Subir al Rampestreken desde Andalsnes

No hay viaje por los Fiordos Noruegos que no deje escenas imborrables en la mente del viajero. En este artículo os queremos enseñar uno de los lugares que más nos impactaron: el mirador de Rampestreken, uno de los más famosos y espectaculares de toda Noruega. Ubicado en el municipio de Andalsnes, a orillas del Romsdalsfjord, se trata de un mirador increíble que todo el mundo debería visitar a lo largo de su vida. Eso sí, la ruta de subida no es apta para cualquiera, ya que para llegar al mirador hay que sortear un duro camino con mucho desnivel.

Rampestreken, uno de los miradores más espectaculares de Noruega

Antes de contaros cómo fue nuestra agónica subida, vamos a enseñaros cómo es el mirador y los mil motivos por los que deberíais ir a él. Resumiendo, se trata de uno de los balcones más privilegiados que encontraréis a los Fiordos Noruegos: una plataforma de hierro ubicada a 537 metros sobre el nivel del mar en la que solo estaréis la maravillosa naturaleza de Noruega y vosotros, sin nada entre medias.

El mirador en sí mismo es espectacular: una rampa de 20 metros de longitud en la que los últimos 8 son solo para valientes, pues están suspendidos en el aire por unas vigas que dan bastante miedito. Eso sí, la experiencia de tener los Fiordos bajo tus pies es inolvidable.

Si estáis haciendo un crucero por los fiordos, quizá vuestra ruta no pase por aquí (ya que está algo al norte del circuito tradicional). Sin embargo, es parada obligada si vais en coche o en furgoneta. Y no solo porque esté cerca de otros grandes atractivos turísticos, como la Trollveggen (a 15 minutos) o la Trollstigen (a 20), sino porque no vais a encontrar un mirador igual en toda Noruega.

Nuestra experiencia: una ruta sencilla, pero infernal

Hechas las presentaciones, llegó el momento de contaros lo malo: ¡la subida es agónica! Nos parece increíble haber leído en algunos blogs que es una subida facilita y que cualquier persona puede hacerla. Sin duda, esa gente nunca estuvo allí.

La subida a Rampestreken no es difícil, de acuerdo: solo es subir una cuesta y el camino está bien montado. Sin embargo, es durísima. Una cuesta infame con un desnivel de más de 500 metros en la que vuestra forma física será puesta a prueba como nunca. Nosotros encaramos la ruta pensando que iba a ser un paseíto y nada más lejos de la realidad: hasta las raíces de los árboles parecían reírse de nosotros. Para que os hagáis una idea, para construir el sendero que lleva al mirador se necesitó la colaboración de sherpas traídos directamente desde Nepal.

Nosotros aparcamos a los pies del mirador, en uno de los parkings públicos que hay en Andalsnes. Empezamos a subir a eso de las 15:00 y no llegamos al mirador hasta las 16:30, totalmente exhaustos y con las piernas hechas polvo. Arriba estuvimos una media hora (no solo haciendo fotos, también hubo que hacer un poquito de cola para pasar al mirador) y la bajada se hizo en una hora. Ojo, es durita aunque sea cuesta abajo, ya que al cansancio acumulado se le suma que hay mucha pendiente y que no es precisamente cómoda.

En cualquier caso, pese a haber sufrido más de lo esperado, solo podemos recomendaros que hagáis esta excursión. El mirador es realmente increíble, la experiencia fue inolvidable y si volvemos por allí no dudaremos en volver a hacer la subida. Eso sí, sabiendo que acabaremos el día reventados.

Por cierto, después de realizar la ruta supimos que hay una alternativa más amigable para vuestras rodillas. Se trata de una ruta más larga y que lleva algo más de tiempo ya que va rodeando la montaña, pero posiblemente más recomendable si no os veis con fuerzas para enfrentaros a la línea recta.

Ficha técnica: cómo llegar, distancia y otros datos

📍 Punto de inicio: Andalsnes tiene varios aparcamientos gratuitos justo a los pies de la subida. Realmente es un pueblo chiquitito, así que si no encontráis plaza en ellos podéis dejar el coche o la furgo en cualquier calle de los alrededores.

📏 Distancia / desnivel: es una ruta corta, de apenas 3 kilómetros de subida (y otros tantos vuelta, ya que se baja por el mismo sitio). Sin embargo, el desnivel es enorme: más de 550 metros. Es una cuesta durísima, no basta con llevar una botellita de agua y calzado adecuado: si no tenéis un mínimo de forma física, no llegaréis al mirador.

💪 Dificultad: aunque la ruta se hace difícil por su dureza, ya que es una cuesta empinadísima, realmente no es complicada. Básicamente es subir y subir, caminando entre tierra y raíces de árbol. No hay que trepar ni pasar por sitios complicados, pero volvemos a insistir: ¡es muy dura!

⏲️ Duración: pese a que la distancia es corta, se os irá una hora y media para subir y al menos una para bajar. A eso hay que sumarle el tiempo que estéis en el mirador: no solo contemplando la increíble panorámica, sino también haciendo cola (es un sitio estrechito y todos queremos asomarnos al mismo lugar).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *