Qué ver en Puebla de Valles, el pueblo rodeado de cárcavas

No vamos a negar que visitamos Puebla de Valles de pura casualidad. Estábamos haciendo una excursión por la zona y no teníamos previsto ir, pero atravesamos el pueblo en coche y nos gustó mucho lo que vimos a través del cristal. Decidimos hacer una paradita… ¡y menudo acierto! Gracias a eso, descubrimos un pueblo lleno de encanto y que es de lo mejorcito del norte de Guadalajara.

Tras esta buena sorpresa viajera, hemos preparado un artículo en el que os enseñamos qué ver en Puebla de Valles.

La piedra angular de La Ribera

Puebla de Vallés se encuentra en el centro geográfico de La Ribera, una comarca a medio camino entre la Campiña y la Sierra Norte. Entre semana no es el sitio con más vida del mundo, pero los fines de semana es invadido por turistas de todas partes: está a 40 minutos de Guadalajara, a una horita desde Madrid, a menos de dos desde Soria…

El pueblo se encuentra enmarcado en un paisaje de lo más singular, ya que está rodeado de unas preciosas cárcavas conocidas como Los Terreros. Las cárcavas son unos socavones producidos por las lluvias y la erosión en terrenos arcillosos, creando unas estampas más propias de Marte o de la Luna que de la Tierra.

Precisamente, esos materiales rojizos son los que hacen que Puebla de Valles sea un lugar con tanto encanto. La mayor parte de sus edificios tienen tonos ocres, por lo que luce especialmente bonito en días soleados. Tiene mucho mérito haber conservado un casco urbano tan coherente, pues el siglo XX fue dramático en términos de población (se pasó de 350 habitantes a diez veces menos) y en otras localidades similares el abandono ha sido la nota predominante.

En los próximos párrafos os vamos a enseñar todo lo que descubrimos en Puebla de Valles, para que entendáis nuestro amor por el pueblo y os animéis a hacer una visita como esta.

Turismo en Puebla de Valles

Iglesia de San Miguel

La Iglesia de San Miguel fue uno de los motivos por los que hicimos esta inesperada parada en Puebla de Valles. Atravesábamos el pueblo en coche y de repente vimos que, en lo alto, se encontraba un precioso templo con una presencia fuero de lo habitual.

No lo dudamos, aparcamos y subimos por una de las calles que comunican la parte baja del pueblo con la alta. Fue buena idea, pues descubrimos un precioso templo de estilo románico rural, tan presente en esta zona de Guadalajara.

Olivo Milenario

Justo al lado de la iglesia, frente a una de sus fachadas, está el Olivo Milenario, un árbol enorme que es queridísimo por los habitantes del pueblo. Procede de la vega del Jarama y fue plantado en 1994, instaurándose desde entonces una fiesta que todos los meses de marzo celebra este hito.

No se sabe exactamente la edad del olivo, pero al superar los tres metros y medio de perímetro se le considera milenario.

Tinajas

Que se trajese un antiguo olivo al pueblo no fue por casualidad, sino para poner en valor la tradición de los cultivos olivareros que existe tanto en Puebla de Valles como en los pueblos de los alrededores. Nos gusta cuando un pueblo no se olvida de sus raíces, y desde luego eso es algo de lo que esta localidad puede presumir. De hecho, prácticamente en cada calle encontraréis enormes tinajas que van en la misma línea.

Fuente

No muy lejos del Olivo Milenario, aunque al otro lado de la calle, hay una bonita fuente que data del año 1932. Más allá de su uso como fuente y de su alta factura, lo cierto es que tanto este elemento como sus alrededores se han convertido en uno de los principales lugares de reunión de Puebla de Valles.

Arquitectura popular

Aunque Puebla de Valles esté formada por unas pocas calles, bien haríais en recorrer todas y cada una de ellas. Nosotros salimos de allí sorprendimos por el buen estado en el que se encuentran casi todas las casitas del pueblo.

Ayuntamiento

Con una posición algo más marginal de lo que suele ser habitual en este tipo de edificios, el Ayuntamiento de Puebla de Valles también merece una pequeña paradita. Es una casa consistorial bastante moderna.

Los Terreros

No podíamos terminar sin hacer una mención específica a Los Terreros, que es como se conoce a las cárcavas que rodean Puebla de Valles. Este conjunto de tierras arcillosas han sido moldeado por el paso de los siglos, haciendo que el horizonte que rodea al pueblo sea de un rojo de lo más singular.

Resulta impresionante dar un paseo por las calles de Puebla de Valles y que en todo momento Los Terreros estén presentes de una forma o de otra.

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