Visitar la Peña Francia y sus miradores: el santuario mariano a mayor altitud del mundo

La Peña de Francia es, sin lugar a dudas, el rincón más conocido del Parque Natural de Las Batuecas – Sierra de Francia. Y lo es por méritos propios, ya que su magnífica silueta ha inspirado a escritores, cineastas y pintores desde hace ya muchísimos siglos. ¡Incluso sale en El Quijote!

En este artículo os enseñamos todo lo que se puede ver y hacer en este fascinante destino, en el cual os esperan un montón de edificios y miradores inolvidables.

La montaña sagrada de la Sierra de Francia

Sin lugar a dudas, la Peña de Francia es el lugar más mágico de la Sierra de Francia. Más allá de que su silueta es súper emblemática y que es visible desde prácticamente cualquier lugar de la comarca, su importancia histórica y cultural es de tal calibre que su visita resulta totalmente imprescindible.

No es el pico más alto de la Sierra de Francia, pero sus 1723 son suficientes para que el templo de su cumbre sea considerado el santuario mariano más alto del mundo. Además, al estar relativamente aislada, es un excelente mirador hacia todo su entorno.

En la Peña de Francia hay un santuario dominico que custodia, desde el año 1437, una talla negra de la Virgen que fue hallada en la zona. Allí se puede encontrar prácticamente de todo: una iglesia, un convento, una plaza, un mirador, una hospedería, una tienda de recuerdos…

Eso sí, más allá de cosas terrenales, lo que se puede encontrar allí es magia. Aunque suene a tópico, en pocos sitios hemos sentido una energía tan especial. No sabemos si fue porque era el final de un bonito viaje por la zona, por el soleado día del que disfrutamos o porque simplemente es un sitio precioso, pero lo cierto es que nos parece una visita sin la cual es imposible entender por completo el paisaje cultural y natural de la Sierra de Francia.

Qué hacer en la Peña de Francia

Cómo llegar

La Peña de Francia, como elemento geográfico, se encuentra en el término municipal de El Cabaco. La manera más habitual de llegar hasta allí es en el marco de un viaje por la Sierra de Francia, por lo que normalmente se llega desde La Alberca o desde San Martín del Castañar. Sea como fuere, desde la carretera SA-203 (o SA-CV-178 si venís desde el otro lado, aunque es muy poco habitual) sale el desvío hacia la carreterita que llega hasta la misma cima. En lo alto hay un enorme aparcamiento.

La subida en sí misma ya resulta interesante: por el entorno privilegiado, por las vistas mientras se va ascendiendo e incluso por la fauna local, pues no resulta extraño en absoluto cruzarse con cabras montesas. También se pueden hacer algunas paradas, como en el coqueto mirador de Lobos.

El mirador 360º

Sea como fuere, nosotros subimos hasta la cima y empezamos a explorarla. Y lo primero que fuimos fue disfrutar de que el lugar es un excelente mirador a toda la Sierra de Francia y sus alrededores. La visita, si se hace de manera natural, consiste en subir andando desde el aparcamiento al final de la carretera, visitar los diferentes edificios, bordearlos y volver al coche haciendo un círculo.

Si hacéis esto, lo normal es que disfrutéis de unas vistas sensacionales. Merece la pena ir en un día soleado por cuestiones obvias, pero también resulta interesante cuando hace malo, ya que con frecuencia se forman mares de nubes.

Santuario de la Peña de Francia, capillas y demás

El conjunto monástico de la Peña de Francia incluye varios edificios religiosos: la Ermita del Cristo, la Capilla de San Andrés, la Capilla de la Blanca, la Capilla de Santiago… Cada cual tiene su interés y su razón de ser. Por ejemplo, mientras que la Capilla de la Blanca es la que más significado religioso tiene, ya que allí fue donde se halló la talla de la Virgen, la Capilla de Santiago hoy en día hace las veces de improvisado mirador.

Los edificios están abiertos durante prácticamente todo el día y la entrada es gratuita, aunque muchas zonas son de acceso restringido. Eso sí, explorad todo lo que podáis. Por ejemplo, sería un crimen irse de allí sin ver la iglesia del santuario, junto con el característico pozo verde.

Edificios seculares

El santuario también tiene edificios que carecen de uso religioso. Sin ir más lejos, una de las construcciones de mayor entidad es la Hospedería, donde es posible alojarse y hacer noche en un lugar tan increíble. Nosotros fuimos con la furgo y no dormimos allí, pero tiene que ser realmente impresionante.

Junto a él hay una tienda de recuerdos de las de antes, en la que se pueden comprar estampitas, imanes de nevera y esa clase de souvenirs.

Además, el skyline de Peña de Francia y no se concibe sin su torre de telecomunicaciones, un repetidor que durante buena parte del siglo XX fue imprescindible para que se pudiese ver la televisión en la provincia de Salamanca.

Rutas de senderismo

Si os apetece pasear, por la zona hay un montón de posibilidades para hacer senderismo. No solo para pegarse el palizote y ascender a la peña desde abajo, sino también para recorrer su ladera y disfrutar del ecosistema propio de la montaña. Como ya hemos dicho, que no os extrañe cruzaros con cabras montesas durante vuestra ruta.

Comer cerca de la Peña de Francia

Por cierto, en la Sierra de Francia se come realmente bien y la Peña no es una excepción. En la propia hospedería es posible darse un homenaje, aunque también en los restaurantes cercanos. Por ejemplo, en el cruce entre la CV-134 y la SA-201 hay varios establecimientos en los que dar buena cuenta de las especialidades de la zona.

Hacednos caso y probad las patatas meneás (también conocidas como patatas revolconas), una especie de puré de patata acompañado de chorizo o torreznos. Tampoco os podéis perder el contundente cochifrito o cuchifrito, otro plato tan delicioso como calórico.

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