10 consejos para ir a la nieve con tu perro

Nos encanta llevar a nuestro perro a la nieve. Se lo pasa en grande, es una experiencia súper estimulante y (no lo vamos a negar) quedan unas fotos estupendas. Sin embargo, es una actividad que no se puede hacer a la ligera, ya que si no se hace con cuidado puede ser sumamente perjudicial para el perrete en cuestión. Por eso, aquí os dejamos diez consejos para ir a la nieve con perros. Ya sea porque ha caído una buena nevada en tu barrio, porque quieres hacer una excursión o porque vas a ir a un destino de montaña, esta lista te ayudará a que tu amigo peludo lo pase en grande.

diversión con perros en la nieve

Saber si a tu perro le gusta la nieve o no

Hemos empezado diciendo que nos encanta ir con nuestro perro a la nieve. La pregunta es… ¿Le gusta a él? Lo mínimo sería preguntarle. Obviamente no va a responder, pero a poco que conozcáis a vuestro can sabréis si es activo, si está en buena forma o si se lleva bien con el frío.

Puede parecer una tontería, pero forzar una actividad con vuestro perro puede ser una idea malísima. Imaginaos hacer una hora y media de coche, subir por una carretera remota, poner un pie en la nieve… y que vuestro perro esté todo el rato tirando hacia el coche o lloriqueando. ¡No se lo deseamos ni a nuestro peor enemigo!

Así que, ya sabéis: la primera regla de oro es pensar si ir a la nieve es algo que le gustaría a vuestro perro. No olvidéis que implica pasar frío, estar mojado y hacer un sobreesfuerzo, por poner algunos ejemplos.

Proteger sus patitas

Vosotros iréis pertrechados con unas buenas botas, por lo que si todo va bien no deberíais notar la nieve en vuestros pies. Sin embargo, pensad que vuestro perro puede pasar horas con las almohadillas en contacto con la nieve, por lo que no está de más ser precavidos en este sentido. Básicamente hay dos opciones:

  • Ponerles botitas: no todos los perros las aceptan. Además, puede que sean un poco patosos al principio, así que si vais a comprar protección para la nieve para vuestros perros sería bueno que las probasen primero en casa. Sin embargo, se suelen acostumbrar rápido.
  • Utilizar protector líquido de almohadillas: se aplica directamente sobre ellas con un pincelito, tanto en la base como entre los deditos. Normalmente duran un par de días y les protegen de las temperaturas extremas. Nosotros hemos probado Ado Quatro e iba súper bien.

Este punto es súper importante. Si no protegéis las almohadillas de vuestro perro, se les agrietarán. No solo es muy doloroso para ellos, sino que pasarán unos cuantos días sin apenas poder caminar. Si esto os pasa en medio de un viaje puede ser un gran problema para todos.

cuidado patas perro nieve

¡Cuidado con la temperatura!

Tan importante es abrigar a tu perro como no hacerlo. Cada vez es más habitual ver a perritos de ciudad vistiendo abrigos de diseño, pero es necesario pensar si realmente necesitan esa protección contra el calor. Algunos perros tienen el abrigo incorporado de serie, por lo que ponerles una prenda puede ser incómodo e incluso perjudicial para ellos.

En caso de que tu perro tenga poco pelo o sea sensible al frío, te recomendamos que lleve un abrigo que no afecte a sus movimientos. Por muy cuqui que sea, ningún perro necesita un abrigo con capucha.

Cada perro es distinto, así que volvemos a remitirnos al primer consejo: ¿realmente tu amigo peludo se lo va a pasar bien en la nieve?

cuanto frío soportan los perros

Mucho ojo con la hidratación y la comida

Es importante ir a la nieve con agua y algo de comida para vuestro perro, pues al fin y al cabo estará siendo expuesto a una gran actividad física. Además, pensad que en una situación de frío extremo el cuerpo consume más calorías de la cuenta, así que tened cuidado y llevad todo lo necesario para que vuestro perro pueda beber y comer al final de la jornada.

