Qué ver en Buitrago de Lozoya, el conjunto fortificado mejor conservado de la Comunidad de Madrid

Buitrago de Lozoya es un impresionante conjunto fortificado que año tras año figura en la lista de destinos más visitados de la Comunidad de Madrid. Y lo hace por méritos propios, ya que en sus calles podréis encontrar un castillo, un impresionante conjunto amurallado y hasta un museo con decenas de originales de Picasso, entre otros muchos atractivos turísticos. En esta guía os vamos a enseñar qué ver en Buitrago de Lozoya, además de daros una serie de consejos prácticos para hacer que vuestra visita sea tan interesante como lo fue la nuestra.

Buitrago de Lozoya por muchas razones

«Por muchas razones» es uno de los eslóganes turísticos de Buitrago de Lozoya, y la verdad es que no puede ser más acertado. Su cercanía a Madrid (se encuentra a tan solo 75 kilómetros de la capital), la belleza de su casco histórico y las posibilidades que tienen tanto éste como sus alrededores son motivos más que suficientes para hablar de una de las mejores excursiones que se pueden hacer en la Comunidad de Madrid Así, sin paños calientes.

Aunque es muy probable que en el término municipal de Buitrago de Lozoya haya habido poblamiento desde la Prehistoria, lo cierto es que todo apunta a que su origen podría ser medieval. Aparece por primera vez en documentos del siglo XI, aunque seguramente sea algo anterior: bien como estructura defensiva de los musulmanes en su intento por defender el territorio o bien como núcleo de repoblación para asegurar el control de la zona tras la reconquista cristiana.

De un modo o de otro, Buitrago de Lozoya lo fía todo a su ubicación. En algunas ocasiones para mal, como cuando en 1808 las tropas napoleónicas arrasaron la villa en el contexto de la Guerra de Independencia. Otras incluso peor, como cuando en la Guerra Civil el pueblo sufrió una y otra vez los ataques fascistas, resistiendo heroicamente hasta el final del conflicto.

Sin embargo, la mayor parte de las veces ha sido para bien. Buitrago de Lozoya se encuentra a los pies de una de las principales vías de comunicación de la Península Ibérica, junto a un caudaloso río y en un espacio estratégico para servir como nudo de comunicaciones en los viajes entre las dos mesetas, por lo que su economía ha sido generalmente próspera y sus habitantes han gozado de unas oportunidades que, lamentablemente, no son tan habituales en otros pueblos de la Sierra Norte.

En 1993, la Comunidad de Madrid otorgó a Buitrago de Lozoya la distinción de Bien de Interés Cultural. Ya en aquel momento era un destino muy conocido para los madrileños, pero desde entonces se ha convertido en uno de los puntos calientes del turismo en la región. Es un pueblo perfectamente conservado, preparado para recibir a miles de turistas cada día y en el que siempre pasan cosas. Es célebre por su impresionante Belén Viviente, en el cual participan cientos de actores cada navidad, así como por su impresionante Feria Medieval del primer fin de semana de septiembre. A ella acuden más de 30.000 visitantes año tras año.

Seguid leyendo y tomad nota, pues en los siguientes párrafos os esperan los atractivos turísticos de uno de los pueblos más bonitos de la Comunidad de Madrid.

Turismo en Buitrago de Lozoya

Conjunto fortificado

Como ya hemos dicho, Buitrago de Lozoya es Bien de Interés Cultural. Y tiene esa distinción en la categoría de conjunto histórico, puesto que su recinto amurallado es el mejor conservado de la Comunidad de Madrid. De hecho, la distinción de BIC vino a sumarse a la de Monumento Nacional (otorgada en 1931).

La imagen de Buitrago de Lozoya es espectacular se mire desde donde se mire. Es un conjunto fortificado espectacular, de esos que hacen que el viajero se enamore de la Edad Media y fantasee con castillos, príncipes y princesas, intrigas e incluso dragones.

Aunque la muralla ha sido restaurada y reconstruida en diferentes ocasiones, siempre se ha conservado su aspecto original. Eso hace que contemplarla desde lejos despierte los sentidos, pero que cruzarla y pasear por su interior sea algo totalmente evocador. Solo por dar un paseíto por el conjunto, sin más pretensión que la de descubrir rincones con encanto, ya merecería la pena ir a Buitrago de Lozoya.

Arco de las Nieves

Sin embargo, a nosotros nos gusta sacarle todo el jugo a los sitios, así que vamos a hablaros de sus elementos más característicos por separado. El primero que queremos enseñaros es el Arco de las Nieves, que viene a ser el acceso más famoso y espectacular al conjunto fortificado.

