Claraboyas y ventanas para furgonetas: tipos e instalación

Llegó el momento de hablar de claraboyas y ventanas para furgonetas. Queremos hacer una aproximación al tema que os permita conocer los modelos más típicos del mercado, cómo se instalan y qué accesorios existen. Vamos, que el objetivo es que os convirtáis en unos auténticos expertos en la materia después de haber leído este artículo.

Motivos por los que tener claraboyas y ventanas en una furgoneta camperizada

Da igual si vuestra camperización parte de un furgón sin ventanas, de una furgoneta que ya tiene ventanas o incluso si vuestro vehículo tiene techo solar: las claraboyas y ventanas no son un capricho furgonetero más, sino elementos que pueden marcar la diferencia en el confort e iluminación de vuestro pequeño hogar con ruedas.

En nuestra opinión, hay tres motivos por los que tener claraboyas y ventanas en una furgoneta camper:

  • Iluminación: quizá viajar en un furgón sin ventanas os dé más seguridad a la hora de dormir, pero también puede ser de lo más agobiante meterse dentro y no saber ni la hora que es. Todas nuestras furgos han tenido al menos dos ventanas, lo cual es perfecto por el día (ya que se puede estar dentro sin utilizar ninguna luz) como por la noche. De hecho, pocas cosas hay más gratificantes que despertarse en medio de la nada y que entre un poquito de luz por la claraboya.
  • Temperatura: si se dispone de varias claraboyas o ventanas, podréis abrirlas y crear corrientes que os ayuden a que el ambiente no esté cargado y a regular la temperatura del interior del vehículo. Eso se agradece sobre todo en verano, pero pensad que a más ventanas entra más frío. Hay que encontrar el equilibrio que mejor se adapte a vuestras necesidades viajeras.
  • Ventilación: otra obviedad es que las claraboyas y las ventanas sirven para ventilar. Más allá de regular la temperatura, eso hará que se disipe la condensación propia de la diferencia de temperatura interior y exterior. A vuestra furgo le vendrá de perlas, ya que la condensación mal gestionada hace que se cree óxido y que acabéis teniendo problemas de chapa.

Podríamos añadir un cuarto motivo, pero este es bastante más subjetivo: ver el exterior. Nosotros intentamos pernoctar siempre en lugares muy bonitos, así que nos encanta verlos tumbados desde el interior de la furgo. También nos fascina quedarnos dormidos viendo las estrellas a través de la claraboya, o simplemente viendo las gotitas caer en caso de que sea un día de lluvia.

Nosotros pensamos que hay que tener un mínimo de una claraboya o ventana en la furgoneta, dos a ser posible para crear corrientes entre ellas.

Claraboyas para furgonetas

Una claraboya es una ventana en el techo de la furgoneta. Nos resulta increíble que un elemento tan sencillo sea a la vez tan trascendental: por estética, por cómo ayuda a regular la temperatura y por cómo entra la luz a través de él.

Hablando de furgonetas, básicamente encontraréis claraboyas de tres tipos:

  • Sin ventilador: son económicas, sirven para que haya una correcta ventilación y aportan un plus de claridad.
  • Con ventilador: iguales que las anteriores, pero con un ventilador silencioso en el medio. Favorecen una mejor ventilación y pueden reducir más la temperatura, pero a cambio apenas veréis el exterior.
  • Fijas: si las dos anteriores se abrían, también hay modelos que siempre permanecen cerrados. Su utilidad es la de dar luz, pero no aportan nada en materia de ventilación.

Hay muchos tamaños e incluso formas, pero los modelos más típicos para furgoneta son de 28×28 y de 40×40 centímetros. Hay que tener en cuenta que las claraboyas aumentan ligeramente la altura de la furgo, aunque normalmente no más de 6 u 8 centímetros.

Ventanas para furgonetas

Si estáis empezando en el mundo de las furgonetas, os parecerá una obviedad que tienen que tener ventanas. Sin embargo, muchas camperizaciones son a partir de furgones completamente cerrados, por lo que uno de los aspectos básicos de la transformación del vehículo es añadirle ventanas.

En el mercado encontraréis de tres tipos:

  • Correderas: suelen ser conjuntos de dos cristales que se deslizan uno sobre el otro, haciendo que se abra más o menos la mitad. Son baratas y cumplen su función, pero su aislamiento no es el mejor.
  • Abatibles: responden a la típica imagen que se tiene de la ventana de una autocaravana. Son algo más caras que las anteriores, pero tienen muy buen aislamiento y su apertura es prácticamente completa.
  • Fijas: es muy habitual instalar ojos de buey y pequeñas ventanas que no se abren, pero que aportan un extra de luminosidad.

