Qué ver en Breslavia (Wroclaw): ruta de un día por la apabullante capital de la Baja Silesia

Podríamos empezar a hablar de Breslavia (ciudad conocida también como Wroclaw) de muchísimas maneras, pues hay muchos datos que dar al respecto: tiene más de 100 puentes, medio millar de pequeñas estatuas de gnomos, una reserva con 5000 animales africanos, más escape rooms que en el resto de ciudades de Polonia, cientos de conciertos año tras año… También podríamos mencionar cuando fue Capital Europea de la Cultura (2016) o Mejor Destino Europeo (2018), por hablar de galardones recibidos por la ciudad. Sin embargo, todo lo que diremos es que es un sitio increíble, posiblemente el más estimulante en el que hayamos estado nunca. Si seguís leyendo os contaremos todo lo que ver y hacer en un día en Breslavia / Wroclaw. Os recomendamos tener a mano papel y boli, pues las opciones son innumerables.

La ciudad infinita

Lo primero que tenemos que decir es que Breslavia / Wroclaw es una ciudad inabarcable. Da igual si vais un día, dos o veinte: hay tantísimas cosas por ver y hacer que con total probabilidad os iréis de allí sin verlo todo.

De hecho, este artículo es una excepción en nuestra web. Normalmente intentamos enseñar todo lo que se puede ver en un destino, pero en este caso nos ha resultado imposible. Vamos a mencionar los grandes hits con los que nos fuimos cruzando, pero si seguís la ruta que os proponemos veréis muchísimos puntos de interés que aquí no están mencionados.

Hablando de rutas propuestas, en la Oficina de Turismo de la ciudad (que está en la Plaza Mayor) os darán un folleto en perfecto castellano con tres itinerarios posibles, en el caso de que estéis en la ciudad 1 día (zona centro entre el río Oder y un canal), 2 días (eso y algunas cosas de los alrededores) o 3 días (todo lo anterior y un buen puñado de museos).

Si no disponéis de ese folleto, por la ciudad también veréis paneles informativos con dos rutas de media jornada: una metiéndose por las calles del centro (de color rojo) y otra que va por los canales y el río (de color verde). Ambas son complementarias entre sí y podrían servir para un día entero.

La ubicación de la ciudad, en la que confluían dos de las rutas comerciales más importantes de la historia (la Vía Regia y la Ruta del Ámbar) le hizo ser una de las ciudades medievales de mayor tamaño de Polonia. Perteneció durante casi un siglo a la Liga Hanseática, conservó su arquitectura en época moderna y en el año 2006 fue incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Además, se encuentra en la lista de las cien ciudades del mundo con mayor calidad de vida.

Sentimos no dar más que unas pocas pinceladas sobre su historia, pero pensamos que el protagonismo debe recaer en todo lo que se puede ver y hacer a día de hoy en esta increíble ciudad del suroeste de Polonia.

Turismo en Breslavia (Wroclaw)

Gnomos o duendes

Empezamos con algo que, sin lugar a dudas, marcará vuestra visita a la ciudad. Literalmente por toda Breslavia / Wroclaw veréis cientos de pequeñas estatuas de gnomos o duendes (en realidad no son ni una cosa ni la otra, sino krasnal, una variante local). Están repartidos estratégicamente por todo el casco histórico y los encontraréis con infinitas personalidades y oficios: hay uno viajero, uno que va en moto, uno que bebe cerveza…

La historia de los gnomos de Breslavia / Wroclaw es súper interesante, por eso os la contamos en detalle en otro artículo. Sin embargo, hay que decir que es una auténtica fantasía ir por sus calles buscando las estatuillas y compitiendo por ver quién encuentra más. En nuestro caso hubo una clara ganadora, aunque no siempre se admita su victoria.

Plaza del Ayuntamiento o Plaza Mayor

Hecha la presentación de la ciudad y de sus gnomos, vamos ya a hablar de todo lo que hay que ver allí. Sin duda el mejor punto de partida es la Plaza del Ayuntamiento, Plaza Mayor, Plaza del Mercado o Rynek, el principal espacio de Breslavia / Wroclaw. Se trata de un sitio enorme, pues sus casi 4 hectáreas le convierten en la segunda plaza más grande de Polonia. Además, tiene mil cosas para ver y justifica por sí solo la visita a la ciudad.