Desde la Plaza de la Constitución hay que tomar la pequeña Calle del Arco, que os hará franquear la muralla y os permitirá comenzar vuestro paseo intramuros.

Iglesia de Santa María del Castillo

Lo primero que veréis al entrar en el casco histórico de Buitrago de Lozoya es la preciosísima Iglesia de Santa María del Castillo. Aunque fue construida a comienzos del siglo XIV, e incluso es probable que se hiciese sobre una antigua mezquita, lo cierto es que en 1936 fue seriamente dañada por un incendio.

El edificio es espectacular y puede visitarse por dentro, aunque con varios peros. El primero es que cobran un euro por iluminar la iglesia, así que o pasáis por caja o haréis el recorrido en absoluta penumbra. El segundo es que se puede subir a la torre, pero también cobran por acceder a lo alto del templo. Por último, si vais fuera del horario de visitas podréis entrar hasta un rellano y contemplar el interior tras un cristal. ¿Adivináis? Si no se echa un eurito, apenas se ve nada.

Por cierto, la techumbre gótica de la iglesia se vino abajo como consecuencia del incendio del que hemos hablado un par de párrafos atrás. En su reconstrucción (y en la posterior restauración de finales del siglo XX) se optó por transformarla en una techumbre de estilo neo-mudéjar. No es la única decisión de este estilo que se tomó, pues hay un par de capillas que también se han restaurado en ese estilo.

Castillo de la Familia Mendoza

En el extremo sureste del conjunto fortificado (es decir, a la derecha según se entra por el Arco de las Nieves) se encuentra el Castillo de los Mendoza, una excepcional fortaleza construida entre los siglos XIV y XV. Es de estilo mudéjar, algo que queda patente a través de su arquitectura en ladrillo y mampostería.

Antigua residencia del Marqués de Santillana, por sus siete torres pasaron personalidades como Juan II, Felipe III, Juana de Portugal o su hija Juana la Beltraneja. Por cierto, cada torre es diferente. ¡Incluso una de ellas es pentagonal!

El Castillo de la Familia Mendoza tiene todo lo que se puede esperar de un castillo: torres, murallas, un acceso monumental… Sin duda, uno de los grandes protagonistas de Buitrago de Lozoya.

Por si eso fuera poco, da a una bonita plaza (que, como no podía ser de otro modo, se llama Plaza del Castillo) en la que habitualmente se celebran eventos de todo tipo. También hay una máquina de asedio justo en la puerta, aunque no es la única que podéis ver en el pueblo.

Muralla Alta y Torre del Reloj

Volviendo a la Iglesia de Santa María del Castillo, justo al lado está el acceso a la Muralla Alta. La visita cuesta 2€ por persona, os permitirá subir al camino de ronda y recorrer un tramo considerable. En lo alto no solo disfrutaréis de una panorámica excelente de Buitrago de Lozoya, sino que también podréis ver una completa exposición de máquinas de asedio (similares a la que se puede ver de manera gratuita en la Plaza del Castillo).

El paseo por la Muralla Alta os permitirá acariciar con la punta de los dedos algunos de los elementos más destacados del recinto amurallado, como la barbacana o la Torre del Reloj. Mención aparte merece esta última. Data del siglo XIV, tiene 16 metros de altura y es una de las construcciones más bonitas del pueblo. Por cierto, se puede contemplar a las mil maravillas desde la Plaza de la Constitución.

En uno de los muros veréis un cartel que conmemora el sexto centenario del nacimiento del Marqués de Lozoya. Sin duda, una de las personalidades más influyentes de Buitrago de Lozoya.

Coracha

De esta zona de la muralla hay un tramo que nos fascina: la Coracha. Es un elemento endémico de las fortalezas medievales de la Península Ibérica, difícil de encontrar fuera de España y Portugal. Básicamente sirve para proteger un recurso estratégico cercano al recinto fortificado, habitualmente un pozo o una fuente (de hecho, se suele conocer como Torre del Agua).

En el caso de Buitrago de Lozoya, queda una especie de saliente perpendicular entre la fortaleza y el Río Lozoya. Sirve además para resguardar una pequeña playa fluvial, a la cual bajamos con nuestro perrete para que se diese un chapuzón.

Muralla Baja

Yendo hacia la Calle del Hospitalillo llegaréis hasta la Muralla Baja, otro tramo del recinto fortificado que es visitable. En este caso, el acceso es gratuito, se puede entrar las 24 horas del día y os permitirá conocer la zona norte de Buitrago de Lozoya.

