Ruta de 2 días por Kosovo

Hacer una ruta de dos días por Kosovo en el marco de nuestro viaje en furgoneta por los Balcanes fue una excelente idea. Tuvimos alguna duda, ya que es un país no reconocido por muchas naciones (entre ellas España), con los inconvenientes que eso podía generar en caso de algún problema en su interior. Sin embargo, decidimos ir y descubrimos así al país más joven de Europa. Un sitio bastante desconocido, que mucha gente asocia a la guerra y a las mafias pero cuya realidad no podría distar más de ese concepto negativo.

En esta guía práctica esperamos daros mucha información útil para preparar vuestra visita a este pequeño país balcánico.

Introducción: Kosovo, el país más controvertido de Europa

¿Cuál es la primera idea que se os viene a la mente al oír hablar de Kosovo? Siendo sinceros, a nosotros nos hacía recordar la guerra, aunque también las típicas mafias que se meten en los chalets de los famosos a pegarles palizas y robarles las cajas fuertes. No somos gente de prejuicios, así que investigamos un poquito y llegamos a la conclusión de que había que aprovechar que estábamos por la zona y visitar el país.

Kosovo se independizó de manera unilateral en 2008, casi una década después de una cruenta guerra entre la OTAN y Serbia (a la que pertenecía Kosovo) a raíz de la persecución que estaba sufriendo la población de etnia albanesa. La independencia recibió el apoyo de EEUU y buena parte de sus aliados, pero también el rechazo de decenas de países. A día de hoy (2020) España no reconoce su independencia, ya que eso supondría dar por bueno el derecho a la autodeterminación y por tanto haría que se viniese abajo el discurso español en Cataluña, el País Vasco y Galicia.

Más allá de cuestiones políticas, Kosovo está en el centro de los Balcanes. Es una especie de rombo, con gran parte de territorio montañoso y sin salida al mar. Hace frontera con Montenegro, Albania, Macedonia y Serbia, pero no se puede entrar desde este último país debido a causas políticas (Serbia sigue considerando que Kosovo es una provincia más, así que las fronteras están cerradas y con una fuerte presencia militar).

El país está todavía en pañales para muchas cosas. Sin embargo, poco a poco se va abriendo al turismo, con algunas localidades claramente volcadas a esa industria. Nosotros fuimos pese a que mucha gente nos recomendó no hacerlo, y volvimos con la impresión de haber tomado una excelente decisión. En pocos lugares del mundo es posible visitar un país en sus primeros años, saldréis de allí con la mente muy abierta y una idea totalmente distinta del último gran conflicto en suelo europeo.

Recorrido y lugares que visitar

  • Pristina: la capital del país fue nuestra primera parada. No es la más bonita del mundo, pero tiene mucho encanto gracias a las constantes referencias al futuro que está por venir. Su monumento más destacado es el cartel Newborn, emblema de la independencia de Kosovo. Hay también varias mezquitas y plazas de interés.
  • Mitrovice: la segunda parada fue Mitrovice, al norte del país. La ciudad está partida en dos, ya que una parte reconoce la independencia kosovar pero la otra sigue considerándose parte de Serbia. De hecho, en esa zona solo se puede pagar con dinares serbios y veréis banderas del país por todas partes. Fuimos porque es un lugar único a nivel geopolítico y la verdad es que la experiencia fue fascinante.
  • Prizren: la tercera y última parada de nuestra breve ruta por Kosovo fue Prizren, la que sin duda es la ciudad más turística del país. Es una auténtica joya llena de atractivos turísticos, como un puente de piedra precioso (y muy fotogénico) o una mezquita enorme. Tiene también muchas tiendas, por lo que si queréis algún souvenir del país es el lugar indicado.

Documentación, vacunas y otros trámites

Aunque España no reconozca Kosovo, se puede entrar al país sin necesidad de hacer ningún trámite. No hace falta visado ni nada parecido: con el pasaporte será más que suficiente.

Si vais con vuestro propio coche, dos advertencias. La primera, que necesitáis el carnet de conducir internacional. Sin él es como si no tuvierais carnet, ya que el español no sirve. La segunda es que, a diferencia del resto de los balcanes, la carta verde (el documento que acredita que vuestro vehículo está asegurado) no sirve. Una vez paséis la frontera, os harán aparcar y contratar un seguro en una pequeña garita (15€ para coches, 75€ para furgonetas). El tipo que vende los seguros es un corrupto, a nosotros no nos quiso hacer el seguro y nos dijo que le teníamos que «mostrar respeto». Mostrar respeto se convirtió en darle un billete de diez euros, una vez se lo guardó ya tuvo ganas de hacernos el seguro y dejarnos pasar.

