Qué ver en Retiendas, el pueblo blanco de la arquitectura negra de Guadalajara

Retiendas es un pequeño pueblo de la Sierra Norte de Guadalajara en el que nada es lo que parece: está en plena Arquitectura Negra, pero en sus casas predomina el blanco; tiene cuatro calles, pero muchos atractivos turísticos; parece un lugar modesto, pero alberga uno de los monasterios más grandes de la provincia… Seguid leyendo si queréis conocer este lugar tan singular, pues a lo largo de las siguientes líneas os contaremos su historia y todo lo que ver en él.

Entre el Jarama y la Orden del Císter

Pese a que los orígenes de Retienda se pierden en el tiempo, lo cierto es que hasta 1818 fue una pedanía perteneciente de Tamajón. Sin embargo, a comienzos del siglo XIX se erigió como pueblo independiente. Eso no le ha hecho esquivar el fantasma de la despoblación, pues pese a que ha llegado a 500 habitantes en época de bonanza, hoy su población es diez veces menos.

La realidad de Retiendas está claramente definida por dos elementos. El primero de ellos es natural: el Río Jarama, que atraviesa el municipio y ha regado sus campos de cultivo desde antiguo. El otro es religioso, pues no se podría entender Retiendas sin el impresionante Monasterio de Bonaval, un conjunto histórico-artístico fundado en el siglo XII.

A día de hoy, Retiendas es uno de esos paraísos rurales que tan a menudo encontramos en el interior de España. El pueblo tiene literalmente cuatro calles, pero pese a ello tiene atractivos turísticos suficientes como para que el desplazamiento hasta allí merezca la pena. Si se tiene en cuenta lo bien integrado que está en el entorno y la tranquilidad que se respira en cada rincón… ¡bingo! Tenemos todo lo necesario para ir allí a desconectar y a encontrarse con uno mismo.

Turismo en Retiendas

Iglesia de San Juan Bautista

En el casco urbano de Retiendas, el edificio más destacado es la Iglesia de San Juan Bautista. Está en la parte alta del pueblo, esperando a recibir al viajero con su pórtico (rústico a la par que elegante) y su espadaña.

Nosotros la encontramos cerrada, pero al parecer en el interior guarda una talla gótica procedente del Monasterio de Bonaval, del que luego hablaremos.

Ayuntamiento

Justo enfrente de la iglesia está el Ayuntamiento de Retiendas, en un modesto edificio de fachada blanca. Tiene dos plantas y un balcón en el que exponen las pertinentes banderas oficiales.

No sabríamos explicar por qué, pero el caso es que nos encantan las casas consistoriales. Pensamos que expresan mucho sobre los pueblos, y en el caso de Retiendas habla de su carácter serrano, sobrio y sencillo.

Calle Mayor

La calle principal de Retiendas es la Calle Mayor, una larga recta que comunica el acceso al pueblo con su parte alta. Si en todas las poblaciones de los alrededores predominan las casas con arquitectura negra, en este caso veréis fachadas blancas y llenas de luz.

Calles interiores

El interior del pueblo está formado por dos calles que forman una especie de semicírculo perpendicular a la Calle Mayor. Nos referimos a la Calle Curato y a la Calle Vera, dos lugares a los que deberíais acudir si os interesa la arquitectura popular propia de la Sierra Norte de Guadalajara. Por cierto, nunca hemos visto tantos gatos juntos como en estas calles.

Parque de la Fuente Antigua

Justo a la entrada del pueblo (posiblemente será lo primero que veáis) se encuentra el bonito Parque de la Fuente Antigua, un pequeño y adorable parquecito en el cual se encuentran una fuente, banquitos y varios juegos infantiles. Si viajáis con niños pequeños es parada obligada.

Puentes

Retiendas vive a los pies del Río Jarama, por lo que a lo largo de todo su término municipal se disponen diferentes puentes para sortearlo. Quizá el más conocido es el Puente de los Frailes, al cual se llega haciendo un poquito de senderismo, pero hay varios más. Posiblemente sea uno de los pueblos con más puentes por habitante de toda la provincia.

Monasterio de Bonaval

Para terminar, no podemos dejar de mencionar el impresionante Monasterio de Santa María de Bonaval, un conjunto cisterciense fundado en el siglo XII. Es un sitio auténticamente impresionante, de esos por los que merece la pena hacer kilómetros.

Tras décadas de abandono, una restauración del año 2017 ha hecho que se haya convertido en uno de los principales atractivos turísticos de la provincia de Guadalajara. Todo lo que podemos hacer es recomendaros la visita, porque es una pasada.

Si queréis saber más sobre el sitio, aquí os dejamos un artículo sobre la visita al Monasterio de Bonaval.

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