Aparcar en Suiza: guía para evitar multas y saber encontrar las opciones más baratas

Hoy vamos a hablar de aparcar en Suiza, una de las tareas que más os costarán si estáis viajando en coche o en furgoneta por la Confederación Helvética. Y es que en cualquier lugar, desde la ciudad más grande hasta el pueblo más remoto, encontraréis restricciones y zonas acotadas para dejar vuestro vehículo. Todo con una serie de normas y requisitos que os pueden dar más de un dolor de cabeza en caso de que no estéis atentos.

Aparcar, lo más difícil de viajar a Suiza

Por definición, en Suiza no se puede aparcar en ningún sitio salvo que esté autorizado expresamente. Es decir, imaginad todo lo contrario a España. Aquí podéis ir con vuestro coche a cualquier calle y aparcar en cualquier sitio, excepto que indique que no se puede o que hay alguna limitación (como zona azul). En Suiza es al revés: solo podréis dejar el vehículo allá donde se indique que sí se puede.

Tenéis que tener presente dos cosas que afectan al aparcamiento en Suiza. Por un lado, será la única actividad en todo el país en la que necesitaréis dinero en efectivo. Nosotros, en un viaje de diez días por todo el país, no utilizamos dinero en efectivo para absolutamente nada, excepto para algunos parquímetros que requerían meter moneditas. Y es una pena, porque tuvimos de irnos de esos sitios ante la imposibilidad de poder aparcar al no tener monedas.

Ojo, esto es súper aleatorio: aunque el 99% de los parquímetros funcionan con tarjeta o con una app que se descarga fácilmente en el móvil, aun quedan algunos terminales que funcionan solo con efectivo. No necesariamente están en pueblos perdidos, ya que por ejemplo encontramos uno así en Interlaken.

Por otro lado, es súper importante que consigáis cuanto antes un macaron o disco azul. Se trata de una tarjetita que sirve para indicar a qué hora has llegado a un lugar, la cual se utiliza en algunos aparcamientos que son gratuitos pero que tienen una estancia limitada a una o dos horas (a veces algo más).

Los macarons se consiguen en muchos sitios. Antiguamente los daban gratis en oficinas de turismo, pero desde hace ya un tiempo hay que comprarlos. Podéis hacerlo en gasolineras, supermercados o en las típicas tiendas de barrio que venden un poquito de todo (tabac / èpiceries). Tienen un coste de entre 3 y 5 francos suizos.

Tipos de aparcamiento en Suiza

En la calle

En plena calle existen tres tipos de aparcamiento:

  • Línea amarilla: ojito con aparcar aquí, porque está prohibido. Son plazas privadas que hay que comprar o alquilar, generalmente reservadas a residentes. Ni se os ocurra meteros en ellas, aunque solo sea para cinco minutos.
  • Línea azul: son gratuitas, pero tienen límite de tiempo. En ellas tenéis que utilizar el macaron del que os hablábamos en el apartado anterior, ya que sin él no podréis dejar vuestro vehículo en este tipo de sitios.
  • Línea blanca: hay que pagar utilizando un parquímetro. Generalmente se puede abonar la estancia con tarjeta, aunque en algunos será solo por monedas y en otro veréis un código QR para descargaros una app. La principal complicación está en que tenéis que calcular el tiempo que vais a estar por adelantado.

Si los colores de las líneas os resultan confusos, buscad la señal que siempre hay junto al aparcamiento. En ellas se indica si hay que poner macaron o utilizar parquímetro, además del tiempo máximo de permanencia o de las horas en las que no hay que pagar (generalmente a partir de las 20:00).

Por cierto, dicen que hay plazas gratuitas, marcadas en color blanco pero con un indicativo azul. Nosotros no las vimos en todo el viaje, así que no sabemos si ya las han quitado de todo el país.

Aparcamientos cerrados

Por supuesto, en Suiza también existen los típicos aparcamientos en los que entras, coges un ticket y pagas a la salida. Los hay tanto cubiertos como descubiertos y el funcionamiento es el mismo que en cualquier otro lugar de Europa.

A nivel precios no vimos grandes locuras: generalmente pagamos entre uno y tres francos suizos la hora. Es decir, unos precios similares a los de España, pues raro es el aparcamiento en el centro de Madrid o Barcelona que no te cobra 3 euros por hora.

En cuanto a ubicaciones, generalmente los hay a montones en los centros de las ciudades. Si estáis usando GPS, lo mejor que podéis hacer es poner la calle más céntrica y justo al lado de ella seguro que veis un aparcamiento.

Mención aparte merecen los aparcamientos junto a estaciones de tren: suelen ser enormes y baratos, por lo que son perfectos para dejar vuestro coche o furgoneta antes de una excursión de un día. Los utilizamos para excursiones como Top of Europe o Mürren y la verdad es que no tuvimos ningún problema.

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