Qué ver en Kuressaare, la capital de la isla de Saaremaa

Saaremaa es la mayor isla de Estonia. Tiene una población de algo más de 30.000 personas, de la cual algo más de la mitad vive en la ciudad de Kuressaare. Y no nos parece ninguna sorpresa, ya que la capital de la isla es una de las urbes más bonitas y con mejor calidad de vida de toda Estonia. En este artículo os contamos cómo es la visita a Kuressaare y qué ver allí en un día.

Una ciudad disfrazada de pueblo

Árboles, anchas avenidas y cuidados edificios. Básicamente eso es lo que encontráis si visitáis Kuressaare, la que en teoría es la única ciudad de toda la isla de Saaremaa. Decimos “en teoría” porque en la práctica tiene más de pueblo que otra cosa, ya que pese a albergar a 15.000 personas no veréis rascacielos ni nada que se asemeje a la típica ciudad llena de asfalto.

Las primeras referencias a Kuressaare datan del siglo XII, cuando la orden de los Hermanos Livonios de la Espada conquistó la isla. El castillo, su principal edificio, parece haberse fundado al menos un par de siglos después. En cualquier caso, desde su surgimiento la ciudad ha sido clave para el control del resto de la isla, por lo que ha ido cambiando de manos tanto como lo hacía Saaremaa.

Aunque está en el sur de la isla, su ubicación amaga con ser céntrica, ya que las principales carreteras de Saaremaa van a parar a su capital. Por lo tanto, una buena idea para visitarla es ir directamente hasta allí desde el ferry y luego ir yendo a los principales puntos de interés. Nosotros es lo que hicimos y, fruto de esa visita, aquí os traemos todo lo que vimos en la ciudad.

Turismo en Kuressaare

Plaza del Ayuntamiento

El punto de partida en nuestra visita fue la Plaza del Ayuntamiento (Kuressaare Raekoda), el principal espacio abierto del centro urbano de Kuressaare. Allí encontraréis, lógicamente, el Ayuntamiento de la ciudad.

También tenéis allí esperando a la Oficina de Turismo, donde estarán encantados de daros información no solo de la capital sino del resto de la isla.

Por último, la Plaza del Ayuntamiento también es un sitio excelente para hacer algunas compras o tomar algo, ya que tiene varios establecimientos con mucho encanto.

Iglesia de San Lorenzo

Dando a la misma Plaza del Ayuntamiento está la Iglesia de San Lorenzo, un templo luterano del siglo XVII. Es el principal edificio religioso de la ciudad.

Casa Pallopson

Muy cerquita de esa plaza está la Casa Pallopson, uno de los edificios con más personalidad de Kuressaare. Sus principales señas de identidad son una coqueta torre con un reloj y un tejado de llamativo color rojo, aunque más allá de eso es una excelente representante de las casitas de madera que se pueden encontrar en la isla. En su interior tiene productos de artesanía y ropa a precios desorbitados.

Pasear por Kuressaare es una ventana a la máxima expresión de urbanismo que se puede encontrar en Saaremaa. Recorrer las diferentes calles del centro os hará conocer cómo es la vida allí, por lo que os recomendamos improvisar un poco y descubrir con mimo todo lo que la ciudad tiene para vosotros.

Por cierto, aunque Estonia no sea precisamente el paraíso de los souvenirs, tenemos que reconocer que en las calles de Kuressaare encontramos más tiendas y puestecitos que en ningún otro sitio. Si os gustan los mercadillos, en una de las calles que salen de la Plaza del Ayuntamiento tenéis una sucesión de puestos que se parecen bastante a eso.

Thule Koda (House of Thule)

También muy cerquita de la Plaza del Ayuntamiento está Thule Koda, uno de esos centros culturales en los que todo puede pasar. Se podría decir que es un museo, ya que tiene una exposición permanente enseñando el papel que ha tenido y tiene Saaremaa en el mundo. Sin embargo, va mucho más allá: eventos, sala de cines, juegos… Es uno de esos lugares que dinamizan una ciudad y que son visitados tanto por locales como por viajeros.

Molino de viento

En la misma calle, un poquito más adelante, hay un enorme Molino de viento que hoy en día funciona como restaurante de cocina local. Merece la pena acercarse a visitarlo, ya que este tipo de construcciones son muy características de la isla de Saaremaa.

Linnapark

Desde la Plaza del Ayuntamiento, bajando por la calle Lossi (la que viene a ser la principal arteria de la ciudad) se llega al Linnapark. El parque municipal de Kuressaare rodea a uno de sus edificios más emblemáticos (el castillo) y ofrece al viajero un lugar por el que pasear junto al foso. También encontraréis allí el Kuurhoone, un selecto club social al que acude con regularidad la flor y nata de la sociedad de Saaremaa.

Castillo de Kuressaare

Por último, la visita a Kuressaare terminó en su impresionante castillo, uno de los mejor conservados de Estonia (y de todo el Báltico). Podéis recorrer su interior, en el cual está establecido el Museo de Saaremaa, previo pago de 5€ por persona. Sin embargo, no os preocupéis si no queréis gastar más dinero o si simplemente no os apetece ir de museos, ya que podéis entrar igualmente a ver el patio de armas.

Cruzad la pasarela que sortea al foso, penetrad en las murallas y descubriréis… ¡un parque infantil! ¡Y una tienda de souvenirs! ¡Y banquitos en los que sentarse! Desde luego, no se nos ocurre mejor manera de integrar un recinto como este en la vida local que poniendo todo eso.

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