Cocinas para furgoneta camperizada (sin instalación de gas)

En este artículo queremos enseñaros tres ejemplos de cocina para furgoneta sin hacer instalación de gas. Dicho de otro modo: podréis cocinar simplemente con artículos que podéis comprar en cualquier tienda genérica o de deportes de exterior, como por ejemplo Amazon o Decathlon.

Para nosotros, cocinar es algo imprescindible en el contexto de la vida camper. Nos encanta llegar a un destino, buscar un mercado local y hacer acopio de productos para luego dar buena cuenta de ellos en nuestra furgo. Por eso, hemos probado distintas alternativas, las cuales os presentamos en este artículo.

Cocina sencilla para camper

Partimos de la base de que estas cocinas están pensadas para hacer viajes cortos o de media duración. Si hacéis un uso ultra intensivo de la furgoneta, vais a iros sin fecha de regreso o directamente vivís en ella, quizá os convenga plantearos directamente poner una cocina con instalación de gas.

Opción 1: hornillo de trekking + bombona pequeña

La opción más sencilla de todas. Si cocináis de manera muy esporádica, queréis una opción que os permita preparar la comida tanto en la furgo como fuera de ella o simplemente tenéis poco espacio, lo mejor que podéis hacer es utilizar el típico hornillo de trekking. Básicamente es un cabezal que se engancha a la propia bombona y que permite cocinar al instante.

El modelo más típico es el hornillo Bleuet, de la popular marca Campingaz. Existen diferentes variantes del mismo, pero lo normal sería que os costase entre 15€ y 20€. En el mercado encontraréis el mismo cacharro de otros fabricantes, normalmente en la misma franja de precios.

Para este tipo de hornillos, Campingaz ofrece bombonas con una mezcla de butano y propano (80% y 20%, respectivamente) que vienen ya con válvula de seguridad con autocierre. Existen dos tamaños: la CV300, con una capacidad de 240 gramos; y la CV470, con una capacidad de 450 gramos. El primero cuesta unos 10€ y dura más o menos una hora a pleno rendimiento, mientras que el segundo cuesta un par de euritos más y a cambio dura el doble de tiempo.

Aunque a nivel de ocupar poco espacio es imbatible, lo cierto es que no es la cocina más estable del mundo. Cuidado a la hora de poner la sartén o la cacerola justo en el medio o la gravedad os jugará una mala pasada.

Opción 2: hornillo bistro + cartucho CP250

Esta segunda opción es la que utilizamos actualmente para cocinar por su sencillez, comodidad y excelente relación calidad/precio.

El elemento central de esta propuesta es el hornillo Campingaz Bistro 2, una cocina legendaria. Durante décadas ha sido utilizada por viajeros, campistas y furgoneteros de toda Europa. Si no os gusta la marca francesa, también son buenos productos la Butsir COCH0001 y la SUPER EGO SEH003300. Los tres modelos tienen un coste similar, entorno a los 20€.

Este tipo de cocinas funcionan con cartuchos de gas de válvula estándar CP250, los cuales podéis encontrar fácilmente por menos de 2€ cada uno, aunque os recomendamos comprarlos en pack porque suele salir más económico. Nosotros llevamos siempre cinco o seis en la furgo, ya que no ocupan mucho y nos dan autonomía para todo el viaje. Cada cartucho dura más o menos una hora y media a pleno rendimiento.

Nos encanta esta combinación porque ocupa poco, es barata y tiene mucha estabilidad. Además, por su diseño compacto es fácil de integrar en los muebles de la furgoneta. Nosotros tenemos un espacio hecho a medida en el que el hornillo va metido, el cual sacamos solo cuando tenemos que cocinar o calentar algo.

Opción 3: cocina de dos fuegos + bombona grande

Para terminar, si viajáis más de dos personas y/o la cocina es una parte importantísima de vuestra vida, las opciones anteriores quizá os sepan a poco. Para ello, existen cocinas de dos fuegos. Empecemos por los inconvenientes: son más caras (ninguna baja de 70€), más pesadas y ocupan mucho lugar, aunque a cambio os darán mucha más autonomía y podréis cocinar dos cosas a la vez.

El rey del mercado es la Kitchen 2 de Campingaz. Es una especie de maletín que incluye los dos quemadores y la conexión a la bombona. ¿Conexión? Sí, este tipo de cocina no va directamente al cartucho, sino que utiliza un reductor de presión NB y una goma que tiene que cumplir con la legislación vigente. Normalmente te lo venden junto a la Kitchen 2, pero cada cierto tiempo hay que reemplazar estos accesorios (se encuentran fácil en Amazon o en cualquier ferretería).

Con este tipo de cocinas podéis dejar los cartuchos desechables atrás y utilizar bombonas recargables como la mítica R907. Aunque su coste es elevado (unos 70€), sus casi 3 kilos de gas hacen que puedas utilizarla durante unas 10 horas. Lo interesante es que se utilizan en todo el mundo, así que en cualquier país podrás intercambiarla por otra llena y pagar únicamente el precio de la recarga (unos 15€). Así que ya sabes: hay que usarla… ¡y cuidarla!

Opción extra: ¡barbacoa siempre a punto!

Quizá no sea una opción para cocinar a diario, pero bien haríais en llevar en vuestra furgoneta utensilios de barbacoa, carbón y pastillas de encendido. Por todas partes veréis barbacoas públicas en las que poder encender un fuego (con todas las precauciones posibles) y disfrutar de un buen asado.

Por si no lo sabíais, venden también unas estupendas barbacoas portátiles que podéis llevar con vosotros. Prestad siempre mucho ojo a la legislación local, ya que si hacéis un fuego en medio de un Parque Nacional os podéis meter en un buen lío, pero pocas experiencias hay más fascinantes que terminar un buen día de turisteo a la vera de una rica barbacoa.

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