9 consejos para conducir por Albania

¿Son tan malas las carreteras de Albania? ¿Encontraré gasolineras? ¿Conducen de manera agresiva? En este post vamos a resolver todas las dudas habituales que surgen al plantearse cómo será conducir por Albania. Está escrito en base a lo que vimos, que no fue poco.

Estado de las carreteras: siendo realistas, las esperábamos peor. Si trazamos una línea imaginaria a mitad del país, todas las carreteras de la zona norte están en buen estado, el mismo que encontraríamos en España. Sin embargo, las de la zona sur dejan bastante que desear: mal asfaltadas, tramos de arena, falta de mantenimiento…

No hay autovías: todas las carreteras son de doble sentido, con el consiguiente retraso que supone encontrarse a un camión y no poder adelantarlo en varios kilómetros.

Las distancias son más largas de lo habitual: nos referimos a que un trayecto de cien kilómetros puede llevar hasta dos horas o más en algunos tramos. Pensad que hay que atravesar ciudades, mercados, se forman atascos en lugares inesperados…

Mucha policía, poca diversión: las carreteras albanas están llenas de policías, pero su utilidad brilla por su ausencia. Se dedican a dirigir el tráfico, pero lo hacen mal: sin prestar atención, sin ser resolutivos y entorpeciendo más que ayudando.

La gasolina y el diésel cuestan lo mismo: es curioso, pero no hay diferencia de precio entre ambos carburantes. Hay varias gasolineras en cada pueblo, no tendréis problema para repostar. Por cierto, los precios son similares a los de España.

Los albanos conducen de manera muy agresiva: real. Te adelantarán por donde no se puede, se pegarán mucho a ti y te pitarán si no te echas al arcén para dejarles pasar. Mucha paciencia.

No existen los peajes: al menos, en 2020 atravesamos el país de punta a punta y no vimos ni un solo peaje.

¡Cuidado con los peatones! Cruzan por donde quieren, montan mercadillos para vender fruta en curvas sin visibilidad y aparecen donde menos te lo esperas. Mucho ojo.

Un auténtico safari: Albania es un país con muchos animales en libertad. Conduciendo hay que ir con mucho cuidado, pues os puede salir prácticamente cualquier cosa en medio de la carretera. En nuestros días en el país vimos de todo: burros, perros, tortugas, serpientes, vacas… Y no, no tienen miedo de los coches. Por ejemplo, al primer burro lo vimos tumbadito en la sombra a la salida de una curva sin visibilidad. ¡Casi nos lo comemos!

Como veis, conducir por Albania solo es para valientes. Aun así, no queremos meterle miedo a nadie: nosotros estuvimos varios días y no tuvimos ningún problema. Es un país totalmente seguro para el viajero y conducir por sus carreteras os llevará a sitios únicos. Solo hay que tener un plus de precaución y todo saldrá bien 🙂 

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