar el puentecito, rodear sus muros e incluso entrar a su patio principal. El resto de la visita tiene un coste de 7€, lo cual os permitirá recorrer algunas de sus estancias más famosas.

Por otro lado, por todas partes veréis que ofrecen paseos en barco: para ir de una orilla a otra, para bordear el castillo o simplemente para surcar un poquito las aguas. Tenéis opciones realmente económicas, por tan solo 5€ hacen tours que incluyen explicaciones tanto de Trakai como del castillo.

Por último, en la orilla principal (es decir, enfrente del castillo) hay un sinfín de tiendas y restaurantes en los que vaciarse los bolsillos. Quizá esta zona sea excesivamente turística, pero tenemos que reconocer que lo pasamos en grande en Trakai y que no le ponemos ninguna pega.

Información práctica: cómo llegar, horarios, tarifas…

Aquí os dejamos un buen puñado de datos para preparar vuestra excursión al castillo:

  • Ubicación: Trakai (más abajo os ponemos su posición exacta en Google Maps)
  • Cómo llegar:
    • Coche: desde Vilna apenas hay media hora. Tendréis que ir por por diferentes autovías (A1, A4 y A16) hasta encontrar el desvío a Trakai.
    • Autobús: desde la Vilnius Bus Station, que está al sur del casco histórico, podéis tomar los autobuses 28 y 29. Salen cada 15 minutos, tardan casi una hora y cuesta 2€ por trayecto.
    • Tren: en este caso, hay que ir a la Vilnius Railway Station (también al sur de la ciudad). Salen trenes durante todo el día, se tarda 40 minutos y el coste es también de 2€. Eso sí, ojito: el autobús os deja en la puerta, pero el tren a 2,5 kilómetros.
  • Horarios:
    • De mayo a septiembre: todos los días de 10:00 a 19:00.
    • Marzo, abril y octubre: de martes a sábado de 10:00 a 18:00.
    • De noviembre a febrero: de martes a sábado de 10:00 a 17:00.
  • Tarifas:
    • Adultos: 7€
    • Estudiantes y jubilados: 3,5€

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