Blue Grotto, la Gruta Azul de Malta que te dejará sin palabras

La Blue Grotto es uno de los espacios naturales más visitados y fotografiados de Malta. Se trata de una excepcional sucesión de cavernas marinas en las que el color del Mar Mediterráneo es más especial que nunca, ofreciendo unos azules fosforescentes sin igual. En este artículo os contamos cómo es el sitio y todo lo que se puede ver y hacer en él, además de daros un buen puñado de consejos prácticos para que vuestra visita sea inolvidable.

¿Qué es la Blue Grotto?

La Blue Grotto, también conocida como That il-Hnejja en maltés o Gruta Azul en castellano, es una cueva marina famosa en el mundo entero por su belleza… aunque también por haber salido en Troya, la popular película protagonizada por Brad Pitt. Siendo precisos, no es una cueva sino un conjunto de cuevas, ya que está compuesta por hasta seis cavernas distintas.

La Blue Grotto está en el sur de la isla de Malta, a una media hora en coche de La Valeta. Se encuentra relativamente cerca de otros destacados atractivos turísticos, como la Cueva Ghar Dalam o los Dingli Cliffs.

Más allá de la belleza de las rocas, la Blue Grotto es famosa por el espectáculo natural que ofrece desde que sale el sol hasta el mediodía. Al comienzo de cada jornada, los rayos de sol inciden en el mar de tal manera que el color azul del agua se vuelve loquísimo: fluorescente y brillante, pero también tan transparente que da la sensación de que no hay agua.

Es un sitio único, lo cual se traduce en que año tras año atrae a miles de viajeros. Es una de las atracciones turísticas más visitadas de Malta, y la verdad es que lo es por méritos propios. No solo es un espacio precioso, sino que ofrece muchas posibilidades: se puede contemplar desde un alto mirador, recorrerlo en barco, bucear bajo sus aguas… Seguid leyendo y os daremos las claves sobre todo lo que se puede ver y hacer en este fantástico lugar.

Cosas para ver y hacer en la Blue Grotto

Vista panorámica desde el mirador

En nuestra opinión, la primera parada debería ser en el mirador que hay al pie de la carretera. Tiene una complicación: que el aparcamiento es escasísimo. Por tanto, tres opciones: madrugar mucho para encontrarlo vacío, cruzar los dedos para que haya un hueco esperando o esperar pacientemente en segunda fila.

Si conseguís dejar el coche, estupendísimo. Allí os espera la mejor vista que se puede obtener de la Blue Grotto, del mar y de la vegetación de los alrededores. En nuestra opinión es una parada obligada y que merece ser explorada con calma, ya que el mirador es grande y ofrece muchos puntos de vista diferentes.

Eso sí, que sea imprescindible no hace que esté exenta de complicaciones. Es la típica parada en la que no dejaran de llegar enormes autobuses llenos de turistas, suele haber jaleo a cualquier hora del día e incluso tendréis que lidiar con las típicas turistadas incómodas, como un señor dando la brasa para que te hagas una foto con su halcón a cambio de unas monedas (algo que debería estar prohibido, la verdad).

Wiez-iz-Zurrieq y la Torri Xutu

Una vez hayáis ido al mirador, coged el coche y continuad hasta Wied-iz-Zurrieq, el pequeño puerto pesquero que hay a escasos 500 metros de allí. En ese caso, el aparcamiento no será un problema, ya que hay un enormes parking justo a la entrada. Hay un gorrilla que os reclamará dinero por «vigilar» vuestro vehículo, pero también veréis carteles del ayuntamiento indicando que el donativo es opcional.

Nosotros lo primero que hicimos fue visitar la Torri Xutu, pues es un excelente ejemplo de las torres de vigilancia que hay repartidas por toda la costa de Malta. Fue construida en la primera mitad del siglo XVII, aunque por su excelente estado de conservación podría decirse que fue terminada ayer mismo. En realidad, esa buena salud se debe a una ambiciosa restauración emprendida entre 2016 y 2019.

Una vez hicimos esa visita, nos dedicamos a cotillear por la zona. Se puede ir hacia la Blue Grotto, aunque no la veréis sino que caminaréis sobre ella. También podéis recorrer la costa cercana, que es realmente bonita.

Por último, podéis recorrer la zona del puerto, aunque no tiene demasiado valor. Es una sucesión de restaurantes y tiendas pensadas única y exclusivamente en sacarle la pasta a los turistas.

Paseos en barco

De hecho, la mayor parte de la gente va a Wied-iz-Zurrieq porque es el punto de partida para los paseos en barco por el interior de la Blue Grotto. Se contratan allí mismo: no hace falta reservar, pero si no madrugáis os tocará hacer un poquito de cola.

Para evitar abusos hacia el viajero y picarescas varias, las condiciones están claramente especificadas:

  • Tarifas: 8€ los adultos y 4€ los niños de menos de 10 años.
  • Duración: los paseos van entre los 20 y los 30 minutos en función del estado de la mar, de la gente que haya esperando y del buen rollo del barquero.
  • Horario: en los meses fríos del año salen de 9:30 a 15:30, mientras que en los meses cálidos el horario se amplía y es de 9:00 a 17:00.

Por cierto, junto a la zona desde la que salen los paseos en barco hay una bonita balconada para disfrutar del mar.

Zona de baño y de buceo

Para terminar, no olvidéis que esta es una zona de una especial riqueza natural. Podéis aprovechar para disfrutar de su zona de baño (muy concurrida en verano, aunque no tanto como otras de la isla) o simplemente aprovechar para hacer snorkel o buceo. Junto a los restaurantes del puerto veréis también un montón de empresas que ofrecen sus servicios en ese sentido.

Consejos para visitar la Blue Grotto

Para terminar, aquí van unos pequeños consejos sobre la Blue Grotto:

  • ¡Id siempre por la mañana! Es cuando el sol y el mar dan lo mejor de sí mismos y ofrecen esos colores tan mágicos.
  • Madrugad todo lo que podáis, ya que así evitaréis aglomeraciones.
  • Visitad el sitio desde el mirador y desde el nivel del mar, ya que sin ambas perspectivas no entenderéis la belleza del lugar.
  • Armaos de paciencia, ya que es una zona llena de turistas y las aglomeraciones son bastante frecuentes.
  • Si queréis comer por allí, hay un montón de restaurantes. Eso sí, no son precisamente los mejores de la isla. Nosotros nos fuimos, de hecho, ya que estuvimos esperando 20 minutos en un sitio y ni nos tomaron nota.
  • No le deis dinero al brasas que deambula por el aparcamiento ni al señor que explota a un pobre halcón para que los guiris se hagan fotos junto a él.

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