Ruta de un día por el Parque Nacional de Fruska Gora y sus monasterios

El Parque Nacional de Fruska Gora es una de las principales zonas verdes de Serbia. Sus estupendos paisajes, sus innumerables monasterios ortodoxos y la cultura vitivinícola que se han desarrollado en las laderas de esta cadena montañosa hacen que sea una visita obligada en esta parte de los Balcanes. En este post os vamos a enseñar cómo es una ruta de un día por Fruska Gora, para que tengáis toda la información necesaria para preparar vuestra propia visita.

Qué hacer en Fruska Gora en un día

La interesante orografía de Fruska Gora hace que se pueda visitar desde muchos sitios del norte de Serbia, ya que es muy alargado y en paralelo discurren varias autovías. Sin embargo, nosotros lo tenemos claro: lo mejor es empezar por uno de los extremos de la carretera principal que atraviesa el Parque Nacional, pues será un recorrido lineal y eficiente.

Siendo incluso un poco más concretos, nosotros os recomendamos empezar desde Sremski Karlovci, un pueblo lleno de edificios interesantes de los siglos XVIII y XIX que se visita en un ratito.

A partir de ahí, no hay mucha ciencia: ir siguiendo la carretera principal y tomando los correspondientes desvíos cuando algo os interese. Este tipo de recorridos «stop & go» son siempre muy divertidos, por ejemplo en Grecia fuimos a Meteora y fue una experiencia bastante similar.

Básicamente hay tres tipos de paradas: monasterios ortodoxos, bodegas / viñedos y espacios naturales. Verlo todo es imposible, así que os recomendamos coger un poquito de cada cosa o centrar el tiro solo en un tema. Por ejemplo, nosotros fuimos a por los monasterios como objetivo principal.

Por cierto, los dos extremos del parque concentran el 90% de las paradas, habiendo una franja central un poco más desértica. Lo avisamos fundamentalmente por si os pillase en medio a la hora de la comida, ya que no encontraréis ningún restaurante abierto.

Sinceramente, el Parque Nacional de Fruska Gora da como para estar en él una semana y no ver ni la mitad de las cosas. Nosotros tuvimos un día bastante intenso y nos fuimos muy satisfechos con todo lo visitado, pero también con la sensación de que algunas cosas se quedaban en el tintero.

Los mejores monasterios de Fruska Gora

Por si os hace más fácil la vida, os hemos preparado una pequeña lista con los monasterios que más nos sorprendieron.  Por cierto, recordad que los monasterios ortodoxos tienen normas en las visitas: nada de hacer fotos por dentro, las mujeres tienen que cubrirse cabeza, hombros y piernas (si no tenéis ropa así no os preocupéis, os la darán al entrar), hay que guardar silencio…

Aunque la lista es 100% subjetiva, pensamos que resulta bastante representativa de todo lo que puede encontrarse en el parque:

Velika Remeta: los frescos del interior son sencillamente impresionantes. Tiene un poco de truco, ya que es excelente estado responde a una restauración moderna, pero eso no hace que sean menos espectaculares.

Novo Hopovo: por el contrario, en este la pintura está en mal estado… pero es la original. Merece la pena (y mucho) entrar. Recuerda una barbaridad a los monasterios ortodoxos del norte de Rumanía.

– Staro Hopovo: nuestro favorito, sin lugar a dudas. Hay una pequeña iglesia y una torrecita anexa. Los curas ortodoxos son súper amables, y tienen un par de burros que normalmente se acercan a saludar a los pocos turistas que llegan.

Mala Remeta: se trata de una comunidad compuesta exclusivamente por mujeres. Seguramente sea el más exigente a nivel de normas de vestimenta (si sois mujeres, preparaos para que os tapen hasta el último centímetro de vuestra piel), pero también resulta interesante hablar con ellas (manejan el inglés al dedillo) y conocer su visión de la vida.

Dipsa: son amables, el monasterio está en perfecto estado y en él compramos una deliciosa miel por escasos 400 dinares serbios.