Aunque recibe su nombre por el Ayuntamiento, un edificio en estilo gótico tardío que ha estado en el centro de la vida pública durante siglos, lo cierto es que no es lo único que hay que ver. Pensad que la plaza da lugar a 11 calles, por lo que hay mucho que decir.

De hecho, la plaza está formada por unas 60 casas, entre las cuales encontraréis algunos de los edificios más bonitos de la ciudad. Tampoco os podéis perder la Piwnica Swidnicka (la cervecería más antigua de toda Europa) o la Iglesia de Santa María Magdalena (en este caso, una de las más antiguas de la ciudad).

Por cierto, nosotros comimos directamente en la plaza, en una cervecería artesanal llamada Zloty Pies. Está a los pies de la plaza, elaboran su propia birra y devoramos un delicioso codillo a un precio más que razonable. ¡Mejor imposible!

Mercado de la Carne

En la enorme Plaza del Mercado había un producto con el que no se comerciaba: la carne. Al parecer, la suciedad y los olores propios de estos productos hacían que estuviesen vetados, así que muy cerquita de allí surgió el Mercado de la Carne. Se trata de una pequeña callejuela interior en la que los carniceros, agrupados en pequeñas casitas de madera, ofrecían sus productos.

Hoy en día ha perdido su uso, y en lugar de carne lo que se vende es artesanía. Cada casa corresponde a un estudio o taller, en el cual podéis comprar directamente al artista en cuestión. En teoría es a precio reducido, o al menos eso dice un cartel en la puerta.

Por cierto, en el Mercado de la Carne encontraréis un conjunto de esculturas de animales en honor a las especies que se consumen más habitualmente.

Edificios modernistas de Rzeznicza

Si seguís avanzando por la zona (es decir, alejándoos un poquito de la Plaza Mayor) llegaréis a una zona de la ciudad repleta de edificios modernistas. La principal referencia es la calle Rzeznicza, donde se agrupan algunos de los mejores ejemplos, pero en realidad en cualquiera de las calles cercanas podéis ver construcciones de este estilo arquitectónico.

Basílica de Santa Isabel de Hungría

De vuelta a la Plaza Mayor, en una de sus esquinas se encuentra la Basílica de Santa Isabel de Hungría. Data del siglo XIV y fue construida por encargo directo de la propia ciudad. Su impresionante torre tiene 91 metros, aunque hasta que fue dañada en una tormenta medía 40 metros más.

Plac Solny

En otra esquinita está la Plac Solny, que básicamente se concibió como una plaza auxiliar para la Plaza Mayor. En las últimas décadas se ha hecho fuerte un mercado de flores, así que es uno de los puntos más coloridos de Breslavia / Wroclaw.

Iglesia del Nombre de Jesús

Abandonamos de nuevo la Plaza Mayor, yendo esta vez en dirección al río Oder, para toparnos con uno de los templos más bonitos de la ciudad: la Iglesia del Santo Nombre de Jesús. Es de estilo barroco a más no poder, merece la pena entrar para contemplar sus enormes frescos.

Ossolineum

No muy lejos de allí está el Ossolineum. Se trata de un convento de época prusiana que actualmente se ha convertido en uno de los centros educativos más prestigiosos del país. No sabemos si el edificio en sí se puede visitar por dentro, pero entramos a los jardines y son una delicia.

Hala Targowa

Imprescindible que os acerquéis también a Hala Targowa, un enorme mercado construido a comienzos del siglo XX sobre la estructura de un arsenal del siglo XVI. En sus dos plantas alberga alrededor de 200 puestos en los que es posible comprar prácticamente cualquier cosa.

Canales e islas del río Oder

Ya que estábamos por allí, nos acercamos a la zona del río Oder. El centro histórico limita al norte con este enorme río y con una maraña de pequeñas islas de diferentes tamaños. Aunque la zona está totalmente transformada, resulta curioso contar hasta diez islas a simple vista.

Isla de la Catedral

Entre esas islas hay una que brilla con luz propia: la Isla de la Catedral (Ostrow Tumski en idioma local). Por un lado, en un pequeño poblado en esta isla es donde se sitúa el origen de la ciudad de Breslavia / Wroclaw. Sin embargo, no se quedaron allí, pues el patrimonio que hay en esta pequeña porción de tierra es increíble.

No sabríamos decir cuántas iglesias vimos, pero lo que está claro es que el apodo de «pequeño Vaticano» es más que merecido. La Iglesia de la Santa Cruz o la Iglesia de San Gil son quizá las más interesantes.

