La Venta de Piqueras: centro de interpretación, ermita, hotel y restaurante

La Venta de Piqueras es una parada obligada en toda visita que se haga al Parque Natural de la Sierra de Cebollera. Ubicado en la N-111, a tan solo 10 kilómetros de Lumbreras, se trata de un conjunto histórico-artístico de mucho valor, en el cual podéis encontrar una ermita y un museo, pero también uno de los mejores restaurantes de la zona (damos fe de ello) y un hotel rural. Incluso es el punto de partida perfecto para hacer varias rutas de senderismo, entre las que destaca la Senda de las Majadas.

Un centro comercial del siglo XV

La Venta de Piqueras es un conjunto cuya propiedad ostenta la Hermandad de las 13 Villas, una mancomunidad que procedió a su restauración a comienzos del siglo XXI. La idea era poner en valor un recinto que llevaba siendo parada obligada desde al menos el siglo XV, aunque incluso es posible que se fundase antes.

Allí encontraréis una ermita, un museo, un restaurante, un hotel, un rollo de justicia y el punto de partida a la Senda de las Majadas, una de las mejores rutas que se pueden hacer en este Parque Natural.

Hablamos de un lugar muy querido por los habitantes del entorno, ya que ha sido sede de la Mancomunidad de las 13 Villas desde hace muchos siglos. De hecho, año tras año se celebra una romería el 24 de junio, la cual congrega a muchísimos participantes procedentes de los alrededores.

Además, este conjunto histórico artístico está en un entorno natural privilegiado. Bien haríais en investigar bien los bosques cercanos, pues disfrutaréis de la Sierra de Cebollera en todo su esplendor.

¿Merece la pena ir a la Venta de Piqueras? Rotundamente si. Podéis ir a ver la ermita, a aprender en el Centro de Interpretación, a comer productos típicos, a quedaros a dormir o a hacer senderismo, pero tranquilamente podríais hacerlo todo y no os equivocaríais. Seguid leyendo y os enseñamos por qué.

Qué ver en la Venta de Piqueras

Ermita de la Luz

Si se mira hacia la fachada principal, a la izquierda del todo encontraréis la Ermita de la Luz. Este pequeño templo es venerado con absoluta devoción en la zona, siendo protagonista de la Romería de la Virgen de la Luz. En ella, cada 24 de junio, se congregan gentes procedentes de los trece pueblos que componen la mancomunidad.

Es un edificio sencillo, pero que siempre tuvo una gran relevancia. Su campana servía para orientar a los viajeros en días de niebla y ventisca, muy comunes en estos lares en los meses fríos del año. En su interior se encuentran pinturas del siglo XVIII, la imagen de la Virgen de la Luz (del siglo XIV) y un exvoto de 1750.

Centro de Interpretación de la Trashumancia

Justo a su derecha, ubicado en las antiguas dependencias del santero, está el Centro de Interpretación de la Trashumancia. Se trata de una exposición permanente en la que podéis aprender muchísimo sobre la trashumancia y todas las actividades tradicionales asociadas a ella. No se nos ocurre mejor manera de poner en valor un elemento cultural tan arraigado en la zona que este espacio expositivo. Si vais fuera de temporada y estuviese cerrado, podéis pedir al hotel que os lo abran.

Restaurante

Y, justo al lado, está el restaurante de la Venta de Piqueras. No hay mejor sitio en toda la Sierra de Cebollera para degustar gastronomía local al mejor precio. Tienen tanto comedores exteriores como mesas dispuestas en el exterior, siendo posible en estas últimas ir a comer con perro.

¿Qué podemos decir? Nosotros fuimos allí con unas expectativas muy altas (teníamos muchas ganas de probar la gastronomía de La Rioja) y salimos encantados. El menú de fin de semana nos costó 16€ por persona, un precio más que razonable. Comimos caparrones (una variedad de alubia autóctona) con chorizo y tocino, carrilleras al vino, albóndigas y natillas caseras. ¡Mejor imposible!

Hotel

En el propio edificio también hay un hotel rural, el cual tiene muy buena fama. En este caso no podemos hablar de primera mano, ya que nosotros nos alojamos en Villoslada de Cameros, pero desde luego el paraje no podría ser más acogedor.

Rollo de Justicia

No está exactamente integrado en el conjunto, pero justo al lado de la Venta de Piqueras veréis un rollo de justicia. Esta estructura medieval estaba destinada no solo a la administración de justicia (pues en ella se exponía a la gente que era castigada por sus malas acciones), sino a que se supiera lo que te podía pasar si burlabas la ley. Es fruto de la influencia que tuvo la Mesta en esta zona, pues sus miembros querían dejar claro que eran los que mandaban y los que tenían la potestad para administrar justicia.

Senda de las Majadas

Por último, se puede aprovechar la visita a la Venta de Piqueras para disfrutar de un paseíto por los alrededores. Nosotros optamos por recorrer la Senda de las Majadas, a través de las cuales vimos chozos, árboles singulares y, por supuesto, majadas. Eso sí, cometimos el error de hacer la ruta justo después de la comilona, por lo que se nos hizo bastante durita pese a su sencillez. En cualquier caso, nada puede empañar una visita a un lugar tan mágico como este.

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