Serpentine Road, la avenida más auténtica de Hyde Park

Aunque Londres es considerada una ciudad gris, lo cierto es que tiene algunos de los parques más grandes y bonitos de toda Europa. Entre ellos destaca Hyde Park, el mayor de los cuatro Parques Reales. En sus casi 150 hectáreas es posible encontrar absolutamente de todo: desde decenas de estatuas hasta el popular Speakers’ Corner, pasando por un enorme lago. Recorrerlo por completo lleva al menos un día entero, por lo que no todos los viajeros pueden permitirse ese lujo. Sin embargo, hay zonas que se pueden visitar en mucho menos tiempo y que sirven para hacerse a la idea de lo que puede deparar Hyde Park. Una de ellas es Serpentine Road, una enorme avenida que parte del puente que comunica Kensington Gardens con Hyde Park y que lo recorre en diagonal hasta su extremo sureste, saliendo por las Queen Elizabeth Gate.

En este artículo os vamos a enseñar cómo fue nuestro recorrido por Serpentine Road y todo lo que vimos e hicimos. Preparaos, porque la ruta incluye de todo: ¡incluso un suculento (y caro) desayuno inglés con vistas al lago!

Hyde Park, el pulmón verde (y azul) de Londres

Antes de nada, hagamos una pequeña contextualización. Serpentine Road está en Hyde Park, la zona verde más extensa del centro de Londres. El parque perteneció originalmente a la cercana Abadía de Westminster, hasta que en 1536 fue expropiado por Enrique VIII. Un siglo más tarde se acondicionó como parque público, siendo considerado el más antiguo de la ciudad.

Hyde Park es uno de esos sitios en los que siempre pasa de todo. Es lo más cercano que se puede encontrar en Europa al Central Park de Nueva York, pues Hyde Park también es un oasis verde en medio de grandes edificios y un mar de asfalto.

En el parque se pueden recorrer decenas de kilómetros de adorables senderos, ver a músicos callejeros, admirar a las simpáticas ardillas que campan por doquier, acercarse al popular Speakers’ Corner (donde oradores de lo más variado se suben a una silla y lanzan sus proclamas sin miedo a la ley) o incluso alquilar un barquito durante los meses cálidos del año. También es posible celebrar la navidad por todo lo alto, ya que en un extremo del parque se instala el Hyde Park Winter Wonderland (el principal mercado navideño de Londres).

Como decíamos en la introducción, Hyde Park es enorme. Si queréis recorrerlo bien, tendréis que dedicarle prácticamente una jornada entera. Sin embargo, Londres es una ciudad en la que el tiempo siempre escasea, por lo que los viajeros normalmente tienen que elegir y quedarse con un pedacito de esta enorme zona verde.

Precisamente, en nuestra última visita a Londres nos dejamos caer por Hyde Park. La opción escogida es la que protagoniza este post, ya que recorrimos la Serpentine Road de arriba a abajo. Estuvimos un par de horas (incluyendo desayuno) y, la verdad, nos pareció una excelente alternativa para conocer Hyde Park. Queda un poco lejos de algunas zonas emblemáticas (como el Speakers’ Corner), pero aun así es estupenda para tomarle el pulso a este bonito parque.

¿Qué ver en Serpentine Road?

El lugar de paseo de la flor y nata londinense

Lo primero que tenemos que decir es que Serpentine Road es una atracción turística en sí misma. Su privilegiada ubicación (atraviesa Hyde Park, conectando el Serpentine Bridge con la Queen Elizabeth Gate) hace que sea uno de los lugares más queridos por los londinenses, que día tras día acuden aquí a caminar, jugar con sus perros o incluso pasear a caballo.

Nos dio la sensación de zona «bien», en el sentido de que vimos a gente con sus mejores galas para la mañana del domingo. Eso sí, a la vez es un espacio muy democrático, pues también vimos a gente haciendo deporte, a músicos o a turistas de todo el mundo.

Serpentine Road es un lugar maravilloso, con todo el color verde de Hyde Park a un lado y el enorme azul del lago The Serpentine (del que luego hablamos) al otro. Podéis caminar sin más pretensión que ver cosas bonitas y ya será una de las mejores experiencias que viviréis en Londres. Sin embargo, también podéis ir atentos y buscando los lugares de interés. Seguid leyendo si optáis por esta segunda opción, ya que os vamos a contar todo lo que vimos.

Serpentine Bridge

De izquierda a derecha (o, si se prefiere, de oeste a este), el punto de partida de Serpentine Road es el Serpentine Bridge, un bonito puente que sirve de punto de unión entre los Kensington Gardens y Hyde Park. También sirve para separar dos lagos: The Long Water y The Serpentine.

El puente es una auténtica pasada. Fue construido a comienzos del siglo XIX, dotando al parque de una monumentalidad no vista hasta entonces. Seguramente no es tan conocido como otros puentes de Londres, donde la competencia en la materia es feroz. Sin embargo, es de lo más bonito que encontraréis en la capital de Reino Unido.

Si el día es lluvioso o simplemente queréis disfrutar de un buen ratito de arte, nada más cruzar el puente os toparéis con la Serpentine Sackler Gallery. El museo, que forma un binomio inseparable con la Serpentine Gallery que hay al otro lado del puente (ya en los Kensington Gardens), es un espacio en el que se organizan constantemente exposiciones temporales de arte contemporáneo. Como en muchos otros espacios de Londres, el acceso es gratuito.

The Serpentine

Como mandan los cánones, en el centro de Hyde Park hay un enorme lago. En este caso, es el que pone nombre a la avenida que protagoniza este artículo, ya que se llama The Serpentine. Originalmente el parque tenía hasta ocho pequeñas lagunas naturales, las cuales se unieron en una sola cuando se construyó una represa en el año 1730. La suma de todas ellas tuvo como resultado un gran lago de forma alargada, cuyas curvas hacen que los más imaginativos digan que tiene forma de serpiente (de ahí el nombre).

El lago siempre está presente en la vida de los londinenses, ya sea para caminar junto a él en primavera, para alquilar barquitas o nadar en los meses cálidos del año o incluso en año nuevo, cuando los más osados rompen el hielo y se sumergen para celebrar la llegada del nuevo año.

The Serpentine Bar & Kitchen

También es posible desayunar, comer o cenar en Serpentine Road, ya que hay hasta cuatro establecimientos repartidos a lo largo de la avenida. Todos ellos tienen en común dos cosas: su excelente ubicación y sus abultadas tarifas. Sin embargo, un día es un día y si estáis por allí bien haríais en tomar algo con vistas al lago.

Nosotros lo hicimos en The Serpentine Bar & Kitchen, en donde disfrutamos de un excelente desayuno inglés en el que no faltaron los huevos fritos, las salchichas y los baked beans.

The Rose Garden

Una vez acaba el lago, Serpentine Road sigue hasta el final de Hyde Park. Se pueden visitar algunas fuentes, el pequeño Dell Bridge o el The Holocaust Memorial, aunque sin duda el elemento más destacado de este último tramo es The Rose Garden, el que sin duda es el mejor sitio para ver rosas en Londres. Merece la pena incluso fuera de la época de floración.

Queen Elizabeth Gates

Serpentine Road termina en la Queen Elizabeth Gate (también conocida como Queen Mother’s Gate), inauguradas en 1993 por Isabel II para honrar la memoria de su madre. La construcción costó más de un millón de libras, siendo una de las puertas más caras del mundo.

En las puertas se pueden contemplar al león rojo y al unicornio blanco, los símbolos nacionales de Inglaterra y Escocia.

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