Qué ver en Klaipeda, el gran puerto de Lituania

Cosmopolita como pocas, Klaipeda es la ciudad de Lituania más abierta al mundo. Conectada a Europa a diario a través de su terminal de ferrys (con llegadas diarias desde Dinamarca, Suecia y Alemania) y mediante el cercano aeropuerto de Palanga, sus pintorescos y coloridos edificios reciben al viajero con los brazos abiertos. No solo es un destino perfecto para un día completo, sino que además es el punto de partida perfecto para acercarse al increíble Parque Nacional del Istmo de Curlandia.

En este artículo os enseñamos qué ver y qué hacer en Klaipeda, la tercera ciudad más grande de Lituania y la que alberga su puerto de mayor entidad.

Un día en la dulce, expresiva y marítima Klaipeda

Visitar Klaipeda no os descubrirá grandes monumentos con miles de años de antigüedad, ya que los incendios, las guerras y los chanchullos en época soviética fueron especialmente crueles con su casco histórico. Sin embargo, si sabéis buscar bien descubriréis un lugar lleno de vida y con mucho que ofrecer.

El casco histórico de Klaipeda tiene más de lo que se cabría esperar de una gran urbe en las costas de Alemania o Dinamarca que de lo que normalmente se ve en el litoral lituano. Edificios de arquitectura fachwerk conviven con instalaciones portuarias, que a su vez comparten espacio con grandes plazas en los que la vida cultural no podría ser más interesante.

La visita a Klaipeda es diversa como pocas. Si tenéis la suerte de ir a la Oficina de Turismo, preguntad por sus rutas temáticas. A través de preciosos folletos os permitirán descubrir itinerarios por las pastelerías de la ciudad (Sweet Klaipeda), por sus grandes murales (Expressive Klaipeda) o por su cultura marina (Maritime Klaipeda), entre otras propuestas.

Para muchos viajeros, Klaipeda no es más que la puerta de entrada y salida al Parque Nacional del Istmo de Curlandia. Hacen noche en la ciudad, recorren la lengua de arena y se van sin darle una oportunidad, algo que nos da mucha pena. Puede que Klaipeda no sea el destino más top de Lituania, pero si seguís leyendo os demostraremos que es un sitio que merece (y mucho) ser visitado.

Turismo en Klaipeda

Plaza del Teatro

Empezamos la visita en la Plaza del Teatro, el espacio más famoso de la Ciudad Vieja de Klaipeda pese a ser relativamente reciente. Hasta el siglo XIX fue parte del Castillo, siendo incluso utilizada como mercado durante la década posterior. Sin embargo, lo que vino a cambiar para siempre el significado de la plaza fue la construcción del Teatro Dramático, en donde han presentado sus composiciones artistas de la talla de Richard Wagner.

En la plaza hay una fuente con una escultura dedicada a Travos Anike, el personaje principal de uno de los poemas más famosos de Simon Dach.

Muelles del Río Dané

Del mundo del teatro pasamos al marítimo, en este caso a través de los muelles ubicados a ambas orillas del Río Dané. Aunque hoy en día es una zona más volcada al turismo que a otra cosa, los edificios que se pueden contemplar son antiguos almacenes relacionados con la actividad portuaria.

También hay diferentes bolardos conmemorativos, en los cuales se recogen algunos de los grandes hitos conseguidos por los marineros polacos.

Barco Meridianas

Anclado a los muelles está el Barco Meridianas, uno de los símbolos de la ciudad. Este antiguo buque-escuela fue construido en 1948 en Finlandia y prestó servicio durante décadas a la Escuela Marítima de Klaipeda. Tras una renovación en 2014, hoy en día funciona como restaurante.

Puente Birzos

Desde el barco, os recomendamos encarar el Puente Birzos e ir a la otra orilla de la ciudad. Eso sí, antes paraos a admirar esta enorme construcción de acero, que fue la única de la ciudad hasta mediados del siglo XIX. Fue destruido durante la II Guerra Mundial, aunque reconstruido en 1948 (y renovado en 2007).

Ayuntamiento

Si habéis cruzado el puente, tendréis a mano el Ayuntamiento de Klaipeda, un edificio neoclásico construido a finales del siglo XVIII. Ha tenido muchos usos antes de llegar a este: desde residencia del rey de Prusia durante las Guerras Napoleónicas hasta sala de reuniones donde se firmó la abolición de la servidumbre.

Plaza Atgimimo

Otro lugar que ha tenido muchos usos es la Plaza Atgimimo, creada en época soviética para ensalzar a los grandes líderes comunistas. Primero tuvo una escultura dedicada a Stalin, que posteriormente fue sustituida por otra para Lenin.

Actualmente no hay nada que recuerde a los años soviéticos en la plaza. De hecho, la estatua de Lenin se expone hoy en día en Gruto Park, una especie de parque temático sobre la época soviética en Lituania.

Calle Liepu

La plaza conecta con la Calle Liepu (Liepu Gatve), la que sin duda es la avenida principal de Klaipeda. El desarrollo de la misma es fruto de la enorme expansión que vivió la ciudad en el siglo XVI, convirtiéndose rápidamente en un lugar en el que los palacios más lujosos de la urbe competían entre sí por ser el más laureado.

Museo de los Relojes

Precisamente, vamos a hablaros de un par de edificios de la Calle Liepu. El primero es el Museo de los Relojes de Klaipeda, una institución fundada en 1984 y que hoy en día alberga una de las colecciones relacionadas con la medición del tiempo más importantes de toda Europa. Allí podéis ver relojes y calendarios solares, de arena, de agua… ¡incluso de fuego!

Oficina Central de Correos

Justo al lado está la Oficina Central de Correos, uno de los edificios más emblemáticos de la Calle Liepu y de la ciudad entera. Fue inaugurado en 1893, destacando fundamentalmente por el carrillón instalado en una torre a 42 metros de altura.

Escuela Augusta Victoria

Cerquita de allí está la Escuela Augusta Victoria, una institución pionera en la educación de mujeres. Durante mucho tiempo fue considerada una de las instituciones educativas más vanguardistas de Prusia.

Parque de las Esculturas

Estando allí, la mejor idea posible es acercarse hasta el Parque de las Esculturas. Lo que a mitad del siglo pasado era un cementerio abandonado, hoy es una estupenda zona verde con más de 100 esculturas donadas por diferentes artistas del país. Una galería de arte al aire libre que merece ser visitada.

Avenida Mazvydo

La vuelta a la zona más céntrica la hicimos por la Avenida Martynas Mazvydas, célebre por haber sido declarada (en 1968) la primera avenida peatonal de la ciudad. Tiene diferentes bancos de granito y bronce decorados con forma de animal.

Barrio de los Artesanos

De vuelta al cogollito central de Klaipeda, terminamos el día hincándole el diente al Barrio de los Artesanos. Allí es posible encontrar excelentísimos ejemplos de arquitectura fachwerk, la típica con vigas de madera en la fachada. Una muestra más de la influencia alemana en la ciudad.

Museo del Herrero

Uno de los elementos más famosos del barrio es el Museo del Herrero, en donde se puede visitar una de las mejores herrerías de la zona (incluyendo una forja auténtica). Es un lugar único para aprender sobre la joyería y la fabricación de armas en esta zona del Báltico.

Arte Urbano

Si habéis ido siguiendo el recorrido, a estas alturas ya os habréis cruzado con infinitas muestras de arte urbano. Klaipeda está llena de murales, graffitis y demás elementos decorativos de vanguardia. ¡No os los perdáis!

Iglesia de San Juan

La visita se iba acercando al final, momento en el cual nos dimos cuenta de que todavía no habíamos visitado ninguna iglesia. Al parecer, fueron todas arrasadas durante la época soviética, pero la fe suele encontrar su camino y en Klaipeda también hay algunos templos. El más representativo es la Iglesia de San Juan, un templo luterano que recientemente ha sido reformado por completo.

Jonas Hill (Fortaleza)

Junto a él, la Fortaleza de Klaipeda, conocida como Jonas Hill. Una construcción de comienzos del siglo XVII que sigue a rajatabla el estilo danés, con un planteamiento difícil de encontrar en Lituania.

Castillo

La otra gran estructura militar de la ciudad es el Castillo, del cual se han conservado unos pocos restos. Hoy en día alberga un museo, además de excavaciones para poner en valor lo que queda de él.

Excursión al Istmo de Curlandia

Para terminar, deciros que no podéis iros de Klaipeda sin antes visitar el Parque Nacional del Istmo de Curlandia. Es una auténtica maravilla, en la que no pueden faltar las excursiones a la Colina de las Brujas o a las Dunas Muertas. También es interesante que os planteéis ir a Curlandia con perro, ya que es uno de los destinos más dog friendly de Lituania.

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