Qué ver en Riaza, la villa segoviana con un pez en su escudo

Ubicada a 75 kilómetros de Segovia y a unos 120 desde Madrid, Riaza es una villa con mucho que ofrecer al viajero. En sus calles encontraréis una de las plazas con más personalidad de toda Castilla y León, varios edificios que hablan del rico pasado del pueblo y un mirador desde el cual se contemplan hasta 5 provincias a la vez. Eso por no hablar de las excursiones que se pueden hacer desde allí, con el Hayedo de la Pedrosa o la Ruta del Color a tiro de piedra.

En esta guía os contamos qué ver y qué hacer en Riaza, uno de nuestro destinos favoritos de la provincia de Segovia.

Un pueblo de película en la cara norte de la Sierra de Ayllón

Robregordo, La Hiruela, Tamajón… La Sierra de Ayllón y sus estribaciones son una caja de sorpresas de la que no paramos de llevarnos alegrías. En este caso vamos a hablaros de Riaza, un municipio con título de villa ubicado en la ladera norte de la cadena montañosa. En concreto, a 1190 metros de altitud sobre el nivel del mar.

Riaza es un lugar muy vinculado a su entorno, hasta el punto de que en su bandera y en su escudo la protagonista es una trucha. El aprovechamiento del río, así como el de los bosques cercanos, ha marcado la historia de este lugar desde que se empezase a poblar a finales del siglo XI, pensando en retener un territorio que pocos años atrás se había recuperado de manos musulmanas.

Tuvo otros nombres, por lo que para encontrar el primer documento que acredita la existencia de Riaza hay que irse hasta el año 1235, cuando se habla de la localidad de Río Aça. Desde entonces, el municipio ha pasado por diferentes manos que os sonarán por las clases del instituto: desde don Álvaro de Luna hasta los Duques de Maqueda. En cualquier caso, desde que las Cortes de Cádiz abolieron los señoríos a comienzos del siglo XIX, Riaza pasó a ser un lugar independiente.

Más allá de vicisitudes históricas, poco ha cambiado en el pueblo desde sus orígenes. La vida transcurre alrededor de una enorme y singular Plaza Mayor, en torno a la cual se disponen algunos de los edificios de más relumbrón de la villa (como el Ayuntamiento o la iglesia principal). Allí, día a día se congregan propios y extraños, disfrutando de sus restaurantes (en los que nunca faltan el cordero o el cochinillo) y de un ambientazo que es de los mejores de la provincia de Segovia.

La visita a Riaza, como vais a ver ahora mismo, es de lo más sencilla. Con medio día es más que suficiente para disfrutar de todos sus atractivos turísticos, pudiendo ocupar la jornada completa si os acercáis a todo lo que hay en los alrededores. Seguid leyendo y descubriréis un lugar que literalmente es de película, ya que con asiduidad sirve como plató de grabación para series de época.

Turismo en Riaza

Plaza Mayor

Sin lugar a dudas, el lugar más destacado de Riaza es su Plaza Mayor, un enorme espacio abierto que por sí solo justifica una visita a la villa. Su elemento arquitectónico más característico es un ruedo en forma de elipse, que lleva siendo de arena desde que se instaló en 1873.

En el coso veréis a niños jugando, a viajeros haciendo fotos y a gente yendo de un lugar para otro. Para salvar el desnivel del terreno, en las partes sur y oeste hay unas gradas de piedra con cómodos escalones. Estas gradas tienen además unas barandillas de hierro forjado en la propia localidad de Riaza.

Alrededor de la plaza, excepcionales casas solariegas del siglo XIX, en cuyos soportales se han instalado toda clase de restaurantes, carnicerías, panaderías y comercios tradicionales en general. En resumen, establecimientos que incentivan a locales y foráneos a dejarse caer por la plaza y contribuir con su presencia al ambientazo de la misma.

En el centro de la Plaza Mayor de Riaza está su Ayuntamiento, del que hablaremos en seguida. Eso sí, antes de eso hay que mencionar que la plaza continúa detrás de él, ofreciendo una cara mucho más sosegada. En ella ya no hay arena en el suelo, pero sí otras muchas casas solariegas.

Ayuntamiento

Como decimos, en el centro de la Plaza Mayor está el Ayuntamiento de Riaza, una enorme casa consistorial del siglo XVIII. Tiene tres plantas y una cubierta, además de una torre-campanario realizada con hierro forjado en 1895.

El Ayuntamiento tiene un tamaño enorme para un pueblo del tamaño de Riaza. Puede pasar desapercibido por encontrarse en medio de una plaza aun más grande, pero es de los ayuntamientos más grandes de Castilla y León.