Es un paseo de ronda agradable, en el que hay buenas vistas tanto intramuros como extramuros. Vamos: que tan bonitas son las calles del pueblo como las panorámicas hacia el Río Lozoya.

Jardín Medieval (Parque de la Villa)

Desde la Muralla Baja contemplamos el Jardín Medieval, actualmente conocido como Parque de la Villa. Se trata de la única zona verde del interior del recinto amurallado de Buitrago de Lozoya. Tiene banquitos, varias zonas con plantas e incluso un laberinto vegetal. Si os animáis a visitarlo se puede hacer de manera gratuita.

Potro de Herrar

No hay que olvidar que Buitrago de Lozoya es un pueblo de la Sierra Norte, por lo que no podía faltar el característico Potro de Herrar. En este caso, ni siquiera está señalizado en el mapa que nos dieron en la Oficina de Turismo, por lo que lo vimos de casualidad caminando por la Calle del Infantado. Lo cierto es que este tipo de estructuras, utilizadas antaño para que el herrero pudiese trabajar al ganado, son absolutamente inconfundibles.

Calles intramuros

Por cierto, queremos aprovechar este post para romper una lanza en favor de las calles del interior de la muralla. Si veis el mapa turístico oficial de Buitrago de Lozoya, señalan como puntos de interés únicamente cosas que están en la propia muralla. Puede que el interior no haya conservado casi ninguna casa tradicional, pero sigue siendo un lugar con mucho encanto y por el que merece la pena pasear.

Puente del Arrabal (Puente Viejo de Buitrago)

Así como el Arco de las Nieves suele ser el punto de entrada al recinto amurallado, el Puente del Arrabal normalmente es el de salida. Se le conoce también como el Puente Viejo, y une el casco histórico con un barrio más moderno.

Mirador natural

Si estáis por la zona del Puente del Arrabal, os merece la pena subir al mirador natural que hay en la montañita de al lado del pueblo. Allí podréis disfrutar de la mejor panorámica de Buitrago de Lozoya. Subir lleva unos 20 minutos y hay unas cuestas considerables, pero el esfuerzo es minúsculo en comparación con las excelentes vistas de las que podréis disfrutar.

Si estáis interesados, os hemos preparado un artículo con la ruta de subida al mirador natural de Buitrago de Lozoya.

Calles extramuros

Con todo lo dicho hasta ahora ya le habríais pegado un buen repaso al casco histórico de Buitrago de Lozoya. Sin embargo, en las callecitas de los alrededores todavía hay mucho que ver y hacer. En primer lugar, os recomendamos también un paseíto por las calles cercanas a la muralla.

Por ejemplo, la Calle Real y la Calle de la Tahona son dos imprescindibles. Paralelas entre sí, en ellas encontraréis comercios tradicionales, bares para ir de tapas y una deliciosa pastelería (La Tahona), además de casitas con más de un siglo de antigüedad.

Plaza de la Constitución

Otro de los lugares imprescindibles de los alrededores de la muralla es la Plaza de la Constitución, un enorme espacio abierto justo al lado del Arco de las Nieves. De hecho, normalmente es el lugar por el que se entra al recinto fortificado. La placita está llena de bares, por lo que puede ser un lugar perfecto para tomar algo antes de la visita o para reponer fuerzas tras ella.

Museo Picasso

Y un poquito más lejos del recinto amurallado, aunque realmente a dos minutos caminando, está la Plaza Picasso. Allí podréis encontrar el sorprendente Museo Picasso (Colección Eugenio Arias), una de las mayores sorpresas de Buitrago de Lozoya.

Se trata de un museo creado en 1985 a partir de la donación que hizo Eugenio Arias, que era tanto barbero como amigo de Picasso. En sus más de 60 obras podéis encontrar litografías, carteles, cerámicas y muchos otros originales de Picasso. La entrada es gratuita, abre de martes a domingo y es absolutamente imprescindible.

Oficina de Turismo (Sala de Exposiciones)

Terminamos con el que quizá debería ser vuestro primer destino en Buitrago de Lozoya: su Oficina de Turismo. Ubicado en la Sala de Exposiciones Municipal, allí podréis informaros sobre este destino y sus alrededores, además de (obviamente) ver alguna exposición temporal. Nosotros fuimos allí en busca de un mapita turístico y de recomendaciones para pasar el día en este estupendo lugar.

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