Qué ver en el Parque Nacional de Soomaa: ruta de un día por la tierra de ciénagas de Estonia

El Parque Nacional de Soomaa es uno de los más recientes de Estonia, ya que hasta 1993 no alcanzó la máxima protección que puede tener un espacio natural en el país. Su nombre significa tierra de ciénagas, lo cual ya va adelantando al viajero lo que encontrará allí. Y es que en Soomaa el humedal es el denominador común, mostrándose a través de rutas de senderismo, bellos pueblos con casitas de madera que se integran a la perfección en el entorno e incluso descensos en canoa. Por si fuera poco, también es uno de los pocos sitios del mundo que cuenta con cinco estaciones (en lugar de las cuatro habituales).

En este post os hablamos un poquito más del Parque Nacional de Soomaa y os contamos cómo fue nuestra excursión de un día por allí, en la cual hicimos prácticamente de todo.

El humedal más bonito de Estonia

Soomaa es un pedacito de increíble naturaleza en el suroeste de Estonia. Tiene unos 370 kilómetros cuadrados, en los cuales es posible encontrar densos bosques, enormes ciénagas, caudalosos ríos de trazados sinuosos y todo tipo de pastizales inundables. Precisamente, la protección de esos humedales fue la que motivó la creación de este Parque Nacional.

Soomaa tiene una característica única, y es que en el entorno se producen al año cinco estaciones. Es decir, aparte de las típicas (primavera, verano, otoño e invierno) hay una quinta, en la que todo el Parque Nacional se inunda y cambia por completo su fisonomía. Esto se debe a partes iguales por el clima y por el agua que viene del deshielo, pero en cualquier caso es algo que ocurre un par de veces al año 8(entre marzo y abril y entre agosto y septiembre) y que es una auténtica maravilla.

Sea como fuere, merece la pena ir al Parque Nacional de Soomaa en cualquier época del año. Allí encontraréis unos paisajes únicos, con la naturaleza mostrando unos colores y unas formas difíciles de encontrar en cualquier otra parte del mundo. Especialmente recomendable llevar dron, ya que solo desde las alturas se contempla la grandiosidad del lugar. No os preocupéis si no tenéis uno, ya que en prácticamente todas las rutas que hay se han establecido torres de observación.

La entrada al Parque Nacional es gratuita, por lo que podréis pasar un día estupendo visitándolo sin gastar ni un céntimo. Eso sí, sería recomendable que os rascaseis el bolsillo para realizar alguna actividad, como por ejemplo un descenso en canoa por uno de sus ríos.

Seguid leyendo y os enseñaremos todo lo que vimos e hicimos en un día completo en el Parque Nacional de Soomaa.

Turismo en el Parque Nacional de Soomaa

Descenso en canoa

Para nosotros, uno de los principales atractivos para visitar Soomaa fue hacer un descenso en canoa por sus lentas y tranquilas aguas. Así, a base de remar, pudimos disfrutar de las increíbles estampas que ofrece el Río Raudna a su paso por el Parque Nacional.

Esta excursión se puede prolongar entre dos y cuatro horas en función del itinerario que se elija y las paradas que se realicen. Se puede hacer con perro, hay que remar mucho (ya que las aguas siempre están calmadas) y tiene un coste de unos 25€ por persona.

Senderismo por el cenagal

Si lo vuestro no es el agua sino caminar por tierra firme, en el Parque Nacional de Soomaa encontraréis decenas de rutas. Nosotros hicimos dos distintas:

  • Ingatsi Opperada: nos permitió atravesar un frondoso bosque y visitar unos pequeños pantanos. Como en otros recorridos del parque, el sendero está montado sobre pasarelas de madera que hacen que se pueda caminar sin empaparse.

  • Riisa Opperada: posiblemente la mejor experiencia en Soomaa. En sus aproximadamente cinco kilómetros de duración visitamos un cenagal increíble, en el que la naturaleza parece haberse esmerado para ofrecer un paisaje único. Tiempo después de haber ido allí vemos las fotos y nos parece increíble haber estado en un sitio tan loco.

Pueblos de casitas de madera

No todo es naturaleza en el Parque Nacional de Soomaa. De hecho, las gentes que habitan allí hacen que el lugar sea aun más impresionante, ya que se esfuerzan al máximo en compartir su cultura con el visitante. Existe un pequeño Centro de Recepción de Visitantes (a medio camino entre Pärnu y Viljandi), en el cual podréis obtener mucha información sobre el parque.

En cualquier caso, si vais de un sitio a otro veréis pequeños asentamientos, formados por casitas dispersas hechas con madera y en las que no suele faltar una sauna junto a las aguas. No son grandes ciudades, pero si lugares que nos muestran un modo de vida tranquilo y en comunión con la naturaleza.

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