Que ver en El Tiemblo, el pueblo con alma vettona y olor a castaña

El Tiemblo es uno de los destinos turísticos más destacados del sureste de la provincia de Ávila. En cualquier época del año es buena idea ir hasta allí, pero el lugar es especialmente mágico en otoño. Al fin y al cabo, la localidad se encuentra rodeada de un bosque de castaños casi infinito, bajo el cual todavía es posible encontrar huellas de la cultura vettona.

La tranquila vida entre el Alberche y Gredos

La mayor parte del término municipal de El Tiemblo se sitúa entre el río Alberche y la Sierra de Gredos, ofreciendo al viajero un ecosistema rico y diverso. En las inmediaciones del pueblo veréis bosques, ríos y montañas, además de una fauna y flora que es de lo mejorcito de Ávila.

La localidad en sí no fue proclamada villa hasta 1447, pero lo cierto es que hay poblamiento humano desde mucho antes. De hecho, siete u ocho siglos antes de Cristo ya había presencia vettona, tal y como lo atestigua el hallazgo de los famosos Toros de Guisando (de los que luego hablaremos).

Esa riqueza de la que hablábamos al principio explica la posterior colonización romana, así como la conquista árabe y la posterior reconquista. Incluso en conflictos recientes, como en la Guerra de Independencia, se vivieron episodios decisivos en las inmediaciones de El Tiemblo.

A día de hoy, la localidad pasa sus días de una forma tranquila y sosegada. Esa paz solo se perturba en otoño, cuando miles de visitantes acuden día tras día a visitar el Castañar de El Tiemblo, pero no es tan común que los viajeros se desvíen a ver el propio pueblo. Y es una pena, tal y como vais a comprobar si seguís leyendo. ¡El Tiemblo tiene mucho que ofrecer!

Turismo en El Tiemblo

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

Empezamos nuestra visita junto a la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, una enorme iglesia parroquial construida mayormente en el siglo XVI en estilo gótico. Eso sí, tiene partes tanto posteriores como anteriores. De hecho, se dice que la torre podría ser incluso del siglo XV.

Ayuntamiento

De la iglesia al Ayuntamiento de El Tiemblo hay un par de minutos andando. El edificio fue construido a finales del siglo XVIII (en concreto, se inauguró en 1778) y es un magnífico representante de las casas consistoriales de la sierra abulense.

Arquitectura popular

La mejor muestra de que El Tiemblo es un lugar muy orgulloso de sus orígenes la encontraréis justo detrás de la iglesia, donde tienen expuestos útiles de labranza y tinajas. En cualquier caso, caminando por el pueblo veréis diversos ejemplos de arquitectura popular que bien merecen una paradita. No diremos que todo el casco urbano es así (de hecho, hay mucho chalet del siglo XX sin demasiado interés), pero hay muchísimos rincones con encanto.

Colegio «Toros de Guisando»

Adorable es también el Colegio «Toros de Guisando», que data del año 1929. En esa época se puso de moda la arquitectura neomudéjar, tal y como ocurrió con otros edificios (como un antiguo cuartel de la Guardia Civil, derruido en el último cuarto del siglo XX).

Casa de la Cultura / Biblioteca

Cerquita del colegio está la Casa de la Cultura, que desde el año 2008 hace también las veces de Biblioteca. Se asienta sobre un antiguo mercado de abastos y hoy en día es uno de los puntos calientes de la vida cultural de El Tiemblo.

Hornos de las Tinajas

En la parte alta del pueblo os esperan los Hornos de las Tinajas, una visita que a veces pasa desapercibida pero que en nuestra opinión es imprescindible. Son los únicos de la provincia de Ávila y su historia dice mucho de lo que ocurría en la zona allá por el siglo XIX, cuando fueron construidos.

En ese momento, existía una gran demanda de tinajas, ya que Carlos III autorizó el cultivo del viñedo en la comarca. Por ello, hubo que ponerse a fabricarlas a marchas forzadas, lo cual explica que surgiese un horno de este calibre.

Se puede acceder al conjunto mediante visitas guiadas, las cuales se organizan tanto los sábados como los domingos. En la Oficina de Turismo que hay frente a la Plaza de Toros os darán más información.

Plaza de Toros

Precisamente, la Plaza de Toros de El Tiemblo es un edificio muy interesante. Fue construida en 1933 y hay constancia de que el ayuntamiento de la localidad la promovió para dar trabajo, ya que en esa época había una tasa de desempleo desmedida en el pueblo.

Ermita de San Antonio

En El Tiemblo hay otro bonito edificio de índole religiosa: la Ermita de San Antonio. Data del año 1781 y fue construida sobre otra anterior, cuyos orígenes se pierden en el tiempo. Hay que decir que San Antonio es el Patrón de la Villa, por lo que cada 13 de junio y de septiembre se hacen grandes celebraciones.

Toros de Guisando

En las afueras del pueblo, a unos 8 kilómetros por carretera, podéis visitar los Toros de Guisando. Además de ser la mejor muestra de la presencia de la cultura vettona en El Tiemblo, el lugar en el que se exponen también es célebre por haber asistido a la proclamación de Isabel la Católica como heredera al trono de Castilla y León. La entrada cuesta 2€ por persona (y han puesto una valla cómicamente alta para que no se vea nada desde fuera, por lo que no os molestéis en ir si no queréis pasar por caja).

Ruinas del Monasterio de San Jerónimo de Guisando

Al ladito de los toros está el Monasterio de San Jerónimo de Guisando… o, mejor dicho, lo que queda de él. Se trata de un conjunto fundado a finales del siglo XIV, que salió ardiendo en 1546 y que fue reconstruido posteriormente, ya al gusto renacentista de la época. Felipe II solía orar aquí, hasta el punto de que se dice que aquí se inspiró para posteriormente erigir el Monasterio de El Escorial. Aunque está en estado ruinoso, es posible hacer la visita (sale desde los Toros de Guisando, podéis preguntar allí mismo).

Castañar de El Tiemblo

Para el final hemos dejado lo mejor. No hay visita allí que esté completa si no hacéis una ruta por el Castañar de El Tiemblo, uno de los mayores bosques de castaños de Europa. Es un espacio silvestre, frágil y que cada otoño se engalana para ofrecer una estampa única. Aunque haya que pagar por verlo (6€ por vehículo y 2€ por persona), lo cierto es que es un sitio mágico.

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2 comentarios

  1. Sólo una precisión: no es el bosque más grande de Europa, ni mucho menos. Su superficie es de solo 1,34 kilómetros cuadrados, es en realidad un bosque muy pequeño (por comparar, el Parque del Retiro tiene 5,38) . Pese a ser tan pequeño, es el bosque de castaños más extenso del Sistema Central, lo que nos indica que es un bosque superviviente, una excepción que no aguantará mucho más si las cosas no cambian.

    1. ¡Hola Ana! Muchas gracias por el comentario. En el post indicamos que es «uno de los mayores bosques de castaños de Europa», no el bosque más grande de Europa. Sabemos que es chiquitito y que su particularidad radica en los castaños 🙂 ¡Ojalá las autoridades lo cuiden antes de que sea demasiado tarde!

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