Vallea Lumina fue uno de los sitios más especiales que visitamos en todo el viaje a Canadá. Hablamos de una experiencia nocturna, inmersiva y al aire libre, en la cual se visita un bosque ubicado en la Cougar Mountain (al ladito de Whistler). Al llegar allí os contarán que unos excursionistas se han perdido y os darán la misión de buscarlos, en un encargo que os hará recorrer el bosquecito bajo un maravilloso espectáculo de proyecciones, sonidos, iluminaciones y todo tipo de efectos especiales.

Tabla de contenidos
Una experiencia nocturna, inmersiva y al aire libre
Inaugurado en 2018, Vallea Lumina fue creado por dos gigantes del turismo canadiense: Moment Factory y The Adventure Group. Forma parte de la serie de experiencias Lumina Night Walks, actividades presentes también en otras zonas de Canadá, así como en Francia, Japón o Singapur.

Para el caso que nos atañe, estamos ante una actividad diseñada específicamente para aprovechar los bosques y la topografía de los alrededores de Whistler. La Cougar Mountain se reveló como un escenario único, perfecto para hacer una actividad que desde el primer día está siendo ultra exitosa.
En resumen, se trata de un paseo que se hace por el bosque. La actividad abre durante todo el año, así que hay pequeñas variaciones según la época del año:
- En verano, el recorrido dura 1,5 kilómetros y se completa en una horita.
- En invierno la ruta se acorta, pasando a ser de 1 kilómetro que se completa en 45 minutos.

Las visitas solo son por la noche, por cuestiones obvias. Por tanto, en invierno abren a eso de las 17:00, mientras que en verano los primeros turnos no son hasta las 22:00. Funciona incluso si llueve o nieva, la única excepción es que haya algo peligroso (tipo vientos fuertes o una tormenta eléctrica).

Para el desarrollo de todo esto, se combinan elementos humanos (el personal va vestido de ranger y da orientaciones durante el recorrido) con tecnología puntera y un despliegue audiovisual único. Video mapping, iluminación programada, sonido direccional que se va activando al pasar, una banda sonora compuesta para la ocasión…
En busca de los excursionistas perdidos
Nosotros llegamos allí sin saber qué esperar, la verdad. Preparando el viaje a Whistler vimos que muchos blogs hablaban de Vallea Lumina, así que quisimos ir a ver qué era. Fuimos en nuestro coche (hay aparcamiento gratuito), aunque también ofrecen servicio de shuttle bus desde el centro del pueblo.

Una vez allí, fuimos con nuestra reserva a hacer el check-in. Allí nos informaron de que la actividad va empezando por tandas (para que el bosque no tenga aglomeraciones), y que tanto antes como después se puede esperar en una zona destinada a tal efecto. Allí hay sitios para comer, tomar algo o simplemente sentarse junto a una hoguera. Nosotros íbamos impacientes, así que dejamos todo eso para el final.


Nos pusimos en la zona de inicio y rápidamente vino un «ranger«. Primero dio unas indicaciones básicas de seguridad, para acto seguido meterse en el papel. Nos contó una antigua leyenda de Whistler, según la cual hay un valle escondido en el que cae polvo de estrellas (con mágicos resultados). Dos excursionistas, Leonard y Gloria, fueron en busca del valle y se han perdido. ¡Hay que ayudar a encontrarlos!

Justo después empieza el recorrido, que hace una primera parada en el campamento de los rangers. Allí es donde el visitante (nosotros en este caso) se convierte en un investigador-explorador. Hay que recorrer el bosque en busca de pistas: mensajes de radio, carteles, evidencias… El itinerario es lineal, pero da pie a la investigación, ya que todo está lleno de detalles escondidos.


La verdad, nunca habíamos estado en medio de un bosque por la noche. La experiencia es sencillamente mágica, ya que se acompaña de luces en todo momento y también de todo tipo de efectos. Juegan al principio con la idea de una tormenta: no da miedo, pero sí impresiona verse bajo esos árboles gigantes en medio de la noche.

Se pasa por diferentes espacios. Podréis ver a los excursionistas acampando y cantando canciones (llenas de pistas, dicho sea de paso), un laboratorio abandonado con transmisiones misteriosas, una zona en la que hay árboles mágicos que protegen el camino, el sendero secreto…

No vamos a desvelar toda la historia, lógicamente. Sin embargo, hay que decir que todo termina con un desenlace épico. El espectáculo final es sencillamente increíble, tanto a nivel de luces como de sonidos. Nunca habíamos vivido una experiencia tan sobrecogedora en medio del bosque.


Es un recorrido cortito y sencillo, pensado para toda la familia. Eso sí, Vallea Lumina es una de esas experiencias pensadas para que todos los públicos puedan disfrutar. Nosotros fuimos en pareja y lo pasamos en grande, pero también vimos a familias, grupos de amigos e incluso a gente que iba sola.

Por cierto, un dato importante. Supongamos que vais allí y no habláis nada de inglés… ¡sin problema! El recorrido de Vallea Lumina es tan absolutamente increíble que se puede hacer incluso aunque no seáis capaces de seguir la historia. Está claro que os perderéis muchos matices, pero a nivel audiovisual es tan apabullante que igualmente os resultará una experiencia inolvidable.
Marshmallows al fuego, el broche de oro
Después del recorrido, fuimos a la zona en la que habíamos hecho el check-in. Como decimos, allí mismo se puede cenar, tomar algo, esperar a empezar al actividad o descansar justo al final. Nosotros hicimos esto último, viviendo uno de los grandes momentazos del viaje. Nos pedimos un chocolate caliente, compramos marshmallows y nos pusimos en la hoguerita a disfrutar del bosque.

Nunca habíamos hecho algo tan «de película». Estábamos en medio del bosque, por la noche, al calorcito de la hoguera, con nuestros palitos asando nubes y teniendo conversaciones de esas que arreglan el mundo. Por supuesto que Vallea Lumina es un despliegue de medios espectacular, pero si tuviéramos que destacar algo sería sin duda este momento. Por instantes así es por los que merece la pena vivir.
Información práctica
- Dirección: Sixteen Mile Creek Forest Service Road, Whistler
- Teléfono: +1 833-800-8480
- Web: vallealumina.com
- Horario:
- Abierto todo el año
- Las sesiones comienzan después de la puesta de sol (aproximadamente a las 17:00 en invierno y a las 10:00 en verano)
- Reserva obligatoria
- Tarifas:
- Cambian según la época del año
- Duración:
- Verano: 45-60 minutos
- Invierno: 30-40 minutos
- Cómo llegar:
- Autobús: shuttle gratuito desde Whistler Village
- Aparcamiento gratuito