También es muy común encontrarse con gente que hace instalaciones de cosas raras, como por ejemplo portillas para barco. Como siempre, los límites los marcan vuestros pensamientos… y la legislación vigente, claro. ¡Ojito con lo que ponéis!

Instalación de claraboyas y ventanas

Para nosotros, el tema de las claraboyas y ventanas representa el motivo por el que nos decidimos a llevar la furgoneta a una empresa de camperización. Por más vídeos y vídeos que veíamos en Youtube, era imaginarnos cortando la chapa de la furgoneta y nos daban escalofríos. ¿Cómo gente tan torpe como nosotros iba a hacer eso? Aun así, aquí os dejamos las dos formas de instalarlas.

Do it yourself

Aunque no sea nuestro caso, el mundo está lleno de manitas. Si buscáis en Youtube y foros de furgonetas, veréis decenas y decenas de ejemplos de gente que se ha instalado sus propias claraboyas y ventanas. El proceso, a priori, parece sencillo: marcar donde se corta, lijar un poquito después, sellar un poquito y a funcionar.

Sin embargo, eso era en apariencia. Una vez te metías en harina, ya había que tener cuidado de no cortar ningún nervio de la furgoneta y de que no te entrase el agua por haber sellado mal, por no hablar del tema de la homologación.

Así como hay otros aspectos de la furgo que se podrían hacer a mano y suponen un gran ahorro, nosotros éste no nos lo planteamos en ningún momento.

Empresas que instalan claraboyas y ventanas

Si teníamos claro que este tema nos lo tenía que hacer un profesional era, además, por ser de los aspectos más baratos de todo el proceso. Teniendo en cuenta que es relativamente sencillo encontrar claraboyas por 40€ o 50€, y que la mano de obra suele ser unos 100€, por esa cantidad no nos merecía la pena arriesgarnos a hacerle un destrozo irreversible.

Además, el tema claraboyas y ventanas está súper extendido. Normalmente la clavada suele ser en muebles o aislamiento, que requieren mucha mano de obra, pero instalar una ventana se puede hacer por menos de 200€ (incluyendo la propia ventana) en muchísimas empresas de todo el país.

Legislación

Es importante que tengáis en cuenta la legislación vigente. Por un lado, en materia de homologación. Aquí no hay duda: si se instala una ventana o una claraboya, necesariamente hay que hacer la homologación. Si no, os tirarán en la ITV sin remedio alguno.

Eso implica que tengáis mucho cuidado a la hora de comprar estos elementos. La principal referencia es 43R, la homologación que tienen que tener vuestras ventanas y claraboyas. Ojito si alguno de los cristales es tintado, pues esto también ha de ser homologable.

Por otro lado, tened en mente siempre la diferencia entre pernoctar y acampar. Con la ley en la mano, si abrís una ventana abatible estaríais rebasando el perímetro del vehículo, por lo que estaríais acampando. Dicho de otro modo: un policía con ganas de incordiar os podría llegar a sancionar.

Con las claraboyas hay más debate, ya que rebasáis el perímetro hacia arriba. Hemos leído de todo en ambos sentidos: hay quien dice que una claraboya abierta no implica acampar y otros que si. Por las dudas, sed discretos en zonas conflictivas y así evitaréis problemas.

Accesorios

Para terminar, dos elementos que harán que le saquéis todo el partido a vuestras claraboyas y ventanas: los oscurecedores y los aislantes térmicos.

Por un lado, podéis comprar oscurecedores que se adhieren a las ventanas y que además sirven para aislar vuestro vehículo. Pensad que las ventanas son puntos naturales para perder temperatura, por lo que en invierno podéis pasarlo realmente mal.

Unos buenos aislantes oscurecedores son bastante caros, pero internet está lleno de posibilidades. Si buscáis un poquito, encontraréis hasta los patrones para fabricaros vuestros propios oscurecedores a partir de esterillas del Decathlon. Nosotros estuvimos un tiempo con unos así y funcionaban bastante bien, la verdad.

En cuanto a las claraboyas, hay muchas que no tienen oscurecedor ni mosquitera, por lo que podéis comprar oscurecedores a rollo. Son como una especie de estor horizontal: no aíslan, pero impiden que pase la luz.

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