Subida al Cerro «Cabeza de Piñuécar»

Piñuécar – Gandullas es un municipio del que hasta hace poco no habíamos oído hablar, únicamente lo conocíamos porque el nombre nos llamaba la atención cuando veíamos el desvío en la A1. Sin embargo, en poco tiempo hemos ido un par de veces a hacer senderismo y la sensación siempre es la misma: cuanto más vamos, más cosas nos quedan por ver. Hoy vamos a enseñaros una de sus rutas más clásicas, la subida al Cerro «Cabeza de Piñuécar». Un recorrido más o menos circular de una hora y media de duración, en el cual podréis visitar un búnker franquista que hacía las veces de observatorio y disfrutar de unas vistas privilegiadas sobre esta zona de la Sierra Norte de Madrid.

Un mirador único en el corazón del conflicto

Piñuécar, como todas las localidades del entorno, sufrió en sus carnes de la peor manera posible la Guerra Civil Española. En esta pequeña localidad de tradición agrícola de repente se puso todo patas arriba, llenándose su paisaje de trincheras y fortines que a día de hoy siguen recordándonos lo duro que fue el conflicto armado.

Uno de estos restos es el búnker-observatorio que el bando golpista estableció en lo alto del Cerro de Piñuécar (también conocido como Cabeza de Piñuécar). Es por eso que esta subida forma parte de una ruta más grande, la que recorre los vestigios arqueológicos que dejó el Frente de Somosierra en Piñuécar y Gandullas.

En cualquier caso, la subida a este mirador ya es interesante en sí misma. Contiene todo lo necesario para hacer una buena excursión: muchos lugares de interés, vegetación autóctona, buenas vistas y tranquilidad (ya que no es precisamente la zona más visitada de la Sierra Norte). ¿No os parece que ya os hemos dado suficientes motivos como para hacer esta ruta?

Nuestra experiencia subiendo al Cerro de Piñuécar

Empezamos a caminar desde la Iglesia de Piñuécar a eso de las 10:30 de la mañana y hasta las 12:00 no bajamos del cerro. Seguramente podríamos haber tardado algo menos, pero es que lo pasamos en grande: había un poquito de nieve (la primera del invierno), la luz acompañaba para hacer buenas fotos, nuestro perro estaba disfrutando muchísimo… vamos, que el recuerdo es inmejorable.

Desde la iglesia hay que ir en dirección al cementerio, pues desde este punto sale el caminito al cerro. La subida se puede hacer de muchas maneras: siguiendo los pequeños postes blancos, tomando como referencia unos palos larguísimos o simplemente campo a través. No os recomendamos una única opción porque para nosotros fue difícil seguirla. Es todo confuso, no hay continuidad en la señalización y encima había nevado, por lo que en algunas zonas no se veía bien el camino.

En cualquier caso, llegar a lo alto es bastante fácil. Eso si, requiere un poquito de forma física, ya que hay un desnivel considerable. Sobre todo hay que tener cuidadito en la última parte, cuando se camina sobre rocas que no son tan firmes como deberían.

Eso si, subir es una auténtica pasada. Lo primero que queremos destacar es el búnker-observatorio, el cual se puede visitar desde dentro y desde fuera. Está justo debajo del vértice geodésico del Cerro de Piñuécar, y desde sus troneras tendréis una vista sensacional del entorno.

No obstante, desde cualquier lugar de lo alto del cerro las vistas son buenas. Hay una panorámica excelente de Piñuécar, de otras localidades del entorno y también de las montañas. Incluso la A1 parece bonita vista desde arriba.

La bajada se nos hizo un poco incómoda porque quisimos volver por otro sitio y no encontramos bien el camino. En cualquier caso, llegamos sanos y salvos a la base del cerro. ¡Ah! Se nos olvidaba: en teoría hay una valla abierta para que transite el ganado, pero nosotros la encontramos cerrada. Obviamente no dudamos y la saltamos, pero por si acaso dejamos el aviso para otros viajeros más tímidos que nosotros. Si llegáis allí y la valla está cerrada, se puede pasar igual.

Ficha técnica: cómo llegar, distancia y otros datos

📍 Punto de inicio: empezamos en Piñuécar, en concreto en las puertas de la Iglesia de San Simón Apostol.

📏 Distancia / desnivel: la ruta tiene unos tres kilómetros y medio entre subir, curiosear por el cerro y bajar. El desnivel positivo es de unos 130 metros.

💪 Dificultad: media. La subida y la bajada se hacen duritas, la señalización es tan escasa como confusa y ya arriba hay que estar un poquito ágil. Hay mucha piedra que se mueve y el acceso al búnker no es fácil.

⏲️ Duración: una hora y media en total. Ojo, que nosotros estuvimos mucho rato ya que el tema de la Guerra Civil nos encanta, las vistas eran sensacionales y encima eran las primeras nieves del año. Quizá se podría hacer en algo menos.

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