Qué ver en Braojos, el pueblo con más vida de la Sierra Norte de Madrid

Braojos de la Sierra es uno de los municipios madrileños que más hacen valer su carácter rural. Ubicado en un paisaje definido en buena medida por amplias superficies de cultivo y lugares de pasto, en su casco urbano podéis encontrar edificios que os dejarán sin palabras. Además, es uno de los pueblos con más posibilidades para hacer senderismo de toda la Sierra Norte de Madrid.

Carácter rural con identidad propia

Llegar a Braojos es súper sencillo, ya que tan solo hay que tomar la salida 79 de la A-1, pasar por la bonita localidad de La Serna del Monte y recorrer la carretera que os llevará hasta el mismo centro del pueblo.

Una vez allí, os espera un entramado urbano con una marcada conexión con la naturaleza y las actividades agropecuarias. El origen de Braojos está en el repoblamiento a marchas forzadas que se hizo tras la reconquista, cuando se trajeron agricultores y ganaderos de otras partes de España. Vinieron con la idea de explotar el territorio y vaya si lo hicieron, pues a día de hoy la actividad agropecuaria sigue siendo el motor de su economía.

A nivel cultural, Braojos brilla especialmente en navidad, cuando se celebra La Pastorela: un baile de pastores al calor de instrumentos de percusión. Si queréis verlo, tendréis que ir a las misas que celebran los días 24 y 25 de diciembre, así como el 1 y el 6 de enero.

De todos modos, Braojos es un destino que merece la pena ser visitado todo el año. Seguid leyendo y os mostraremos qué ver y qué hacer en este estupendo pueblo.

Turismo en Braojos

Iglesia de San Vicente Mártir

La Iglesia de San Vicente Mártir tiene unas dimensiones colosales, muy poco habituales en pueblos de este tamaño. De hecho, se le conoce como la Catedral de la Sierra. ¡Con eso os lo decimos todo!

Fue construida entre los siglos XI y XII, aunque de la estructura original apenas queda el muro norte. Su principal elemento arquitectónico es una enorme torre, que nació con una vocación militar pero que finalmente se integró en el resto del edificio.

Arquitectura popular

El patrimonio arquitectónico de Braojos forma un conjunto estupendo, en el que viviendas tradicionales conviven con las típicas dependencias agropecuarias (graneros, establos y demás). Merece la pena pasear por el pueblo sin rumbo fijo, aunque especialmente por el extremo este, que es donde están las casitas más viejas.

Ayuntamiento

Un buen sitio para empezar la visita a Braojos es la plaza en la que está el Ayuntamiento, ya que tiene un montón de edificios interesantes, un bar y bastantes plazas de aparcamiento. La casa consistorial es tirando a moderna, pero merece la pena que le echéis un ojo.

Antiguas Escuelas

También os recomendamos visitar el edificio de las Antiguas Escuelas, erigido en 1940. Representa a la perfección cómo se construían este tipo de edificios tras la Guerra Civil, cuando muchos pueblos se encontraban sin ninguna infraestructura. Aunque ha perdido su uso original, su patio delantero actualmente es un jardín público.

Oficina de Turismo / Radio Braojos / Bar

En la misma plaza hay un edificio multifunción que nos llamó mucho la atención. Bajo un mismo techo conviven la Oficina de Turismo (abre los fines de semana de 10:00 a 14:00), la sede de Radio Braojos (una emisora local que presta servicio a la Sierra Norte) y un pequeño bar. Todo bien, excepto porque el establecimiento está repleto de movidas franquistas (como botellas de vino con la cara del dictador). Es increíble que todavía queden sitios así.

Potro de Herrar

En la zona alta de Braojos está su Potro de Herrar, una estructura omnipresente en la Sierra Norte de Madrid. Se utilizaba para trabajar al ganado que posteriormente se utilizaba en actividades agrícolas y ganaderas.

Fuentes

Braojos es un municipio repleto de fuentes, algunas con varios siglos de antigüedad. Podéis encontrarlas por todas partes: junto a la Iglesia, junto al Ayuntamiento, en el extremo norte del pueblo… La que más nos gustó fue la fuente-abrevadero que hay justo a la entrada.

Ermita de la Virgen del Buen Suceso

Hablando de cosas que están en las afueras del pueblo, no os podéis ir de Braojos sin visitar su Ermita de la Virgen del Buen Suceso. Fue construida en el siglo XVII y rehabilitada ambiciosamente en 1985, por lo que ahora muestra un aspecto sensacional. Eso sí, no vamos a negar que los alrededores nos dieron cierta sensación de abandono.

Senderismo por Braojos

Para terminar, no podéis iros de allí sin hacer un poquito de Senderismo por Braojos. En su término municipal hay un buen puñado de rutas para todos los públicos, que van desde los 4 hasta los 20 kilómetros. Nosotros hicimos un recorrido por la Dehesa Boyal de Braojos: duró unas tres horas y la verdad es que nos encantó. ¡Visita obligada!

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