La carretera Trollstigen: cómo visitar la Escalera de los Trolls

Hoy queremos compartir con vosotros la carretera Trollstigen, una de las rutas más espectaculares que se pueden hacer en Noruega. Se trata de una empinada sucesión de inverosímiles curvas que os dejarán sin palabras. Está cerquita de Andalsnes, donde también podéis visitar el Ramestreken, y os aseguramos que esta carretera no os dejará indiferentes.

Historia de la carretera de montaña más pintoresca de Noruega

Las primera pregunta es evidente: ¿una carretera de montaña es un atractivo turístico que merezca la pena ser visitado o simplemente es un sitio de paso? Nosotros tenemos clarísimo que la Trollstigen es un lugar al que hay que ir, igual que se visitaría un pueblo o una iglesia. Es increíble, tanto que fue uno de los destinos que más disfrutamos en nuestro viaje por los Fiordos Noruegos.

La carretera fue inaugurada en 1936 por el rey Haakon VII, siendo uno de los hitos de la ingeniería civil de su tiempo. Para poder conectar Andalsnes y Valldal a través de las montañas tuvieron que salvar la empinada ladera de una montaña, y para ello fueron intrépidos. El resultado fue un conjunto de nada más y nada menos que once curvas de 180º con una inclinación del 9º. ¡Una auténtica pasada!

Aunque no fue concebida como una atracción turística, rápidamente se convirtió en un foco de atracción para viajeros de todo el mundo. Pocas carreteras en el mundo son como estas, por lo que la experiencia de atravesarla conduciendo o visitarla desde las alturas hace que hoy por hoy sea uno de los mayores reclamos de esta zona de Noruega.

¿Cómo es visitar la Trollstigen? Nuestra experiencia

Os vamos a contar todo lo que vimos e hicimos en nuestra visita a la Trollstigen. Partíamos desde Andalsnes, donde habíamos sometido nuestras piernas a una tortura fuera de lo normal subiendo al mirador del Rampestreken. Desde allí se llega en unos 20 minutos.

Básicamente la visita se repartió en tres paradas: parar en un área de servicio súper bizarra, atravesar la propia carretera y recorrer los miradores que hay en la parte de arriba.

En el área de servicio paramos por hacer la turistada, la verdad. Tienen unas cuantas esculturas de trolles y venden muchos souvenirs relacionados con el tema, además de comida y bebida.

Cuando atravesamos la carretera alucinamos con estar haciéndolo, la verdad. Más allá de las curvas, se trata de un recorrido súper empinado y tirando a estrecho. Durante todo el día hay jaleo, y si os fijáis a veces se forman montoneras (básicamente cuando coincide un autobús en cada sentido).

Pero lo gordo gordo está en la parte de arriba del todo. Se ha instalado un centro de recepción de visitantes con un enorme aparcamiento, así como dos miradores: uno más centrado en la naturaleza (no olvidemos que por aquí está la cascada Stigfossen) y otro que pone la carretera en primer plano.

¿Qué podemos decir? Por mucho que escribamos, en este caso las imágenes hablan por sí solas. Es un lugar único y que nunca olvidaremos haber visitado.

Información práctica: cómo llegar, dónde aparcar, apertura…

La carretera une las localidades de Andalsnes y Valldal, pero está bastante más cerca de la primera. En cualquier caso, se trata de un tramo de la carretera 63.

Como hemos dicho en el post, en lo alto de la Escalera de los Trolls hay un enorme aparcamiento que da acceso a un par de miradores.

Es importante que tengáis en cuenta que la carretera cierra en los meses fríos del año: aproximadamente desde finales de octubre hasta principios de mayo. Varía cada año, pero por las dudas lo mejor es visitarla en verano.

Por último, hay que decir que es una visita gratuita. No hay que pagar ni por acceder a la ruta ni por el aparcamiento.

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