Qué ver en Zermatt (pueblo)

Zermatt es uno de los grandes emblemas turísticos de Suiza. Ubicada en el sur del país, se trata de una localidad a la cual solo se puede acceder en tren cremallera y cuyo horizonte siempre está marcado por la silueta del Matterhorn, la montaña famosa en el mundo entero por los chocolates de Toblerone. Punto de partida para infinitas excursiones, también es un destino interesantísimo por sí mismo. Precisamente en este artículo os contamos qué ver y qué hacer en el pueblo de Zermatt, para que os hagáis a la idea de lo que podéis esperar en su visita.

Zermatt, el paraíso “sin coches” a los pies del Matterhorn

Siempre somos 100% sinceros en lo que escribimos: nos limitamos a contar lo que vivimos viajando, ni más ni menos. Por eso tenemos que decir que Zermatt, aunque nos encantó, nos dejó un cierto sabor agridulce. Habíamos leído en muchas partes que era un paraíso en medio de la montaña, que su aire era el mejor del mundo gracias a la ausencia de coches y muchísimas cosas más que, en resumen, no fueron lo que encontramos.

Es cierto que no se puede ir a Zermatt con coche. La única alternativa es a través de un tren cremallera que parte de la cercana localidad de Täsch (os hemos preparado un post en el que os contamos cómo llegar a Zermatt). Sin embargo, eso no se traduce en calles peatonales por las que caminar con los ojos cerrados. De hecho, hay que ir con mucho cuidado: el pueblo está repleto de taxis eléctricos en miniatura que van por todas partes y a toda velocidad sin hacer ruido, por lo que los sustitos están asegurados. Si a eso se le suma que Zermatt recibe turistas de manera masiva y que sus principales puntos de interés suelen estar abarrotados, la imagen de paraíso idílico en medio de la nada se pierde por completo. Más o menos lo que sentimos visitando Zakopane, en Polonia.

Hemos querido empezar por lo malo para no dar pie a equívocos, pero no nos malinterpretéis: Zermatt es una visita imprescindible, con sus defectos pero también con sus infinitas virtudes. De hecho, queremos reivindicar al pueblo no como un mero punto para iniciar excursiones, sino también como un destino que merece ser protagonista en vuestros viajes.

En apariencia, Zermatt es el típico pueblo de montaña suizo: con muchas casas de madera, esquiadores por doquier y un montón de establecimientos deseosos de que os gastéis vuestro dinero haciendo fondues. Sin embargo, tenemos que reconocer que la experiencia turística va mucho más allá, pues es un pueblo con muchísimas cosas para ver y para hacer. Eso es lo que veréis si seguís leyendo.

Turismo en Zermatt

Bahnhofstrasse, la calle principal

Como todo buen pueblo de montaña que se precie, la mayor parte de las cosas que pasan en Zermatt tienen que ver con su calle principal. En este caso es la Bahnhofstrasse, una larguísima y ancha avenida repleta de tiendas y restaurantes.

Reafirma lo que decíamos antes. ¿Es un sitio feo? Todo lo contrario, se trata de un lugar fascinante, con una arquitectura estupenda, repleto de rincones con encanto y con una oferta turística de primer nivel. Sin embargo, hay mucha gente, los taxis eléctrico os darán más de un susto si no estáis atentos y poco tiene que ver con un lugar remoto en medio de las montañas.

Aun así, insistimos en que no queremos parecer unos haters. Zermatt nos encantó, pasamos un rato de lo más agradable dando un paseíto por este estupendo pueblo con el Matterhorn sobre nuestras cabezas. Que no fuese lo que esperábamos no significa que no lo disfrutáramos.

Hinterdorfstrasse

De hecho, queremos aprovechar para recomendaros que vayáis a un punto en concreto: la Hinterdorfstrasse. Se trata de una calle perpendicular a la Bahnhofstrasse, a mano izquierda si venís caminando desde la estación o a mano derecha si venís desde la otra punta del pueblo. Allí encontramos justo lo que habíamos venido a buscar: un paraíso de tranquilidad y casas de madera.

Hinterdorfstrasse es la expresión más tradicional del casco histórico de Zermatt. Tanto en esta calle como en las aledañas encontraréis casitas de madera preciosas, silenciosos jardines en los que parece no haber pasado nada durante siglos y antiguos establos reconvertidos en galerías de arte.

Sin lugar a dudas, nuestra parte favorita de Zermatt.

Iglesia Reformista

No muy lejos de allí está la zona más religiosa del pueblo. Por un lado encontraréis la Iglesia Reformista, también conocida como Iglesia de San Francisco: un enorme templo protestante muy en la línea de lo que se suele encontrar en los pueblos de montaña suizos.

Iglesia Católica

Al ladito está la Iglesia Católica, de unas dimensiones mucho más reducidas. Sin embargo, resulta incluso más encantadora que la primera.

Cementerio de Alpinistas

A los pies de ambas iglesias, separados tan solo por un par de calles, está el Cementerio de Alpinistas más emblemático de Europa. Tanto el Matterhorn como las montañas de los alrededores ofrecen muchas posibilidades para la escalada y la exploración, pero también muchos riesgos. Por eso, los accidentes se han sucedido constantemente desde que el mundo es mundo.

Para recordarlos, este cementerio pone en valor la vida y obra de los que perdieron su vida en la montaña. Incluso de aquellos que cayeron de manera anónima, a través de un monumento dedicado al Escalador Desconocido.

Se da la circunstancia de que la iglesia católica es pequeñita pero está rodeada de un cementerio enorme, mientras que en la iglesia reformista pasa al revés: el templo es grande pero el camposanto pequeño. Aun así, en este último es donde veréis las tumbas más emocionantes.

Matterhorn Museum

A unos pasos os espera el Matterhorn Museum, ubicado bajo tierra y protegido por una cubierta de cristal. Conocido también como Zermatlantis, se trata de un espacio expositivo en el que se muestra cómo era la vida en Zermatt en el siglo XIX, antes de que llegase el turismo alpino de masas.

Gemeinde: instituciones municipales

En los alrededores del museo encontraréis una zona con varios edificios de la administración local, como la Gemeindehaus (una construcción del año 1900 que es de lo más monumental del pueblo) o la Gemeindebibliothek (algo así como la biblioteca municipal).

Iglesia Inglesa

Todavía nos queda hablaros de una iglesia más, la Iglesia Inglesa. Conocida también como Iglesia de San Pedro, es la menos visitada, ya que se encuentra un poquito retirada de la calle principal.

Kirchbrücke y zona del río

Merece la pena que vayáis también a explorar los alrededores del río que atraviesa Zermatt. Para hecho, a podo de referencia, podéis cruzar el Kirkbrücke o Puente de la Iglesia y pasear por la zona.

Excursiones

Para terminar, imposible no hacer referencia a las grandes excursiones de montaña que se pueden hacer en los alrededores de Zermatt. Hay decenas de opciones diferentes, pero nosotros nos centramos en las dos más legendarias.

Por un lado, subimos hasta lo alto del Gornegrat, a donde se llega a través del ferrocarril al aire libre más alto de Europa. Allí podréis disfrutar de unas vistas absolutamente increíbles del Matterhorn.

Precisamente, la otra gran excursión es la subida al Matterhorn Glacier Paradise, una estación de montaña similar a Top of Europe en la que podréis llegar hasta los 3883 metros de altura.

Es posible realizar ambas excursiones en el mismo día, utilizando una tarifa conjunta conocida como Peak to Peak. Nosotros hicimos todo en la misma jornada: las dos excursiones y la visita al pueblo de Zermatt. Os aseguramos que da tiempo de sobra.

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