Viaje a Argelia: guía práctica para visitar el país más desconocido del norte de África

Sin lugar a dudas, Argelia es el destino menos común al que hemos ido hasta ahora. Y es cuanto menos curioso, porque seguro que conocéis a gente que ha ido a Tailandia, a Argentina, a Sudáfrica y a sitios así de lejanos, pero no es tan habitual ir a Argelia pese a que su costa y la de España están a escasos 150 kilómetros.

En este artículo os hemos preparado una guía práctica para viajar a Argelia. Pese a que nuestro viaje estuvo muy centrado en la capital y alrededores, pensamos que tenemos mucho material como para ayudar a futuros viajeros que se animen con este destino.

Introducción: Argelia, el país en el que el turismo todavía no existe

Argelia es el país más grande de África, con una superficie de casi dos millones y medio de kilómetros cuadrados. Es un lugar de muchísimos contrastes, con un norte del país desarrollado gracias al petróleo y con un sur totalmente perdido en medio del enorme desierto del Sáhara. En cualquier caso, según el Índice de Desarrollo Humano es el tercer país más desarrollado del continente africano.

Su historia, como prácticamente todo el norte de África, está marcada por una prehistoria en la que diferentes tribus rivalizaban por una posición predominante, el proceso de islamización y la posterior colonización por las potencias europeas. En el caso de Argelia, les tocó aguantar 132 años de ocupación francesa, hasta que en 1962 declararon su independencia tras un auténtico baño de sangre.

Lo que más nos llamaba la atención de Argelia (y que fue un motivo de peso para ir) es todo el misterio que le rodea. Si se buscan fotos en internet, hay mil motivos para ir a este destino. ¿Por qué no va nadie entonces? Pues por varios motivos, pero seguramente el más habitual sea el nulo desarrollo de su industria turística. No solo no están acostumbrados a recibir viajeros, sino que a veces parece que les molesta: conseguir el visado es un lío, apenas hay webs oficiales en las que encontrar información, los museos no respetan los horarios que ponen en la puerta…

Sin embargo, la experiencia no pudo ir mejor. Descubrimos un lugar lleno de gente encantadora, vivimos experiencias únicas y conocimos varios lugares que son Patrimonio de la Humanidad por méritos propios. Si estáis pensando en ir no dudéis en hacerlo, pues Argelia puede daros desde una escapada inolvidable hasta un viaje largo de esos que hay que publicar en un libro.

Recorrido y lugares visitados

Cuando fuimos nosotros, solo había un vuelo diario entre Madrid y Argel (que encima sale a las 11:30 de la mañana, misma hora para volver). Como los días en el trabajo son limitados y ese año teníamos ya otros destinos en preparación, decidimos ir un viernes y volver un lunes. Hasta el último momento dudamos entre intentar ver todo lo posible en esos cuatro días o centrar bien el tiro en unos poquitos destinos concretos. Elegimos lo segundo y fue todo un acierto, ya que al ser un sitio poco preparado para el turismo a veces lo planes no salen como te imaginas (o sí, pero son más lentos). Nuestro recorrido nos llevó por:

  • Argel: la capital, destino imprescindible en cualquier viaje a este país. Es una ciudad absolutamente sorprendente, os romperá cualquier idea preconcebida que llevéis de ella. Tiene una parte tradicional (la Casbah) que es Patrimonio de la Humanidad, una ciudad nueva de herencia francesa que es increíble, muchos museos, muchos monumentos… Estuvimos tres días en ella y nos dio la sensación de que podíamos haber estado otros tres tranquilamente.
  • El Biar: es independiente de Argel, aunque en la práctica es como si fuese lo mismo ya que están separadas por una calle. Viene a ser la zona en la que viven los europeos que trabajan en Argel o los argelinos de clase media-alta, y realmente merece la pena pasarse una tarde por allí. Un lugar bastante más auténtico de lo que pudiera parecer.
  • Tipasa: la excursión más típica desde Argel. Ubicada a casi 70 kilómetros de la capital, es una ciudad que contiene un yacimiento arqueológico Patrimonio de la Humanidad. Por el camino se para también en el Mausoleo Real de Mauritania, otra excursión imprescindible.

En la zona norte únicamente nos quedamos con visitar Orán, que en lugar de colonización francesa nos tuvo que sufrir a los españoles. El sur quedó inexplorado, nos queda para otra ocasión. Nos negamos a pensar que moriremos sin visitar el desierto del Sáhara y zonas tan increíbles como Tassili o Tadrart.

Documentación, vacunas y otros trámites

Entrar en Argelia no es difícil, pero si tedioso. El visado es obligatorio, y te recomendamos que lo saques unas tres semanas antes de tu viaje. Aquí te contamos cómo hacerlo:

  • Dónde:
    • Si eres de Madrid, Castilla y León, Castilla – La Mancha, Extremadura, Galicia, Asturias o Canarias: en la Embajada de Argelia en Madrid.
    • Si eres de otra comunidad autónoma: en el Consultado General de Argelia en Barcelona o en el de Alicante.
  • Qué necesitas: pasaporte con más de 6 meses de validez, 2 fotos tamaño carnet, llevar relleno este formulario, una carta de invitación de una agencia de viajes local (la puedes conseguir también con algunos hoteles), seguro de viaje, copia de los billetes de avión y tarjeta de débito o crédito, ya que tienes que pagar una tasa y no te dejan hacerlo en efectivo.
  • Cuánto cuesta: en 2019 nos costó 60€, pero año siguiente lo subieron a 95€ por persona. No sabemos si la subida es temporal o si ha venido para quedarse.
  • Cómo es el proceso: con toda la documentación, preséntate en la Embajada o la Oficina Consular a primera hora. De 9:00 a 11:00 recogen documentación, y de 13:00 a 14:00 te devuelven el pasaporte ya con el visado.
  • Nuestra experiencia: nosotros fuimos a la Embajada de Argelia en Madrid. Allí, un funcionario argelino desagradable, maleducado y prepotente nos pidió toda la documentación, se esforzó al máximo en hacer mal su trabajo y unas horas después teníamos el visado en nuestro poder.

