Fregaderos para furgonetas sin instalar circuito de agua

En este artículo os vamos a enseñar cómo es un fregadero para furgoneta que no requiere instalar un complejo circuito de agua ni conectarse a una instalación eléctrica. Lo vamos a resolver con apenas cuatro o cinco elementos, con los cuales tendremos un fregadero operativo para el día a día en la vida camper. Internet está lleno de súper ideas, así que si sabes de bricolaje seguramente puedas hacerlo mucho mejor que nosotros, pero estamos seguros de que esta sencilla propuesta puede ser de utilidad a un viajero que esté empezando.

Este post es bastante más cortito que la mayoría de los artículos que forman la guía para camperizar una furgoneta, pero aun así esperamos que os resulte de ayuda.

Fregadero sencillo para camper

¿Para qué tener un fregadero en la furgo?

Disponer de un fregadero es mucho más importante de lo que parece. En primer lugar, lo obvio: podréis fregar después de cocinar. Esto os permitirá tener mucha más autonomía que si no lo tuvierais, ya que no siempre hay a mano un camping o una fuente, y normalmente el menaje que se lleva en una camper es tirando a limitado.

Además, antes de ir a dormir lo normal es lavaros los dientes, por lo que sin un fregadero tendríais que hacerlo en medio de la calle. Esto no es recomendable: en primer lugar, porque la pasta de dientes contamina más de lo que parece; en segundo lugar, porque estaréis contribuyendo a la mala fama que estamos cogiendo los furgoneteros, ya que dejaréis restos allá donde vayáis.

Nosotros en días en los que no hemos podido encontrar una ducha, hemos tirado de fregadero para hacer un aseo sencillo (lavado de cara y pelo, fundamentalmente). No decimos que sustituya a una ducha, pero en ocasiones ha marcado la diferencia entre irnos a dormir sintiéndonos sucios e irnos a dormir con una cierta frescura.

¿Qué necesitamos?

Vamos ahora a enseñaros los elementos con los que nosotros nos hemos montado el fregadero. Tomamos la idea de una furgo que alquilamos hace años con Wicked Campers, la cual tenía chinches y millones de kilómetros, pero también ideas muy bien planteadas. Básicamente lo que tenemos es:

  • Cubeta o barreño plegable: lo que viene siendo la pila en la que fregaréis. Internet está lleno de opciones, solo tenéis que escoger una que se adapte a vuestras medidas y presupuesto. Un consejito: las de plástico van muy bien, pero las podéis romper fregando un cuchillo.
  • Grifo: el punto del que sale agua. Podéis elegir entre:
    • Automático: un grifo con una pequeña bomba de agua (que se puede alimentar a pilas o con una batería USB) y que tomará el agua si lo tenéis activo.
    • Manual: tiene un manubrio que tendréis que ir subiendo y bajando para bombear aire, lo cual hará que el agua vaya saliendo. Son más cómodos de lo que parecen.
  • Dos garrafas o bidones: los nuestros son de 20 litros, pero aquí la capacidad la marcará el espacio que tengáis disponible. Tienen que ser necesariamente dos, ya que uno servirá para almacenar agua limpia y otro agua sucia (conocida como aguas grises).
  • Tuberías: dos pequeños tubos. El primero conecta el depósito de agua limpia con el grifo, mientras que el segundo sirve de unión entre el desagüe del fregadero y el depósito de aguas grises. Se venden por metros y existen distintos diámetros.
  • Material de ferretería: depende de cómo lo tengáis. Nosotros tenemos el fregadero directamente encastrado en un mueble de madera, así que en su momento necesitamos tornillo y silicona. También utilizamos una abrazadera para unir los tubos al grifo y al desagüe.

¿Cómo fabricarlo?

Si habéis leído los elementos necesarios para construir el mueble, habréis visto que la fabricación no tiene mucha ciencia. Lo más difícil os será decidir el emplazamiento en el interior de la furgo, ya que el espacio nunca sobra y tomar esta decisión no será sencillo.

Nosotros os recomendamos dos ubicaciones:

  • En la parte trasera de la furgo: de tal manera que podáis usarlo tanto desde el exterior de la furgo (estando de pie junto al portón trasero) como desde el interior (lo cual agradeceréis en días de lluvia).
  • Justo detrás del asiento del conductor: así podréis utilizarlo desde dentro, pero a la vez no ocupará lugar en el resto del espacio de carga.

Elegida la ubicación, no hay mucho misterio. Fijad bien las garrafas, cortad los tubos a la medida deseada, unirlos bien utilizando las abrazaderas y poquito más. Por supuesto, podéis mejorar esta idea y construir un fregadero que se adapte muchísimo mejor a vuestras necesidades.

Camperiza tu furgoneta sin tener ni idea de bricolaje

Este artículo forma parte de una guía mayor, en la que repasamos todos los aspectos relacionados con la camperización (sin saber nada de bricolaje) de una furgoneta. 

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