Rummu Quarry, la antigua cárcel de Estonia reconvertida en parque acuático

¿Buscas lugares sorprendentes en Estonia? Aquí te traemos uno que está a menos de una hora de Tallin. Nos referimos a la Rummu Quarry, un espacio difícil de equiparar a cualquier otro atractivo turístico del país. Lo que antaño fue una mina en la que trabajaban presos de la cárcel anexa, fue abandonado con un resultado sorprendente. Sigue leyendo y no solo te contaremos la increíble de este sitio, sino también cómo visitarlo.

De cantera subterránea a cárcel…

Rummu es un pequeño municipio del noroeste de Estonia, famoso en todo el país por el lugar que protagoniza este artículo. Para entenderlo, tenemos que remontarnos a comienzos del siglo XX, cuando los presos de una cárcel cercana empezaron a explotar una cantera de piedra caliza. El trajín era tal que en los años 60 se creó in situ una prisión, pensada para que los presos no tuvieran que moverse entre la cárcel original y la cantera.

Cuando Estonia entró en la Unión Europea, allá por el año 2004, tuvo que hacer algunos ajustes en el país. Entre ellos, reformular su política carcelaria, pues no cuadraba con los estándares de la UE. Ese motivo (junto a otros muchos) llevó a que en 2012 se cerrara la cárcel de Rummu, y con ella la cantera que llevaban años explotando.

Al abandonar el recinto, dejaron también de funcionar las bombas que achicaban agua en la cantera. Fue entonces cuando la zona se inundó y se formó la increíble laguna de la que hoy podemos disfrutar. La nueva masa de agua dejó sumergidas la mayor parte de las instalaciones carcelarias, convirtiendo Rummu Quarry en un paraíso para bucear.

Por si eso fuera poco, junto a la laguna hay una impresionante montaña de arenisca moldeada de manera caprichosa por la lluvia y el viento. Vamos, que entre la cantera sumergida, la cárcel abandonada y el entorno natural se ha formado el caldo de cultivo perfecto para atraer viajeros.

…y de cárcel a parque acuático

Sin embargo, Rummu Quarry no estuvo siempre abierta al turismo. De hecho, hasta bien entrado el siglo XXI el lugar no aceptaba visitas. Internet estaba lleno de testimonios de turistas atrevidos, que forzaban la puerta o saltaban la verja en busca de las impresionantes fotografías que regala el lugar. Eso sí, la cosa se fue poniendo cada vez más tensa, en especial cuando personas poco preparadas acudían al lugar y salían heridas. Incluso una vez apareció flotando un tío en la laguna.

Como el interés no dejaba de crecer, finalmente el propietario de los terrenos, en colaboración con las autoridades estonias, pusieron en valor el lugar. Así, a día de hoy es posible visitarlo y de una manera de lo más sorprendente. Lo que antaño era un lugar prohibido hoy se ha convertido en una especie de resort y centro de actividades.

Para entrar hay que pagar 4€ por persona. Eso da acceso a poder bañarse en el agua, curiosear por la montaña de arenisca e incluso cotillear por las dependencias de la cárcel que no han sido sumergidas. También hay un bar y un centro en el que organizan tours, además de alquilar canoas. En verano, además, ponen una especie de parque acuático hinchable en medio de la laguna, por el cual hay que pagar 3€.

¿Merece la pena ir? Sí, sin duda, incluso fuera de temporada. El lugar es como un escenario del Counter Strike o del PUBG, con aire sórdido pero a la vez muy atrayente. Por otro lado, a nivel natural se trata de una laguna de aguas cristalinas, con una montaña al lado que es súper interesante.

Ya sea para pasar el día (dicho sea de paso, abre de 10:00 a 21:00 a diario) o simplemente para hacer una excursión de un rato, os aseguramos que la visita a la Mina y la Cárcel de Rummu es una excursión que no os defraudará.

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