A estas alturas ya habíamos tirado la toalla y asumido que nos sería imposible ver absolutamente todo, pues Breslavia / Wroclaw es inabarcable.

Catedral de San Juan Bautista

El edificio más importante de la isla es el que le da nombre: la Catedral de San Juan Bautista. Aunque tuvo que ser reconstruida casi por completo tras la II Guerra Mundial, tiene un inconfundible estilo gótico (o neogótico, más bien). Su principal atractivo es el ascensor que lleva hasta lo alto de la torre, pudiendo contemplar la ciudad desde casi 100 metros de altura.

Bulevares en el río Oder

De vuelta a la zona central de la ciudad, no pudimos evitar fijarnos en una especie de graderíos junto al río Oder. Son los bulevares: espacios acondicionados para que la gente se siente y haga vida social junto a las aguas que atraviesan la ciudad.

Panorama de Raclawice

Lo siguiente que vimos fue el Panorama de Raclawice, un enorme edificio construido expresamente para albergar un cuadro sobre la Batalla de Raclawice de dimensiones increíbles. Fue elaborado en un lienzo de 15 metros de alto por 114 de largo y se expone en forma de rotonda (es decir, te metes literalmente en el interior del cuadro y tienes una vista de 360º).

Iglesia de San Adalberto

Todavía quedaba tiempo para ver alguna iglesia más, como la Iglesia de San Adalberto. También es una maravilla de estilo barroco, en la que destaca especialmente la Capilla Czeslawa.

Iglesia de Santa María Magdalena

Por último, una vez más acercándonos peligrosamente a la Plaza Mayor, visitamos también la Iglesia de Santa María Magdalena. El edificio tiene un portal románico traído de otra abadía, aunque el hecho de que no estuviera originalmente allí no eclipsa su importancia. Al fin y al cabo, es de las poquitas construcciones románicas que quedan en Polonia.

Palacio Real

Breslavia / Wroclaw también tiene su propio Palacio Real (el Palacio de Spaetgen). No os esperéis algo de enormes dimensiones como en Madrid o Bruselas, sino más bien un palacete barroco. Dentro alberga el Museo de la Ciudad, mientras que por fuera ofrece unos estupendos jardines.

Calle Swidnicka

A una distancia prudente de allí está la Calle Swidnicka. Quizá no esté en el centro centro, pero es una de las calles más importantes de la urbe.

Alberga edificios súper interesantes, como la Ópera o el Fórum.

Barrio de las Cuatro Confesiones

Es un buen punto de partida para visitar el Barrio de las Cuatro Confesiones, el mayor símbolo de convivencia y multiculturalidad que se puede encontrar en la ciudad. Hay un recorrido cultural que permite visitar sinagogas, iglesias y edificios destacados del mismo.

Centro del Centenario

En cuanto al centro histórico la visita ya estaría, pero aun no quedaban cosas por ver en Breslavia / Wroclaw. Cogimos el coche y nos fuimos hasta el Centro del Centenario, un edificio construido a comienzos del siglo XX (época prusiana) y que actualmente cuenta con la máxima protección posible: es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Y lo es por ser una obra de ingeniería sin precedentes, con una cúpula de más de 20 metros de alto que fue toda una revolución en su tiempo.

Pabellón de las Cuatro Cúpulas

A su vera está el Pabellón de las Cuatro Cúpulas. Si os gusta el arte contemporáneo este es vuestro lugar, ya que alberga una de las colecciones más importantes de toda Polonia.

Fuente Multimedia

A las afueras de ambos edificios está la Fuente Multimedia de Breslavia / Wroclaw, que con una superficie de casi una hectárea es la fuente de mayor tamaño del país.

Parque Szczytnicki y Jardín Japonés

Por último, toda esa zona está envuelta en el Parque Szczytnicki, una enorme zona verde en cuyo interior hay incluso un Jardín Japonés.

¡Y muchas cosas más!

¡Fiu! Ha sido un largo y extraño viaje por la ciudad, pero es que todavía nos quedaron millones de cosas por ver: museos, street art, maquetas repartidas por toda la ciudad, iglesias, palacios… Por eso, sin que sirva de excepción, os recomendamos que después de leer este post os metáis en google y busquéis «qué ver en Breslavia», porque todavía os esperan muchas sorpresas en esta increíble ciudad. Eso sí, humildemente pensamos que con un día allí es difícil ver más cosas de las que os enseñamos en este artículo.

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