La Ruta de los Miradores de Revilla: la mejor panorámica de las Gargantas de Escuaín

Hoy os vamos a enseñar uno de esos itinerarios que tanto nos gustan de los Pirineos, en los que todo es tan sencillo como espectacular. Nos referimos a la Ruta de los Miradores de Revilla, un recorrido de apenas una hora y media de duración en el que podréis disfrutar de algunas de las mejores estampas del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Y es que su protagonista, la Garganta de Escuaín, no podría ser más espectacular.

De Revilla al Mirador de Angonés entre quebrantahuesos y acantilados

Para hacer esta ruta tenéis que marcar el pueblo de Revilla en vuestro GPS. Justo antes de llegar, en una curva pronunciada sobre la carretera, veréis un pequeño aparcamiento lleno de paneles informativos y de un bonito cartel que conmemora los 100 años del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Desde allí, básicamente hay que seguir un pequeño sendero en medio de las montañas. Es una ruta que, sin tener en cuenta los miradores, ya sería bonita de por sí. Además se camina bajo la sombra, por lo que es perfecta para un caluroso día de verano.

Nada más empezar pasaréis bajo un montón de nidos de aves rapaces. Al fin y al cabo, la Garganta de Escuaín es un lugar perfecto para que vivan quebrantahuesos, milanos reales, buitres leonados y aves rapaces similares.

Después de pasar el Barranco de Consusa, el camino transcurre bajo los pies de la antigua Ermita de San Lorenzo. Aunque hoy en día no quedan más que unas ruinas, se trata de un excelente ejemplo de las ermitas que se solían ubicar en estos parajes rocosos.

En el primer mirador, a mano izquierda, tendréis frente a vosotros el pequeño pueblo de Escuaín (el que le da nombre a toda la Garganta).

Por otro lado, en el segundo mirador (a mano derecha) os esperan la confluencia entre el Barranco de Angonés y la garganta que crea el río Yaga. Como ya hemos dicho al principio, es uno de los espacios más brutales del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

Desde este último mirador podréis contemplar de nuevo a la amplia colonia de aves rapaces que habita en la zona. Os recomendamos encarecidamente ir con prismáticos, aunque están tan cerca que se pueden ver a simple vista.

La vuelta se hace por el mismo camino que a la ida, lo cual os permitirá tener una perspectiva totalmente distinta de esta bonita ruta.

Ficha técnica: cómo llegar, distancia y otros datos

📍 Punto de inicio: el punto de inicio es un pequeño aparcamiento que hay junto a la carretera que lleva a Revilla, a escasos 500 metros de llegar al pueblo.

📏 Distancia / desnivel: es una ruta lineal, por lo que hay que hacer 4,5 kilómetros que se reparten a partes iguales entre la ida y la vuelta. El desnivel total es de 200 metros.

💪 Dificultad: es una ruta muy sencilla, perfecta para hacer en familia. La única complicación que encontraréis es que no está asfaltada, así que en época de lluvias puede estar embarrada.

⏲️ Duración: con una hora y media se hace el itinerario completo. Los miradores son espectaculares, así que si os gusta la fotografía o la observación de aves quizá tardéis un pelín más.

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