El ferry entre Hirtshals y Kristiansand: la forma más rápida de ir de Dinamarca a Noruega (y viceversa)

¿Sabíais que es posible ir en ferry desde Dinamarca a Noruega (y viceversa)? Muchos viajeros no lo saben, pero se trata de una excelente opción para ir o volver de los Fiordos Noruegos en furgoneta y así ganarle varios días a vuestro roadtrip por allí. En este artículo os vamos a contar cómo es el tema y cómo fue nuestra experiencia, para que valoréis si os merece más la pena acortar por el mar o si os conviene más atravesar Suecia por carretera.

Ferrys entre Dinamarca y Noruega

Para llegar a Noruega en coche o furgoneta, la opción más habitual es hacerlo por carretera. La cosa sería atravesar toda Dinamarca (que no es precisamente rápido y os asegura pasar por peajes carísimos), cruzar la bahía que separa Copenhague de Malmö por un túnel subterráneo (también carísimo) y recorrer toda Suecia. Si a eso se le suma que entraréis por el sureste de Noruega (a unos 500 kilómetros de los Fiordos), quizá os esté invadiendo la pereza. Ojo, que nosotros hicimos ese recorrido y fue espectacular, pero a la vuelta nos planteamos otras opciones. Y estando allí fue cuando descubrimos que existía una segunda alternativa.

Esa alternativa es el ferry, que os permitirá ahorrar mucho tiempo… ¡e incluso dinero! Porque sí, cruzar el Estrecho de Skagerrak es caro, pero os evitará cientos de kilómetros y un buen puñado de peajes.

Antiguamente solo existían barcos lentos e incómodos, en los cuales teníais aseguradas prácticamente 24 horas mareados en altamar. Por suerte, la tecnología avanza y hoy en día cruzar es coser y cantar.

La opción más rápida es la que ofrece la operadora noruega Fjord Line, que conecta el norte de Dinamarca con el sur de Noruega. Seguid leyendo, porque seguramente os sorprendan tanto la velocidad como las tarifas.

Nuestra experiencia en el Fjord Line Hirtshals – Kristiansand

Vamos a contaros cómo fue nuestra experiencia y lo que encontramos a bordo. Para empezar, es súper importante que compréis los billetes con antelación. Los barcos suelen ir cargados hasta los topes y sería raro que encontraseis sitio a la primera.

Si vais a reservar entradas, ojito con tirar de picaresca o con equivocaros. Por ejemplo, nosotros pusimos mal (sin querer, lo prometemos) la altura de nuestra furgoneta, y cuando llegamos allí nos dijeron que no había sitio para nosotros. Pusimos cara de pena, suplicamos y al final nos dejaron entrar, pero pagando un recargo después de medir correctamente nuestro vehículo.

El trayecto dura dos horas y cuarto. Nosotros lo hicimos desde Noruega, saliendo de la sureña ciudad de Kristiansand y llegando a Dinamarca por Hirshals, en la zona norte del país. Nos costó unos 150€ dos personas y una furgoneta, incluyendo el recargo por haber puesto mal la altura del vehículo.

Básicamente nos presentamos a la hora que nos dijeron (que suele ser una hora antes de zarpar), nos pusimos en la fila correspondiente y nos hicieron aparcar el vehículo dentro. Durante el trayecto no tienes acceso a tu furgoneta, sino que te hacen subir arriba a unos asientos.

Hay varias salidas al día, nosotros cogimos la primera (6:45 de la mañana). El trayecto fue realmente cómodo (el barco apenas se mueve) y muy entretenido, ya que se puede salir a la cubierta a ver el mar y hay varias tiendas en el interior. Venden perritos caliente y comida típica de los ferrys noruegos al precio habitual (por unos 6-7€ por persona podéis comer un snacky beber algo).

El desembarco se hace a toda velocidad. En nuestro caso, cambiamos tres días en coche por tres días haciendo turismo por el norte de Dinamarca, así que más allá del ahorro en tiempo y dinero, lo recomendamos por la experiencia que pudimos vivir.

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