Qué ver en Lezo: ruta por su casco histórico y su puerto

Aunque todos los pueblos de Oarsoaldea nos sorprendieron gratamente, lo cierto es que guardamos un especial cariño de Lezo. Pese a sus reducidas dimensiones, es un lugar lleno de patrimonio, con un montón de rincones con encanto y en el que todo parece estar en su sitio. En este post os vamos a enseñar qué ver y hacer en Lezo, una localidad a medio camino entre lo marinero y lo señorial. Seguid leyendo y descubriréis un sitio al que, sin lugar a dudas, tendréis ganas de ir.

Recorrido por Lezo y sus tres escenarios

Lezo es un pueblo que vive a medio camino entre tres realidades. Por un lado, su casco histórico ofrece un sinfín de patrimonio arquitectónico y artístico. Caminando por sus calles descubriréis enormes edificios religiosos, casas blasonadas e imponentes plazas.

Por otro lado, no hay que olvidar que Lezo también tiene puerto. El día a día de sus habitantes quizá no esté hoy tan volcado al mar como antaño, pero la actividad comercial asociada a la vida marítima sigue siendo fundamental.

Por último, buena parte del término municipal de Lezo está protagonizado por el Monte Jaizkibel, lo cual hace que la localidad también tenga un pulmón verde con el que sorprender al viajero. Senderismo, torreones defensivas y pequeñas calas salvajes permanecen en silencio a la espera de ser descubiertos.

Visitar Lezo es muy sencillo, pues el equipo de turismo de Oarsoaldea ha planteado un itinerario circular en el que se visitan los principales atractivos turísticos de su casco histórico. A continuación os enseñaremos todo lo que vimos.

Turismo en Lezo

Plaza del Santo Cristo

Resulta casi obligatorio empezar la visita a Lezo en su imponente Plaza del Santo Cristo, un enorme espacio de planta cuadrada con el que empezaréis a sentir que el pueblo es diferente. No tanto por su impresionante patrimonio (que también), sino por la forma en la que está dispuesto.

En la plaza tenéis a mano la Basílica del Santo Cristo y el Ayuntamiento, pero también parte de allí la Calle Mayor y en una terraza superior veréis la Parroquia de San Juan Bautista. Vamos, que desde aquí tenéis acceso a los elementos más destacados de Lezo.

Basílica del Santo Cristo

Como decimos, en la Plaza del Santo Cristo hay mucho patrimonio. No podemos evitar hacer una mención específica a la enorme Basílica del Santo Cristo de Lezo, un templo del siglo XVI que es sencillamente precioso. Haced lo posible por visitar su interior, pues en él se encuentra una de las poquísimas representaciones de Cristo sin barba que hay en toda Europa. Los «cristos imberbes» o «cristos barbilampiños» no son nada habituales, así que merece la pena entrar a contemplarlo.

Ayuntamiento

La Casa Consistorial, al otro lado de la plaza, también merece la pena la visita. Este pequeño y coqueto ayuntamiento data del siglo XVIII.

Calle Mayor / Kale Nagusia

Una vez hayáis explorado la Plaza del Santo Cristo y sus edificios más destacados, os recomendamos enfilar la Calle Mayor o Kale Nagusia (mirando a la iglesia queda como a mano derecha). Allí podréis ver un buen puñado de ejemplos de casas blasonadas, en su mayor parte fechadas en el siglo XVI.

Palacio Andreone

Precisamente, al final de la calle llegaréis hasta el impresionante Palacio Andreone. Su excepcional blasón del siglo XVII es la principal seña de identidad de esta casa palaciega.

Puerto de Lezo

Desde el Palacio Andreone hay que hacer una especie de giro de 180º, para ir volviendo hacia el centro del casco histórico del pueblo. Desde esa zona tendréis unas vistas excelentes del Puerto de Lezo.

Calle Donibane

La Calle Donibane también merece la pena una visita. Quizá no tenga tanto patrimonio como la Calle Mayor, pero desde luego encontraréis excelentes ejemplos de arquitectura popular.

Parroquia de San Juan Bautista

Desde ese punto, lo mejor es aprovechar para visitar la Parroquia de San Juan Bautista. El templo, que data del siglo XIV, es sencillamente impresionante.

Goiko Plaza

La explanada que hay enfrente de la parroquia es la Goiko Plaza, donde se puede encontrar el Frontón de Lezo (que data de 1926). Si tenéis suerte, podréis ver a gente jugando a pelota vasca o a cualquier otro deporte asociado a este tipo de recintos.

Arboleda / Leozandia Zuhaiztia

En Lezo también hay espacio para las zonas verdes. Ya que estáis por allí, os recomendamos dejaros caer por la Arboleda o Leozandia Zuhaiztia, un precioso parque en el que refugiaros del calor.

Zubitxo Kalea

Desde la arboleda tenéis a mano la Calle Zubitxo, el último lugar que visitamos en el casco histórico de Lezo. Otro espacio más para poder contemplar algunos de los mejores ejemplos de la arquitectura civil que hay en este bonito pueblo.

Monte Jaizkibel

Por último, no olvidéis que en Lezo está el Monte Jaizkibel, lo cual os asegura muchísimo territorio para hacer senderismo, ir a calas poco transitadas o visitar su excepcional red de torreones de piedra.

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