Ruta por la Casbah de Argel (con mapa)

Ninguna visita a la capital de Argelia es aceptable si no se pasan unas horas callejeando por su ciudadela. La Casbah de Argel es Patrimonio de la Humanidad desde 1992 y no precisamente por casualidad. En sus enrevesadas calles encontraréis absolutamente de todo: mezquitas, museos, panorámicas increíbles de la zona baja, fuentes, un bazar…

Preparar la visita no es sencillo, ya que hay muy poquita información sobre Argelia en internet y las guías no son precisamente recientes. Por eso, tras volver de allí, hemos querido preparar esta guía con todo lo necesario para preparar un recorrido por la Casbah de Argel.

La medina más auténtica del norte de África

La Casbah de Argel responde al prototipo de ciudadela o fortaleza islámica. Imaginaos todo lo que os contaron en el cole y seguro que lo encontráis: estrellas y laberítincas calles de piedra, discretas fachadas que en su interior esconden palacios, mezquitas desde las que se llama al rezo cinco veces al día…

Se trata de un ejemplo único de medina en el norte de África. Es común encontrar ciudades islámicas de este tipo en otras latitudes, pero no ha llegado casi ninguna a nuestros días en la costa del mediterráneo.

Aunque la Casbah se empezó a construir en el siglo XI a partir de Icosium (primero pequeño asentamiento púnico, después bereber, más tarde colonia romana y por último obispado en época altomedieval), la mayor parte de sus edificios son del siglo XVII. Los argelinos le deben su independencia a esta zona de Argel, ya que en sus silenciosas calles se fraguó la insurgencia mediante la cual el Frente de Liberación Nacional luchó contra las autoridades francesas.

Ojo, que no todo es bonito. Aunque en 1992 fue incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad, desde comienzos del siglo XXI son muchas las voces que alertan de su estado de semiabandono. Es más, el derrumbe planea sobre muchos de sus edificios, por lo que si el gobierno argelino no actúa rápido quizá nos quedemos sin uno de los lugares con más encanto del norte de África.

¿Por libre o con guía? ¿Por arriba o por abajo?

Hincarle el diente a la Casbah de Argel no es sencillo. Imaginaos el centro de Marrakech, de Estambul o de cualquier otra ciudad de influencia musulmana: a las muchas calles sin salida y a lo imposible que resulta describir un recorrido concreto se le suma la ausencia de información antes de ir.

Por ello, mucha gente opta por hacer una visita con guía por la Casbah de Argel. Encontrar el guía tampoco es nada fácil, ya que el turismo no está nada desarrollado. Dos opciones: o que llaméis al consulado de Argel pidiendo que os pongan en contacto con alguien que sepa (213 (0) 21 63 93 61) o que os busquéis la vida estando allí. Si optáis por esta segunda opción, lo más sencillo es que vayáis a alguna zona de la ciudad baja (como la Plaza de los Mártires o el Jardín Botánico) y allí preguntéis.

Si preferís ir por libre, dad por hecho que os perderéis una y mil veces. Aun así, teniendo claras algunas referencias, es una visita que se puede hacer con toda la tranquilidad del mundo. Quizá la mayor duda sería si ir desde la zona baja hacia arriba o al revés. Nosotros os recomendamos la segunda opción: tomad un taxi hasta el Boulevard Mohamed Taled, decidle que os deje por la Bab Djedid (Puerta Nueva) e id bajando. Es mucho más sencillo, ya que tendréis buena panorámica de hacia dónde os dirigís, y además será mucho menos cansado por ir cuesta abajo.

Qué ver en la Casbah: ruta de un día (con mapa)

Vamos a intentar contaros cómo fue nuestro recorrido, aunque toda la información cogedla con pinzas: es un lugar confuso, sin demasiadas referencias y del cual no hemos encontrado nada en internet. Al final de esta sección os hemos preparado un mapa, pero no es todo lo preciso que nos gustaría.

Como hemos dicho en el apartado anterior, nosotros optamos por visitar la Casbah de Argel desde arriba hacia abajo. Para ello, el mejor punto de partida es la Bab Djedid o Puerta Nueva, uno de los accesos a la antigua fortaleza. Cuando hicimos la visita en 2019 la estaban restaurando, así que entendemos que a día de hoy estará en su mejor momento.