A nivel de vacunas no hace falta nada, igual que en el resto de Europa. Eso si, dado que es un país no reconocido por España, quizá tenga sentido que os hagáis un seguro de viaje, ya que en caso de algún problema de salud estaréis totalmente desamparados. Nosotros no nos lo hicimos, pero ahí queda la recomendación.

Moneda

Tras la guerra de Kosovo, el país fue administrado temporalmente por la ONU. En ese momento, adoptó el marco alemán como moneda oficial, siendo sustituida en el año 2002 por el euro. Incluso tras la independencia del país, en 2008, se ha mantenido el euro como moneda de curso legal. Ojo, en algunas zonas del norte no aceptan la independencia, así que siguen usando el dinar serbio como si tal cosa.

En prácticamente ningún lugar del país están acostumbrados al pago con tarjeta, así que aseguraos de que tenéis dinero suficiente para pagar en restaurantes, hoteles y gasolineras. Nosotros nos quedamos sin dinero en una gasolinera y tuvimos suerte de que el paisano quiso aceptar monedas de diferentes países de los alrededores, si no hubiésemos tenido un problema.

El país es tirando a barato, quizá el segundo de la zona con precios más bajos después de Albania.

Gastronomía

Comer en Kosovo es una maravilla para los bolsillos, ya que es realmente barato. Una persona come o cena tranquilamente por 5€ en prácticamente cualquier restaurante del país.

Dicho eso, la gastronomía tiene una clara influencia balcánica e incluso árabe. La comida más típica es el cevapi, unas salchichas sin piel que son como pequeñas hamburguesitas alargadas. También es frecuente el típico kebab de rollo, además de encontrar cordero y pollo a la brasa en casi cualquier sitio.

También se llevan mucho las ensaladas con pepino, los pimientos asados a modo de guarnición y toda clase de embutidos. Sin embargo, del pescado ni rastro.

Poco a poco, especialmente desde la independencia, se están abriendo más a propuestas de fuera, y ya es relativamente frecuente encontrar en las ciudades grandes pizzas o hamburguesas.

Alojamiento

Los alojamientos en Kosovo son muy baratos, por 15€ o 20€ encuentras una habitación doble en cualquier zona del país. Eso si, la oferta no es todo lo buena que debería. Nosotros estábamos haciendo el viaje en furgoneta y buscamos campings, pero no encontramos ninguno abierto. No queríamos dormir por libre, así buscamos en booking y acabamos encontrando un hotel que aceptase mascotas, pero no fue fácil ni estuvo cerca.

En resumen: buenos precios, no demasiada oferta.

Transporte

Moverse por Kosovo en vehículo privado es una maravilla, sin duda tiene la mejor red de carreteras de todos los Balcanes. Las principales ciudades del país, así como las fronteras, están unidas entre sí mediante autovías de dos carriles. Cuando fuimos (2020) todas eran gratis, pero se ven carteles y garitas preparadas para empezar a cobrar peaje en cualquier momento.

En autobús es fácil moverse desde las fronteras hasta Pristina, y desde allí hasta las principales ciudades también. Sin embargo, para las zonas recónditas hace falta taxi o conductor privado.

Seguridad

«¿Vais a Kosovo? ¡Estáis locos! ¡Que allí hay mafias!». Eso fue lo escuchamos una y otra vez al decir que íbamos a ir a Kosovo. Sin embargo, nos encontramos una realidad totalmente distinta. Se trata del país de los Balcanes en el que nos sentimos más seguros, tanto en las ciudades como moviéndonos entre ellas.

Todavía hay ciudades en las que el conflicto entre Kosovo y Serbia está latente, pero aun así son 100% seguras. La presencia de tropas internacionales es más que habitual, por ejemplo en Mitrovica vimos a la policía italiana custodiando un puente. En ningún momento nos sentimos inseguros.

El único inconveniente lo encontramos en la frontera, donde es obligatorio contratar un seguro para el coche. El «señor» que los vende es consciente de ellos e hizo el amago de no vendérnoslo, hasta que nos pidió 10€, se los dimos y entonces nos dejó pasar (e incluso el muy tarado nos apuntó en un papel ciudades que teníamos que visitar).

Consejos finales

No es el país que más tiene que ofrecer en los Balcanes, pero aun así bien merece la pena la visita. Olvidad cualquier tipo de prejuicio y dadle una oportunidad al que por el momento (2020) es el país más joven de Europa.

Sobornos aparte, es un país súper seguro, con ganas de recibir a turistas y sobre todo de vivir en paz.

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