– Petkovika: parece sacado de un cuento, pequeñito y cuidado hasta el último detalle: desde cada una de las plantas y flores del jardín que lo rodean hasta las pinturas de su interior. Si tenéis suerte escucharéis a las monjas cantando 🙂

Por cierto, el acceso a todos los monasterios es gratuito (al menos, lo era en 2020).

Qué ver en Fruska Gora aparte de monasterios

Aunque nuestra ruta estuvo muy centrada en los monasterios, al ser un recorrido lineal nos fuimos topando con otro tipo de atractivos turísticos que nos dejaron sin palabras. Aquí os dejamos los que más nos llamaron la atención:

Torre de televisión: sin duda, uno de los edificios más impresionantes que hemos visto nunca. Se trata de una enorme torre de 170 metros de alto, que fue bombardeada por la OTAN en el conflicto bélico de 1999. Desde entonces permanece en el estado que veis: medio destruida, con su silueta totalmente desfigurada por el impacto de las bombas. Uno de los imprescindibles de Fruska Gora, ojito que muchos coches se lo pasan por no ir mirando el paisaje.

Monumento Sloboda: es el monumento a la liberación de Serbia del fascismo durante la II Guerra Mundial. Fue inaugurado en el año 1951, su enorme estructura representa a la Libertad y es uno de los lugares más queridos de los serbios dentro del parque.

Torre Vrdnik: restos de una antigua fortaleza de época medieval. No queremos desmerecer al monumento, pero está excesivamente señalado en comparación con otros atractivos del parque. Si vais justos de tiempo no merece la pena subir la ruta que lleva hasta la torre.

Rutas por la naturaleza en Fruska Gora

Ya lo hemos dicho varias veces: viajando en ocasiones hay que hacer sacrificios, y en el caso de nuestra visita a Fruska Gora nos tuvimos que quedar con las ganas de hacer un trekking por la montaña. Fue una pena, pero no dio tiempo.

Aun así, no queremos dejar de hacer mención a las posibilidades que ofrece este Parque Nacional serbio. Prácticamente en cada cruce vimos anuncios de rutas, bosques y cascadas. En el centro del parque hay una especie de Centro de Interpretación, en el cual tenían un montón de indicaciones sobre las mejores rutas. No podemos daros mucha información al respecto, pero no parecía muy difícil encontrar un buen lugar para hacer una rutita.

Fruska Gora, la capital del turismo enológico en Serbia

Lo mismo nos pasó un poco con el enoturismo: no tuvimos la posibilidad de dedicarle tiempo. Fruska Gora es posiblemente el lugar más enfocado a la cultura vitivinícola en Serbia. En las laderas de las montañas hay miles de hectáreas en las que se cultiva uva, con sus consiguientes bodegas elaborando diferentes variedades del vino.

Si queréis hacer una ruta del vino en Serbia, este es vuestro lugar: en pocos kilómetros tenéis decenas de pequeñas bodegas en las que aprender más sobre las vides, conocer a fondo esta cultura y sobretodo degustar sus caldos.

Información práctica: mapa, horarios tarifas…

Para que terminéis de preparar la visita al Parque Nacional de Fruska Gora, aquí os condensamos toda la información práctica. En primer lugar, un mapa con todo lo que visitar.

Ahora vamos con horarios. ¿Cuando abre el Parque Nacional? Pues por suerte el acceso es ininterrumpido, así que podéis ir en cualquier momento del día. Ojito con la luz, esas carreteras por la noche tienen pinta de peligrosas. Pensad que recorrer una parte aceptable del parque requiere un mínimo de dos o tres horas.

En cuanto a los precios, os recordamos esta buena noticia: el acceso a todos los monasterios es gratuito. Podéis hacer donativos si queréis, pero no es obligatorio.  Además en todos ellos encontrareis pequeñas tiendecitas de artesanía y productos de alimentación que producen allí mismo, lo cual puede ser una buena oportunidad para llevaros a casa un recuerdo de este sitio tan especial.

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2 ideas sobre “Ruta de un día por el Parque Nacional de Fruska Gora y sus monasterios”