Guía del Valle del Ambroz: qué ver y hacer en cada pueblo

Vamos a hablaros de todos y cada uno de los pueblos que forman parte del Valle del Ambroz, una comarca al norte de Extremadura que bien haríais en visitar. En ella encontraréis localidades llenas de encanto, increíbles parajes naturales y una gastronomía que no tiene nada que envidiar a la de otras zonas de España.

Introducción al valle más desconocido del norte de Extremadura

Escoltado por dos auténticos gigantes del turismo rural como el Valle del Jerte y la Sierra de Béjar, el Valle del Ambroz es uno de nuestros descubrimientos más recientes. Si, siempre estuvo ahí, pero en los últimos años se ha puesto de moda: por todo lo que tiene que ofrecer y por la excelente labor de difusión que se está realizando desde sus asociaciones turísticas.

La zona ha sido poblada desde tiempos inmemoriales gracias a la riqueza y abundancia con la que el Río Ambroz riega su valle. Poblamientos de época prehistórica dan buena cuenta de ello, aunque es la Vía de la Plata la principal encargada de darle un toque histórico-romántico al valle. El Imperio Romano estableció a orillas del Ambroz algunas de sus primeras colonias en la Península Ibérica, algo que no ocurrió por casualidad.

Frondosos bosques, piscinas naturales y montañas de más de 2000 metros de altura son las principales señas de identidad de un entorno natural único, en el que árboles singulares con varios siglos de antigüedad se cuentan por decenas. Entre ellos surgen los ocho pueblos que componen el Valle del Ambroz: Baños de Montemayor, La Garganta, Gargantilla, Aldeanueva del Camino, Abadía, Segura de Toro, Casas del Monte y Hervás (la capital).

Valle del Ambroz

Hay tantos viajes al Valle del Ambroz como viajeros. Podéis ir allí a hacer turismo cultural, ya que sus pueblos son encantadores. Sin embargo, si lo que os gusta es la naturaleza, podéis hacer cientos de rutas de todas las distancias y dificultades. Además, platos tan típicos como las migas o la presa ibérica os esperarán siempre para reponer fuerzas. ¿Qué más se puede pedir?

Solo tenemos buenas palabras para el Valle del Ambroz, un sitio de fácil acceso. A cuatro horas desde destinos como Sevilla o Gijón, y a menos de tres desde Madrid, nos parece un destino perfecto para un fin de semana. Y, para terminar de convenceros, aquí va una pequeña guía con todo lo que ver en sus pueblos.

Los 8+1 pueblos del Valle del Ambroz

Baños de Montemayor

El pueblo más al norte del valle lleva décadas situado en el mapa turístico español, aunque no precisamente como destino rural. Su fama procede de sus estupendas aguas termales, al amparo de las cuales han surgido dos prestigiosos balnearios que año tras año acogen a miles de turistas.

Sin embargo, Baños de Montemayor es mucho más que eso. En sus calles encontraréis dos iglesias (ya que el pueblo estaba bajo el manto de dos diócesis distintas), un buen puñado de edificios tradicionales e incluso un Centro de Interpretación de la Vía de la Plata.

Atardecer en Baños de Montemayor

La Garganta

La Garganta es el pueblo más elevado del Valle del Ambroz, ligeramente por encima de los 1100 metros sobre el nivel del mar. En él encontraréis algunas de las construcciones con más personalidad de toda la comarca, como el Museo del Lobo, la Torre del Reloj o el Pozo de la Nieve.

Aprovechad que estáis en las alturas para disfrutar de una de las mejores vistas de todo el valle, aunque no dejéis de echar un ojo a las montañas de los alrededores.

La Garganta, Valle del Ambroz

Gargantilla

En Gargantilla encontraréis otra adorable población de montaña. En este caso, disfrutaréis de un buen puñado de muestras de arquitectura tradicional de serranía, siendo la mejor zona para encontrarlas el Barrio Perché.

Podríamos daros una recomendación para cualquier época del año: que visitéis su piscina natural en verano, que paseéis en otoño por su bosquete de abedules, que no os perdáis la recolección de cerezas al final de la primavera…

Balcones de Gargantilla

Aldeanueva del Camino

La Vía de la Plata se manifiesta en Aldeanueva del Camino como en ningún otro municipio, pues a lo largo de su calle principal podréis seguir el trazado de la antigua calzada romana. Un par de iglesias, varios puentes de piedra y muchas casas con siglos de antigüedad justifican también la visita al lugar.

Por si eso fuera poco, en el pueblo se producen algunos de los mejores embutidos de todo el valle, lo cual es mucho decir. Si a eso se le añade que también son especialistas en elaborar pimentón, será muy difícil que os vayáis de allí sin un delicioso souvenir debajo del brazo.

Puente romano de Aldeanueva del Camino

Abadía

Abadía, en la parte baja del Valle del Ambroz, ofrece al viajero la cara más monumental de la comarca. El impresionante Palacio de Sotofermoso y las ruinas del Convento de la Bien Parada justifican por sí solas un viaje a la zona.

En Abadía encontraréis también una excelente oferta gastronómica, en la que podréis disfrutar de carnes y guisos tradicionales a unos precios sensacionales.

Ruinas del convento de la Bien Parada en Abadía

Segura de Toro

Por si todo lo visto hasta el momento os parecía poco, en Segura de Toro encontraréis referencias a dos de los temas que más apasionan a los amantes de la Historia. Por un lado, a la cultura celta, a través de un verraco de piedra responsable de la peculiar toponimia del pueblo. Por otro lado, a la Orden del Temple, gracias a los restos de un impresionante castillo medieval.

Segura de Toro sirve además de punto de partida para un recorrido por los Castaños del Temblar, uno de los espacios naturales más populares del Valle del Ambroz. Sin duda, una ruta imprescindible.

Segura de Toro

Casas del Monte

El típico olor a leña en la chimenea os dará la bienvenida a Casas del Monte, un pueblo que también huele a fresas y cerezas. Haciendo honor a su nombre, en él encontraréis casas tradicionales de madera y piedra, con los característicos balcones adelantados que tan comunes son en el Valle del Ambroz.

No podéis dejar de caminar por sus alrededores, pues encontraréis los castaños más bonitos de toda la comarca. Entre ellos destaca el Castaño del Corbiche, un árbol con varios siglos de antigüedad.

Plaza Morales en Casas del Monte

Hervás

Para el final hemos dejado Hervás, la capital del Valle del Ambroz. Un pueblo famoso en el mundo entero por su preciosa judería, una de las mejor conservadas de toda España. El último fin de semana de junio se engalana para la Fiesta de los Conversos, un festival al que acuden miles de personas.

Hervás es un pueblo con alma de ciudad, pues en sus calles encontraréis absolutamente de todo: museos, restaurantes, tiendas… Es, sin lugar a dudas, la cara más cosmopolita de la comarca. Una visita obligada en la que podríais pasar varios días y aun así no tendríais tiempo de descubrir todos sus rincones con encanto.

Arquitectura tradicional en Hervás

Extra: Granadilla

Y, aunque no forme parte de la comarca, no podemos dejar de mencionar Granadilla, la que sin duda es la mejor excursión desde el Valle del Ambroz. Se trata de uno de los pueblos abandonados más bonitos de España, gracias a las labores de reconstrucción a las que está siendo sometido desde hace décadas.

Se tarda menos de media hora desde diferentes puntos del valle, y en sus calles encontraréis tranquilidad, sorpresas y muchas historias que os llegarán al corazón. Por supuesto, todo ello aderezado por el entorno privilegiado que ha surgido a orillas del reciente Embalse de Gabriel y Galán.

Castillo de Granadilla

Ruta de un fin de semana por el Valle del Ambroz

Si después de leer todo el artículo os ha picado el gusanillo y queréis hacer un viaje al Valle del Ambroz, todavía nos quedan algunos consejos que daros.

El primero es que intentéis ir en otoño, que es la mejor época para visitar el Valle del Ambroz. Las temperaturas no son tan cálidas como en verano ni tan frías como en invierno, los bosques tienen unos tonos dorados que parecen sacados de un cuento de hadas y la comarca está más animada que nunca, gracias al popular festival Otoño Mágico. En él las actividades se cuentan por decenas, pudiendo visitar el valle de mil maneras distintas.

Ojo, no nos malinterpretéis: cualquier época del año es buena. En invierno veréis grandes montañas llenas de nieve, en verano podréis disfrutar de sus acogedoras piscinas naturales y en primavera disfrutaréis de la recolección de las cerezas.

Aunque una vida no sería suficiente para conocer todo lo que tiene que ofrecer, pensamos que un fin de semana en el Valle del Ambroz es tiempo más que suficiente para sacarle todo el partido a la zona. Y más teniendo en cuenta lo bien comunicada que está, ya que la Vía de la Plata hace que se llegue en un periquete desde todo el centro y oeste peninsular.

¿Cómo distribuir ese fin de semana? Nosotros os hacemos esta propuesta:

  • Viernes por la tarde: Baños de Montemayor. Un buen punto de partida en el que podréis disfrutar de sus aguas termales y su excelente gastronomía.
  • Sábado por la mañana: La Garganta y Gargantilla, para que le toméis el pulso a la versión montañera del Ambroz.
  • Sábado por la tarde: Aldeanueva del Camino y Abadía, dos pueblos llenos de patrimonio.
  • Domingo por la mañana: Segura de Toro y Casas del Monte. Tranquilidad, buenas vistas hacia el valle y un montón de sorpresas.
  • Domingo por la tarde: os recomendamos cerrar el finde por todo lo alto, visitando la inolvidable localidad de Hervás. Sería un crimen ir al Valle del Ambroz y no visitar su judería.

Si vais a buen ritmo o queréis visitar menos pueblos, podéis apañar el finde yendo de excursión a Granadilla o haciendo alguno de los quince senderos señalizados que atraviesan el Valle del Ambroz. También podéis hacer algo de turismo activo (como parapente o montar en canoa) o simplemente dejaros llevar por las compras y la gastronomía. ¡Todo es posible en el Valle del Ambroz!

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