Como habéis visto, para el visado es obligatorio conseguir una invitación (te la hace una agencia turística o un hotel, no es difícil de conseguir) y un seguro de viaje válido mientras dure tu estancia. Aparte de eso, no hay que hacer nada más, ni ponerse vacunas ni nada parecido.

Moneda

Ojo, que este apartado es interesante. La moneda oficial del país es el dinar argelino, que a día de hoy (2021) tiene un valor de 150 dinares por cada euro. Es una moneda que fluctúa mucho, así que os recomendamos mirarlo antes de salir.

Es muy importante que llevéis dinero encima, ya que en casi ningún lugar de Argelia podréis pagar con tarjeta. Tenéis dos opciones:

  • Mercado oficial: en casas de cambio o cajeros automáticos. Esta es la opción sencilla, la que os recomendarán en todas las guías turísticas y la que os dará un cambio parecido a la oficial. ¡Ni se os ocurra!
  • Mercado alternativo: hemos puesto «alternativo» por no poner «mercado negro», que suena más corrupto. Pero la realidad es que lo mejor que podéis hacer es llevar euros en efectivo, entrar en cualquier comercio y, si os da buena espina, decir que queréis cambiar dinero. Os darán una tasa de cambio dos o tres veces mejor que la oficial. Eso sí, ojito no os metáis en líos: si os ve la policía está mal, si lo hacéis en un barrio complicado sabrán que tenéis dinero y os irán a buscar.

En cualquier caso, Argelia es un país baratísimo. No encontraréis los típicos souvenirs, ya que no están muy abiertos al turismo, pero aprovechad para comprar bisutería o ropa, que están a precio ridículamente barato.

Gastronomía

Una de las mejores cosas que se pueden hacer en Argelia es comer, pues su gastronomía es una maravilla. Obviamente entra dentro de la dieta mediterránea, pero tiene un marcado carácter árabe que os hará probar sabores muy diferentes.

El cous cous es el plato nacional de Argelia, como no podía ser de otro modo. Se sirve en prácticamente cualquier restaurante y se prepara de mil maneras: con verduras, con cordero, con garbanzos… Probadlo, no os arrepentiréis.

Aparte de eso, os recomendamos probar el chakhchoukha: debajo de este nombre tan poco apetecible se esconde un estofado de carne, verduras y legumbres que tradicionalmente se toma con trocos de pan. El lham liahlou también es recomendable. Consiste en un guiso de cordero con ciruelas y canela, su sabor no es tan dulce como pudiera parecer.

Y hablando de dulce, no os perdáis los pastelitos (muy parecidos a la baklava) y el té a la menta. ¡Ah! Y que nadie se vaya de Argelia sin un buen racimo de dátiles debajo del brazo, son espectaculares.

Alojamiento

Aunque Argelia no es un país preparado para el turismo, en ningún lugar os costará encontrar alojamiento. En las ciudades podéis tirar de sitios típicos como Booking, veréis que hay muchas opciones y en general a precio reducidísimo.

Por lo que hemos visto en internet y hablado con otros viajeros, fuera de las grandes ciudades tampoco es un problema. En cuanto os vean cara de turista, os ofrecerán habitaciones a un precio excelente.

Transporte

Para moverse dentro de Argel o en las ciudades de alrededor, la mejor opción es el taxi. La tarifa es muy barata, hemos hecho recorridos por la ciudad una media hora y no ha llegado a los 3€. Si queréis hacer una excursión de un día entero (como Tipasa) o de un rato largo (por ejemplo a la Basílica de Nuestra Señora de África) conviene que arregléis primero con el taxista para que os lleve, os espere y os traiga. Eso sí, pagad al final.

En Argel también hay autobuses (viejos y normalmente llenísimos de gente) y metro (súper moderno).

Para ir al sur del país, es necesario coger un vuelo interno.

Seguridad

La gran preocupación de nuestras madres. ¿Es Argelia un país seguro? ¿Ahí no hay guerra o atentados? Pues bueno, puedes tener mala suerte y que te toque algo negativo, pero lo mismo que te podría pasar en París o Roma. Resumiendo, Argelia es un país totalmente seguro. No están acostumbrados al turismo, pero eso no significa nada negativo. Más bien todo lo contrario: nosotros solo encontramos a gente agradable y con ganas de ser hospitalaria.

No hace falta decir que hay barrios peores, zonas que evitar por la noche y comportamientos que pueden meterte en un lío (como cambiar dinero en un lugar inadecuado). Sin embargo, son obviedades que podríamos decir de prácticamente cualquier destino.

Consejos finales

Argelia mola. Es un destino que está muy cerquita, pero que a la vez es totalmente desconocido para el viajero medio. En nuestro viaje encontramos un lugar único, con muchísima vida y con todo lo necesario para ser una alternativa a Marruecos o Túnez. ¿Lo conseguirá? Depende de muchos factores, pero desde luego nosotros todo lo que vimos hace que recomendemos Argelia siempre que nos pregunten.

Si queréis salir del circuito viajero habitual dadle una oportunidad a este país, os aseguramos que no os defraudará.

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