Qué ver en La Serna del Monte, un pueblo serrano en medio de campos de cultivo

No muy lejos del kilómetro 79 de la A1 está La Serna del Monte, uno de los municipios de la Sierra Norte de Madrid más volcados en la ganadería y la agricultura. Casi un milenio de tradición que nos ha legado también un patrimonio arquitectónico único, perfecto para comprender los usos y costumbres serranos. En este artículo os vamos a enseñar qué ver en esta localidad de apenas 100 habitantes.

Tradición al calor de cuatro vías pecuarias

El terreno llano de La Serna del Monte explica que el pueblo esté básicamente rodeado de pastos y campos de cultivo. Las actividades más arraigadas en el medio rural español siguen más presentes que nunca en el pueblo, lo cual le hace tener un carácter auténticamente serrano.

Parece que el origen de este núcleo urbano está en la reconquista, cuando se trató de poblar la zona en el siglo XI con gentes procedentes de Buitrago de Lozoya y de Sepúlveda. Originalmente dependía de Braojos, pero en el siglo XVII buscaron la independencia eclesiástica y construyeron su propia parroquia.

A día de hoy, el municipio está atravesado por cuatro vías pecuarias: la Cañada Real Segoviana, la Cañada de las Merinas, el Cordel de las Pozas y la Vereda del Cementerio. Sin duda, el auténtico hub (como dirían los modernos) de la Sierra Norte de Madrid.

Visita La Serna de Monte es un auténtico viaje al pasado, en el que un montón de edificios tradicionales resisten al paso del tiempo como buenamente pueden. Encinas y enebros, entre otras especies, hacen que la estampa sea absolutamente inolvidable.

Por cierto, recorrer La Serna del Monte no podría ser más sencillo. Teniendo como punto de partida a su iglesia parroquial, hay que hacer una especie de ocho. Es decir, primero se visita la zona norte, se vuelve a la iglesia y luego se va a la zona sur. Es un pueblo muy chiquitito, en escasa media hora deberíais haber visto todos sus atractivos turísticos.

Turismo en La Serna del Monte

Iglesia de San Andrés

El edificio más destacado, por el cual os recomendamos empezar la visita, es la Iglesia de San Andrés. Se trata de una de las joyas de la arquitectura religiosa de la Sierra Norte de Madrid, tanto por su estructura como por el patrimonio que alberga en su interior.

Por cierto, lo alto de su espadaña suele estar poblado por varias cigüeñas. También es una imagen muy representativa del medio rural madrileño (excepto en Redueña, como ya os contamos).

Arquitectura popular

La Serna del Monte tiene el orgullo de haber conservado buena parte de su patrimonio arquitectónico popular. Por doquier podréis ver viejas casonas de piedra, corrales, establos, pajares y fuentes. Pasear por sus calles es una delicia, ya que en pocos sitios de la Sierra Norte madrileña se ha respetado tanto su herencia cultural.

Potro de Herrar

Por supuesto, no puede faltar aquí el clásico Potro de Herrar, una estructura clave en entornos rurales. Se utilizaba para herrar y hacer tratamientos a los animales utilizados en actividades ganaderas y agrícolas. Ya hemos dicho que por aquí pasaban (y pasan) hasta cuatro vías pecuarias, por lo que seguramente el uso de este potro tuvo que ser constante.

Fuente de Arriba

Quizá no luzca especialmente bien, ya que se le ha instalado una verja para hacerla más segura, pero la Fuente de Arriba es una maravilla. Se trata de uno de los elementos de aprovechamiento de agua medievales que mejor han llegado hasta nuestros días. El pueblo la cuidó con mucho cariño, ya que hasta bien entrado el siglo XX era el único punto de agua potable de La Serna del Monte.

Ayuntamiento (y servicios)

Junto a la M-636 (la carretera que atraviesa el pueblo) está un conjunto de edificios básicos para el día a día de la gente del pueblo: el Ayuntamiento, el Consultorio Local y el Centro Cultural conviven a escasos metros unos de otros.

Reloj de sol

Justo en los jardines del Ayuntamiento hay un antiguo Reloj de Sol. Conocido también como Piedra de las Veces o Piedra de las Partes, era clave para el desempeño de los agricultores. Se utilizaba para medir los turnos para regar, con un palo largo y tantas divisiones como regantes hubiese.

Fragua

A escasos metros del Ayuntamiento está la Fragua, conservada con todos sus elementos característicos: un enorme fuelle, el yunque, materiales de combustión… En un lugar con tanta ganadería, el papel del herrero era fundamental en la vida comunitaria. Por tanto, no debe sorprender que esta sea una de las fraguas mejor expuestas de toda la Sierra Norte. Eso sí, se han pasado con la protección, ya que han puesto una verja que no permite verla bien. Aun así nos parece una iniciativa estupenda, perfecta para poner el punto y final a un paseíto por el pueblo.

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2 comentarios

    1. No le conocemos de nada, no sabemos si es un ladrón o no. En cualquier caso, ojalá no hubiese políticos corruptos en ningún lugar del mundo 😀

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