Y ya que hablamos de comer, es importante evitar que vuestro perro se coma la nieve. Puede ser refrescante a corto plazo, pero no es lo mejor para su estómago. Lo mejor es llevar siempre una botella de agua para él por si le entra sed en medio de la excursión.

ir con perro a la nieve

Caminar por la nieve (también) cansa a tu perro

Este es un consejo que también sirve para humanos: caminar por la nieve cansa mucho más de lo normal. Si tienes previsto hacer una ruta en un terreno nevado, mira antes su duración y calcula que tanto tu perro como tú tendréis menos aguante de lo normal.

Dicho de otro modo: no fuerces la máquina, haz pausas de vez en cuando y lleva alguna chuche para premiar a tu amigo después de tanto esfuerzo.

consejos para disfrutar de la nieve con perro

No sueltes a tu perro en la nieve a la ligera

Aunque según llegues a la nieve el cuerpo te pida soltar a tu perro para verle correr de un lado para otro, hay que tener mucho cuidado. En primer lugar, porque si sale corriendo lo tendrás mucho más complicado para seguirle, ya que las personas no somos especialmente ágiles en la nieve. Y, en segundo lugar, porque hay menos referencias para que tu perro se oriente en caso de que se pierda.

Esto aplica incluso para un paseo por tu barrio. Cuando cae la nieve, los olores de siempre (esos a los que tu perro está acostumbrado y que le sirven de guía) desaparecen, surgiendo otros distintos. Esto hace que se pongan muy activos, así que podrían alejarse más de la cuenta. Además, en caso de perderse, no lo tendrán tan fácil para volver a casa.

Ponle algo de un color llamativo

Este consejo es especialmente útil para perros de color blanco o claritos en general, pero el nuestro es negro como el carbón y aun así lo aplicamos. Si vais a la nieve, conviene que le pongáis algo llamativo (un pañuelo, un collar o algún elemento reflectante) para poder identificarle mejor en la distancia.

Pensad que el sol puede ser cegador cuando hay nieve de por medio, lo cual hará que en algunos momentos le perdáis de vista. Si tenéis una referencia visual más potente le encontraréis con mayor facilidad.

ir a la nieve con perro

Juegos de olfato en la nieve para perros: éxito asegurado

Cuando van a la nieve los perros flipan, porque todo está cubierto por un elemento al que no están nada acostumbrados. Los olores habituales desaparecen y todo es más intenso, así que quizá sea un buen momento para estimular a vuestro perro a través de un juego de olfato. Uno muy sencillo: llevad un paquetito de salchichas, y jugad con él a esconderle trocitos en la nieve. Se lo pasará en grande buscándolos. Eso sí, no os paséis con este juego ya que si ingiere mucha nieve puede ser un problema.

senderismo en la nieve con mascota

Ve preparado para poder secarle

Si vais a hacer una ruta por la nieve y luego a parar a comer o merendar, vosotros estaréis sequitos si lleváis ropa cómoda. Sin embargo, vuestro perro estará empapado, así que no olvidéis echar algo para poder secarle. Los cambios de temperatura y la humedad nunca son buenos compañeros.

Por si os sirve de ayuda, el elemento ideal para esto puede ser una toalla de microfibra, son muy ligeras incluso cuando están mojadas, ocupan poco espacio y se secan más rápido que una toalla normal.

Revisa que todo está bien al llegar a casa

Para terminar, el que quizá sea el consejo más importante. Es súper habitual (sobre todo en perros con el pelo medio y largo) que se le formen pequeñas bolas de nieve entre los dedos. Es súper importante quitárselas cuando terminéis de estar por la nieve, ya que de lo contrario se les pueden quedar demasiado tiempo en la piel y hacerles pequeñas heridas o incluso quemaduras.

disfrutar de la nieve con perro

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *