La Capilla del Sagrado Corazón de Jesús en Jaszczurowka

Aunque no esté en el centro de Zakopane, sino a diez minutos en coche, la Capilla del Sagrado Corazón de Jesús en Jaszczurowka es una visita auténticamente imprescindible si se está en el sur de Polonia. Y es que no es tan fácil encontrar edificios tan bonitos como este, en el que la madera ha sido tallada de formas inverosímiles. En este artículo os contamos la curiosa historia de esta capilla y cómo realizar la visita.

Una iglesia de madera preciosa a las afueras de Zakopane

La capilla se empezó a construir a comienzos del siglo XX, siendo consagrada en 1907 al Sagrado Corazón de Jesús. En el proyecto estuvo involucrado lo más selecto de la población de Zakopane, ya que fue proyectada por el artista Stanislaw Witkiewicz y realizado por el ingeniero Aurelian Blacha. Para la ejecución contaron, ni más ni menos, que con los mejores maestros del hacha y del cincel de las montañas cercanas, pues hacía falta auténtica maestría para el modelado de la madera.

El edificio fue evolucionando a lo largo de los años. Al principio solo tenía un altar mayor inspirado en las típicas cabañas de montaña, con dos coloridos vitrales en los laterales que representan los emblemas nacionales de Polonia y Lituania. Sin embargo, a mitad de siglo se le añadieron dos altares más: uno dedicado a Nuestra Señora y otro a San José.

Al estar construido en madera, el edificio requiere un mantenimiento constante. De hecho, entre 1963 y 1975 se le hicieron varios trabajos de reparación, aunque finalmente hubo que hacer una restauración casi por completo hasta la reinauguración de 1981.

La mejor muestra de que es un edificio vivo es que todos los años se organizan en él exposiciones de pintura en vidrio sobre la vida religiosa. Suele ser en la capilla y, por lo que vemos en internet, el valor de las piezas expuestas es incalculable.

Visita breve pero imprescindible

Como hemos dicho en la introducción, la Capilla del Sagrado Corazón de Jesús en Jaszczurowka no está precisamente en el centro de Zakopane. Si queréis llegar hasta ella es relativamente sencillo, ya que se encuentra a escasos diez minutos del centro, en la carretera que comunica la ciudad con el Parque Nacional Tatra.

Realmente la capilla está a los pies de la carretera. A un lado está el templo y al otro el pequeño aparcamiento gratuito en el que podréis dejar vuestro vehículo si hacéis la visita. Eso es de agradecer, ya que posiblemente sea el único parking gratis de toda la ciudad de Zakopane.

La visita al templo lleva poco tiempo, ya que es de reducidas dimensiones. Sin embargo, nos sigue pareciendo imprescindible. La parte baja está hecha en piedra, en una especie de aterrazamiento que se utiliza para nivelar el terreno y, de paso, crear una cripta.

Sin embargo, lo que es el templo en sí mismo está hecho en madera. Por fuera es absolutamente precioso, especialmente si tenéis la suerte de visitarlo en un día soleado. El color marrón de la madera hace un contraste estupendo con el verde del bosque que hay a, literalmente, dos metros del edificio.

Por otro lado, por dentro es un edificio increíble, seguramente de lo más bonito de toda Polonia. No esperéis colores por todas partes, como en la cercana Iglesia de San Miguel Arcángel de Debno. Aquí lo que hay es sobriedad, respeto y un trabajo exquisito de la madera. De esos lugares en los que se nota una energía especial, incluso aunque no creas en nada.

Si queréis adentraros en la montaña, justo a los pies de la iglesia sale un via crucis que se adentra en ella. Las estaciones fueron hechas en vidrio por el artista Jan Jachimiak.

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