En el interior del Ayuntamiento está la Oficina de Turismo de Riaza, donde ofrecen folletos gratuitos con información sobre la villa.

Iglesia de Nuestra Señora del Manto

En el trocito de Plaza Mayor que hay detrás del Ayuntamiento se encuentra el principal edificio religioso de Riaza, la Iglesia de Nuestra Señora del Manto. Aunque es un lugar sagrado desde la fundación del pueblo, el edificio actual data fundamentalmente del siglo XIX. Se conservan algunos elementos anteriores, como la sacristía o la Capilla del Dulce Nombre.

La decoración de la iglesia es tirando a austera, fruto del gusto imperante a comienzos del siglo XIX. Eso sí, es posible visitar un retablo del siglo XVII, un Cristo del XV y una Piedad policromada del XVI. De hecho, en el interior de la iglesia hay una Colección de Arte Sacro en la que podéis ver algunas de las piezas más destacas de la provincia.

Arquitectura popular

Una vez hayáis visitado la Plaza Mayor, el Ayuntamiento y la Iglesia de Nuestra Señora del Manto, aprovechad para dar un paseo por la calles que salen y van a parar a la zona. En ellas podréis encontrar diferentes muestras de arquitectura popular: casas solariegas, edificios de labranza, construcciones modernas que han mantenido sus blasones en la fachada… Merece la pena el paseíto sin rumbo.

Ermita de San Juan

En los alrededores de Riaza se pueden visitar tres bonitas ermitas. La primera a la que fuimos es la Ermita de San Juan, ubicada al norte del pueblo. Es un edificio de lo más sencillo, cuya visita se hace especialmente agradable por la pequeña pradera con castaños que hay frente a él. Es un lugar de referencia para la Semana Santa en Riaza, ya que alberga algunos de los pasos procesionales más destacados.

Antiguo Lavadero de La Navera

A pocos pasos de esa ermita está el Antiguo Lavadero de La Nevera, uno de esos elementos humildes que nunca faltaron en los pueblos de Castilla. Aquí, los riazanos y las riazanas (fundamentalmente ellas) se abastecían de agua, lavaban la ropa y aprovechaban para hacer vida social. Tras años de ruina, ya que el sitio perdió su razón de ser con la llegada del agua potable a las casas, este antiguo lavadero ha sido restaurado con acierto.

Ermita de San Roque

También fuimos a ver la Ermita de San Roque, ubicada a la entrada del pueblo. Fue construida a finales del siglo XVI tras una epidemia de peste. Como ya hemos dicho en otros artículos, normalmente los templos dedicados a San Roque servían para atender a las personas que sufrían tan terrible enfermedad.

Por cierto, en los alrededores de la ermita hay un extenso parque lleno de juegos infantiles. Si viajáis con niños, es visita obligada.

Ermita de Hontanares

Por último, no pudimos dejar de visitar la Ermita de Hontanares, situada a casi cinco kilómetros del núcleo urbano. Se llega a ella atravesando un frondoso bosque de robles y pinos.

El edificio data del siglo XVII, fue financiado mediante limosnas y en su interior hay un retablo barroco muy interesante.

Igual de interesante es la enorme pradera cercana, llena de bancos y barbacoas. Es un lugar perfecto para rematar la visita a Riaza con un estupendo picnic.

Mirador de Peñas Llanas

Por cierto, a algo más de un kilómetro de allí está el estupendo Mirador de Peñas Llanas, conocido también como el Balcón de Castilla. Se puede llegar a él directamente en coche (hay un aparcamiento justo al lado) o haciendo una ruta entre la Ermita de Hontanares y el mirador.

Sea como fuere, no podéis perderos este lugar. Desde él disfrutaréis de unas vistas increíbles, pudiendo contemplar en días claros hasta cinco provincias a la vez: Burgos, Guadalajara, Madrid, Soria y, por supuesto, Segovia.

Ruta del Color

Si tenéis tiempo y queréis hacer excursiones desde Riaza, una de las más interesantes es la Ruta del Color. En ella se visitan hasta ocho núcleos de población pertenecientes a Riaza, los cuales tienen fachadas amarillas, rojas o negras en función de los materiales que utilizaran para la construcción de sus casas.

Hayedo de la Pedrosa

Por el contrario, si lo que os apetece es naturaleza, no podéis perderos el Hayedo de la Pedrosa, un bonito bosque de hayas ubicado a pocos kilómetros de Riaza. Puede que no se aparque del todo bien y que la ruta tenga mucho desnivel, pero os aseguramos que es uno de los espacios naturales más impresionantes de toda Castilla y León.

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