Senderismo en Beleña de Sorbe: ruta al castillo, el embalse y el puente árabe

Hoy os traemos una de esas rutas que explican nuestra fascinación por la Serranía de Guadalajara. Tomando como referencia la bonita localidad de Beleña de Sorbe, os vamos a enseñar una ruta que incluye la visita al propio pueblo, a su castillo, al embalse cercano y a un precio puente medieval. Todo ello en escasas dos horas y sin apenas desnivel, por lo que es una ruta sencilla y para todos los públicos. ¡Mejor imposible!

Todo lo que hay que ver en Beleña de Sorbe y alrededores

Como hemos dicho en la introducción, la ruta empieza en Beleña de Sorbe. Ya sea al principio o al final de la misma, bien haríais en visitar este bonito pueblo, pues pese a sus reducidas dimensiones tiene un patrimonio único y en sus calles encontraréis un excelente representante de lo que puede dar la arquitectura popular de la Sierra de Guadalajara.

Se trata de un recorrido circular, por lo que podéis hacerlo en el orden que queráis. Nosotros lo hicimos saliendo del pueblo por el castillo y volviendo tras ver el puente medieval, pero en internet hemos encontrado también a gente que va en sentido contrario. Por cierto, hablando de otras páginas, podéis encontrar esta ruta como SPG-67 en Senderismo Guadalajara y como RCGU-83 en Caminos de Guadalajara, dos sitios más que recomendables para buscar rutas de senderismo por la provincia.

Hechas las presentaciones, vamos al lío. La ruta sale desde Beleña de Sorbe, en concreto desde un caminito de tierra que hay justo detrás de la iglesia. Realmente hay dos pistas, una que va hacia la izquierda y otra que va hacia la derecha. Nosotros tomamos esta última, pero como hemos dicho se podría ir por cualquiera de las dos.

Empezamos yendo al Castillo de Doña Urraca o, mejor dicho, a las ruinas que quedan de él. Solo pasar bajo sus muros ya es una experiencia fascinante, ya que se tratan de unos vestigios que resultan impresionantes por su ubicación en lo alto de la montaña.

Sin embargo, sería una pena que estuvieseis allí y no subieseis a lo alto del castillo. No solo por lo curioso que es, sino también por la buena vista que obtendréis del pueblo.

Dejando el castillo a mano izquierda, la ruta continúa campo a través en dirección a la carretera. No está señalizada, pero es un camino fácil de seguir visualmente (típico senderito en el que la hierba está de otro color).

Una vez lleguéis a la carretera (la GU-189), tenéis que girar a mano izquierda y caminar por su arcén durante unos minutos. Nosotros siempre que podemos evitamos ir por carretera, ya que siempre hacemos senderismo con nuestro perro, pero por suerte este tramo apenas tiene tráfico.

Además, el ratito de carretera tiene premio, pues pasaréis bajo los nidos de algunas de las aves rapaces que pueblan estas montañas. Si os pasa como a nosotros y tenéis suerte, podréis observar magníficos ejemplares de buitre a pocos metros, además de escucharles agitar las alas en pleno vuelo. Es una pasada.

La carretera lleva hasta la presa del Embalse de Beleña, por la cual tendréis que caminar. Es una carretera que en teoría está cortada al tráfico rodado, pero vimos a varios motoristas haciéndose los longuis y cruzando con sus vehículos. En cualquier caso, hay espacio para todos.

Desde lo alto de la presa se pueden disfrutar de unas excelentes vistas del embalse. La verdad, nos hubiese gustado bajar hasta él para que nuestro perro se diese un bañito, pero vimos un montón de carteles indicando que esta prohibidísimo.

Una vez cruzamos la presa, bajamos haciendo zig zag hasta el nivel del Río Sorbe. Fuimos viendo varias construcciones relacionadas con el embalse, aunque la que más nos sorprendió fue el chorrazo por el cual abren las compuertas y liberan agua al río. No se suele estar tan cerca de una construcción como esta.

La ruta continuó campo a través. No hay un camino claro, pero en cualquier caso hay que ir en paralelo al río. El tramo más destacado es un pequeño y adorable olivar.

Justo al final de ese olivar, llegando al puente medieval, conviene que os asoméis, ya que hay un excelente mirador al mismo. Es una de las panorámicas más bonitas de la ruta.

Llegando al puente, tenéis dos opciones: cruzarlo, para subir al pueblo salvando el enorme desnivel de la montaña; o buscar el camino de tierra que hay a mano derecha, de cara a encontrar un acceso más sencillo a Beleña de Sorbe. Nosotros optamos por la segunda opción, ya que pese a que supusiese andar 500 metros más nos resultó mejor para nuestro perro (y nuestras rodillas).

Así, tras algo menos de dos horas llegamos de nuevo a la Iglesia de San Miguel, donde nos esperaba nuestro coche. Acabamos totalmente satisfechos con la ruta, posiblemente una de las más variadas que hemos hecho en la Sierra de Guadalajara.

Ficha técnica: cómo llegar, distancia y otros datos

📍 Punto de inicio: aparcamos muy cerquita de la Iglesia de San Miguel, la joya románica de Beleña de Sorbe. El sendero que da comienzo a la ruta sale justo detrás del templo.

📏 Distancia / desnivel: se trata de un recorrido circular de unos 5,5 kilómetros, con un desnivel de 100 metros aproximadamente. Se podría ahorrar medio kilómetro si desde el puente hacéis zig zag por la ladera de la montaña, pero en nuestra opinión no merece la pena.

💪 Dificultad: ruta fácil y para todos los públicos, aunque lo cierto es que está sin señalizar. Os recomendamos ir viendo un mapita en el móvil o daréis alguna que otra vuelta.

⏲️ Duración: hicimos la ruta en un par de horas, incluyendo una larga pausa para tomar un snack junto a la presa de Beleña.

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