Ruta de un día por Cetinje, la otra capital de Montenegro

Cetinja es una de esas ciudades que nunca faltan en las guías de viaje a Montenegro. Toda ruta que se precie por el país balcánico recomienda su visita, ya que es la Antigua Capital Real. De hecho, hay una curiosidad bastante interesante: esta ciudad comparte con Podgorica el título de capital del país. Sí, Montenegro tiene dos capitales.

Pese a todo, nosotros no guardamos un recuerdo demasiado entusiasta de la ciudad: la verdad es que nos decepcionó un poco. En este post vamos a enseñaros lo que hay que ver y hacer en Cetinja, pero no esperéis demasiado entusiasmo porque no lo vais a encontrar.

Cetinja y el turismo interior… de masas

Cetinja (también escrita Cetiña o Cetinje) fue establecida durante el antiguo estado medieval de Zeta, un señorío tan grande que cubría prácticamente toda la superficie de Montenegro. Rápidamente se convirtió en un destacado centro espiritual y cultural, hasta el punto de haber sido uno de los núcleos urbanos pioneros en materia de impresión de libros.

Durante siglos sufrió muchos ataques, pero la ciudad resistió la mayor parte de ellos. Precisamente por eso, el montenegrino medio siente auténtica devoción por esta ciudad, considerándola poco menos que un lugar al que peregrinar verano tras verano.

Quizá ese glorioso pasado sea el que haya convertido a Cetinja a día de hoy en un auténtico sacacuartos. Desde el euro que te cobran en la oficina de turismo por el mapa de la ciudad hasta los infinitos guías expontáneos que se ofrecen a enseñarte la ciudad a cambio de unas monedas: todo te hará sentir como si el único objetivo de la ciudad fuese aligerarte la cartera.

Ojo, no nos malinterpretéis: hay mucho que ver. Por eso mismo es el destino más visitado por los propios montenegrinos, siendo su principal atractivo el famoso Monasterio de Cetinje. Fundado en los primeros años del siglo XVIII, conserva reliquias famosas en el mundo entero como la mano derecha de San Juan Bautista. Se pueden visitar muchas estancias de manera gratuita, aunque en todas partes veréis invitaciones a hacer donativos.

Aparte del monasterio, la visita a Cetinja no se completa si no se visitan sus dos calles principales. La mejor manera de abordarlas es entrando por la plaza Kralja Nikole, recorrer Njegoseva hasta el final y volver por la Baj Pivljanina, que es la paralela.

En estas calles encontraréis museos, tiendas, restaurantes y todo lo necesario para volver a casa con menos euros de los que teníais en un primer momento.

Mención aparte merece el tema de los restaurantes. En Cetinje encontraréis muchísimos establecimientos en los que comer, tomar un aperitivo os implemente tomar un té a media tarde. Posiblemente la ciudad de Montenegro que más oferta tiene.

Por cierto, Cetinje es la ciudad en la que tiene fijada su residencia el Primer Ministro de Montenegro. Con un poco de suerte, os le encontraréis por la calle.

Excursión desde Cetinje al Mausoleo de Petar II Petrovic-Njegos

Si estáis buscando excursiones desde Cetinje, sin duda la más típica es al famoso Mausoleo de Petar II Petrovic-Njegos. Filósofo, poeta, obispo e incluso rey, se trata de una de las personalidades más influyentes y queridas en la identidad de Montenegro. Vivió en los años centrales del siglo XIX, y su mausoleo es uno de los lugares más visitados del país.

Merece la pena ir no solo por el propio mausoleo, sino porque se enmarca en el bonito Parque Nacional Lovcen. En él está el monte que da nombre al país. Dicho sea de paso, desde el mausoleo se ve prácticamente todo Montenegro. Subir lleva un rato (casi una hora en coche), pero merece la pena.

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