Antes de cruzarla, merece la pena que vayáis a echar un ojo al Palacio de Hussein Dey (en Google Maps aparece como Palace of the Dey), en cuyo interior hubo un incidente entre autoridades locales y francesas que desembocó en la declaración de guerra (y ocupación) por parte de los segundos a comienzos del siglo XIX. Muy cerquita está también la Antigua Cárcel, que se puede visitar por fuera, y algunos de los tramos más destacados de las Murallas de Argel.

Una vez crucéis la Bab Djedid, comienza el lío. Se abrirán ante vosotros decenas de calles estrechas y empinadas, muchas de las cuales no llevan a ningún sitio. ¿Qué tienen todas en común? Que son preciosas. Encontraréis edificios súper bonitos, fuentes con siglos de antigüedad y artesanos vendiendo sus productos a plena calle.

Aprovechad que estáis en la zona más alta para intentar convencer a algún paisano (previo pago) de que os permita subir a su azotea, pues tendréis unas vistas espectaculares tanto de la Casbah como del resto de la ciudad de Argel. Nosotros encontramos un sitio con un cartel en la fachada en el que pone «Le Coin de Memoire», que vende cuadros y objetos artesanales. Subimos arriba y disfrutamos de una buena panorámica, pero la verdad es que en Google Maps no somos capaz de ubicarlo.

El que sí somos capaz de localizar es el Mausoleo de Sidi Abderrahmane. Es un conjunto del siglo XVII formado por una pequeña mezquita y un mausoleo dedicado a Sidi Abderrahmane et-Thaâlibi. Obviamente no es la tumba original del teólogo, pues murió siglo y medio antes, pero su recuerdo estaba muy vivo y el pueblo de Argel decidió hacerle un sepulcro a la altura de su persona. Hoy en día es un lugar tranquilo, cuyos muros blancos están rematados por una bonita decoración turquesa, y en cuyo interior encontraréis a gente rezando y meditando a cualquier hora del día.

No demasiado lejos de allí, aunque no sabríamos deciros cómo conseguimos llegar a él, está el Museo Nacional de Artes y Tradiciones Populares de Argelia. Abre de 8:30 a 12:0 y de 13:00 a 16:30 todos los días excepto los viernes, la entrada es gratuita y en su interior no solo podréis contemplar muchos objetos sobre la vida cotidiana argelina, sino también de un impresionante palacio cuyo patio central os dejará sin palabras.

La visita se puede alargar tanto como queráis. Si os sentís fuertes, tenéis relativamente cerca otros centros culturales como el Museo Nacional de Miniaturas, Iluminación y Caligrafía de Argelia, ubicado también en un lugar espectacular: el Palacio Mustapha Pacha, de finales del siglo XVIII.

Si lo que queréis es ver más mezquitas, con mucha paciencia y callejeo llegaréis a la Mezquita de Ketchaoua (una gran mezquita construida en el siglo XVII y que suele ser mencionada en las pocas guías turísticas que encontraréis sobre Argel). Hay muchas pequeñas mezquitas como Ibn Fares o El Safir, pero visitarlas todas en un solo día es prácticamente imposible.

Lo que no os podéis perder bajo ningún concepto, ya que está en las calles más bajas de la Casbah, es el antiguo bazar. No esperéis un sitio enfocado a turistas, de hecho nos ponían caras bastante raras al vernos pasear por allí. Lo que sí encontraréis será olores, colores, puestos con mercancía rarísima y gente yendo de un lado para otro. Un lugar para perderse y disfrutar del comercio más auténtico en primera línea.

El final a la visita lo marca la Plaza de los Mártires, donde todo es modernidad ya. De hecho, en el medio encontraréis una plaza de metro que os comunicará con el resto de la ciudad. En ella hay mucho que ver (como una enorme mezquita o unos bonitos vestigios arqueológicos), pero ya no forma parte de la Casbah. Dicho de otro modo: esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión. 🙂

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