Guía para visitar Perast: qué ver y excursión en barco

El pequeño pueblo de Perast supone la primera toma de contacto con Montenegro para la mayoría de los viajeros que van a este país desde Croacia o desde Bosnia. Es un pueblo pegado al mar, que no llega a los mil metros de largo y con apenas un par de calles de ancho. Vamos, que se ve en un ratito. Aun así, tiene muchísimo que ofrecer, y en este post os lo contamos.

Dónde aparcar en Perast

Lo primero que tenéis que saber es que es imposible visitar Perast sin que os «roben» por el aparcamiento. Según lleguéis (ocurre en ambos lados del pueblo) veréis a un grupo de chavales que, uniformados con ropa del ayuntamiento, os informarán amablemente de que hay que pasar por caja. Os darán a elegir entre 5€ por hora o 15€ todo el día… ¡decid siempre una hora! Primero, porque el pueblo no da para más. Y segundo, porque cuando les enseñéis los cinco euros de rigor os dirán que podéis estar más tiempo si queréis. No le déis más vueltas, no hay escapatoria 🙂

Esos mismos chicos os intentarán vender paseos en barco, pero eso os lo contaremos en el último párrafo de este post.

Qué ver en Perast

El recorrido por Perast es bastante sencillito: simplemente hay que bajar una calle (la que sale desde el aparcamiento) y pasear por ella. Antes de entrar en eso, una advertencia: el choque cultural. Montenegro no es la Unión Europea, y aunque es un país totalmente totalmente seguro, es como viajar a la España de hace 40 o 50 años (con sus cosas buenas y sus cosas malas). Por ejemplo, los chicos del aparcamiento de los que hablábamos antes de primeras hacen todo lo posible por sacarte la pasta, pero luego se vuelven simpatiquísimos y empiezan a hablar de fútbol.

Dicho esto, en Perast básicamente hay que dejarse enamorar por la arquitectura local tradicional. Sus casas de piedra pegadas al mar y sus cuidadas plazas os descubrirán un pueblecito lleno de encanto.

Hay algunos edificios nobles, como un par de iglesias o el ayuntamiento. Están muy integrados en el conjunto, no hay un edificio que destaque por encima del resto.

Merece la pena ir mirando siempre en todas direcciones. Si miráis de vez en cuando a la bahía, disfrutaréis con las maravillosas vistas que las Bocas de Kotor ofrecen al viajero. Si miráis hacia atrás (algo obligatorio al final del recorrido, ya que es de ida y vuelta) veréis una perspectiva totalmente distinta de los edificios.

Perast merece la pena, en menos de una hora se ve y es uno de los pueblos más bonitos de Montenegro.

Paseo en barco a Lady of the Rock

Si os fijáis, enfrente de Perast hay dos islas con sendas iglesias. Aunque técnicamente no forman parte de la ciudad, lo cierto es que son su principal reclamo turístico. Forman uno de los conjuntos más visitados no solo de la bahía de Kotor, sino de todo Montenegro.

El islote de San Jorge y la isla artificial de Nuestra Señora de la Roca

Por un lado está la Isla de San Jorge (Sveti Dorde en montenegrino), en la cual hay un monasterio benedictino del siglo XII. A día de hoy (2020) no se puede visitar, ya que pertenece a una orden de religiosos húngaros que la utiliza como residencia de verano.

Islote de San Jorge, con su monasterio benedictino del siglo XII

Por un otro está Lady of the Rock (así la veréis mencionada en todas partes, aunque en idioma local se llama Gospa od Škrpjela). La iglesia (un pequeño templo del siglo XVII) se asienta sobre una isla artificial, formada a partir de rocas y de restos de barcos naufragados. Lo curioso es que esta isla no deja de crecer, ya que el 22 de julio de cada año existe la tradición de ir allí y tirar piedras al agua.

Lo primero que tenéis que saber para hacer la excursión es que se puede regatear. Un precio aceptable sería 10€ por persona, que incluye ir a Lady of the Rock, media hora allí visitando el templo, bordear la otra isla y que os hagan una visita «panorámica» de Perast. En más o menos una hora os dejan en el punto de partida. Si apretáis un poco lo podéis sacar por 5€ por persona.

Ojo, en todas las excursiones que se hacen a la Blue Cave desde Kotor está incluida la visita a Lady of the Rock, así que si tenéis pensado hacer esa excursión quizá no os interese ir desde Perast. Pensad muy bien esto, o acabaréis haciendo la misma excursión dos veces en dos días.

En cualquier caso, aunque el chicle está un poco estirado (de la media hora en Lady of the Rock sobran 20 minutos), hacer esta excursión estando en Perast o desde Kotor es casi obligatorio. Nosotros lo pasamos genial y fue la mejor manera de empezar nuestra ruta de tres días por Montenegro.

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