Qué ver en Mitrovica, la ciudad más conflictiva de Kosovo

Las independencias de los países nunca fueron fáciles, incluso en tiempos modernos. En el caso de Kosovo, pese a tener un gran apoyo internacional, son innumerables los ejemplos de oposición y resistencia a la creación del nuevo país. Uno de los más interesantes para el viajero se encuentra en la norteña ciudad de Mitrovica o Mitrovice, a una hora de Pristina, donde podréis encontrar una ciudad partida en dos por cuestiones ideológicas.

Mitrovica: una ciudad partida en dos por motivos ideológicos

Kosovo es un país cuya etnia mayoritaria es la albanesa, pero no la única. En Mitrovica, por ejemplo, la etnia mayoritaria es la serbia, la cual no se mostró nada contenta con la independencia. Cuando Kosovo fue proclamado independiente en 2008, la parte de la ciudad que aglutinaba a esta etnia tomó una decisión ejecutiva y detonó el puente que la unía al resto de Mitrovica.

Aunque la OTAN, la Unión Europea y otros muchos organismos han puesto todo su esfuerzo en solucionar esta situación (reconstrucción del puente incluida), lo cierto es que a día de hoy se sigue viviendo una realidad de lo más extraña. Sin ir más lejos, el puente es peatonal (está bloqueado con piedras en la parte de mayoría serbia) y está custodiado por la policía de Italia.

Lo más interesante es que al otro lado del río se siguen considerando serbios, y así se lo hacen saber al mundo: no solo con símbolos como la bandera de Serbia (que está en todas partes) o murales expresando su identidad, también con otros aspectos prácticos. Por ejemplo, se rechaza el uso del euro (moneda oficial de Kosovo), por lo que en sus calles tendréis que usar dinares serbios.

Cómo visitar Mitrovica y qué ver en la ciudad

No esperéis una súper ciudad cargada de cosas guays para ver, lo interesante de Mitrovica es poder tomarle el pulso a una situación geopolítica de lo más inusual. No hay mejor manera de comprenderla y de abrir la mente que recorrer sus calles, pues podréis tener una opinión de primera mano sobre uno de los conflictos europeos que siguen sin resolverse.

Para hacer la visita, lo mejor es que pongáis en el GPS el Puente Nuevo, pues justo antes hay un aparcamiento en el que podréis dejar el coche por 1€/hora.

Nosotros lo primero que hicimos fue cruzar el puente (que, a día de hoy, está custodiado por la Policía de Italia). En seguida vimos cómo cambiaba el panorama: de Kosovo nada, en unos pocos metros estábamos en Serbia. Banderas por doquier, tiendas con letreros en la puerta avisando de que sólo se podía pagar en moneda serbia, restaurantes con cerveza fabricada en Belgrado…

La verdad es que resultó bastante impresionante. Salvando las enormes distancias, nos recordó mucho a cuando éramos pequeños, visitábamos pueblos del interior del País Vasco y se veía un clima bastante más duro que el que se vive hoy. De hecho, si paséais un poco por la parte serbia de Mitrovica veréis que todas las paredes están llenas de murales, carteles llamando a la resistencia y demás piezas con carga ideológica.

Cuando terminamos de recorrer la parte serbia, volvimos a cruzar el puente y a dar un paseo por la parte de mayoría albano-kosovar. Rápidamente cambiaba el ambiente: cerveza made in Kosovo, alguna bandera de Albania mostrando su apoyo, carteles diciendo que estás en Europa…

Hay una zona peatonal muy mona, pero una vez más lo importante no es el patrimonio arquitectónico sino el cultural: se respira un ambiente muy distinto al del resto de Kosovo.

Conclusión: un lugar que, por suerte, es único en Europa

Hemos hablado de este sitio con mucha gente y en no pocas ocasiones hemos visto caras raras, como diciendo «¿para qué habéis ido ahí?». Siempre respondemos lo mismo: de verdad, merece la pena acercarse a Mitrovica. No vais a ver un sitio así en Europa, y con un poquito de suerte el conflicto se resolverá y este post dejará de tener sentido.

Mientras tanto, si vais a Kosovo no lo dudéis y acercaos a esta ciudad. Está a una hora de la capital y os ayudará a conocer el conflicto como ningún otro sitio lo hará.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *