Sea to Sky Gondola es una de las paradas obligatorias del tramo más emblemático de la Highway 99. Se trata de un teleférico que no solo os llevará a un tramo de montaña increíble, sino que os dará acceso a un montón de actividades: desde cruzar un espectacular puente colgante hasta hacer rutas de senderismo únicas, pasando por experiencias gastronómicas o deportes de invierno. El recorrido entre Vancouver y Whistler es conocido como Sea to Sky (de ahí el nombre del teleférico) y está repleto de sorpresas. Sin embargo, ninguna es tan completa, espectacular y divertida como esta.

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El teleférico que democratizó la montaña
Antes de nada, nos gustaría presentaros la sorprendente historia de este teleférico. Y es que el Sea to Sky Gondola es relativamente nuevo, ya que se construyó entre 2013 y 2014, pero su historia está llena de episodios sorprendentes. Su idea inicial no podría ser más interesante: acercar al gran público una zona de montaña increíble, a la cual solo se podía acceder tras exigentes rutas de senderismo. La vista de Howe Sound era tan espectacular que el gran público no se podía quedar sin ella.

Así, el proyecto se puso en marcha y en mayo de 2014 abrió sus puertas. El éxito fue inmediato, integrándose rápidamente en la propuesta turística de la zona. Sin embargo, dos episodios marcaron sus primeros años. En 2019, Sea to Sky Gondola fue saboteada, cortándose el cable principal. Os podéis imaginar el drama: servicio interrumpido, la estructura principal rota, buena parte de las cabinas tiradas por el suelo… Fue por la noche y no hubo ningún daño personal, pero la situación costó varios millones de dólares.


Se pusieron manos a la obra y fueron capaces de reabrir en seis meses, demostrando eficacia y resiliencia a tope. Sin embargo, en septiembre de 2020… ¡otra vez volvieron a cortar el cable principal! Este segundo corte tampoco registró heridos, pero sin duda quedó claro que alguien estaba saboteando el proyecto. A día de hoy no se sabe ni quién fue ni qué quería reivindicar con un acto así.


Eran tiempos de COVID y la reapertura no fue fácil, pero finalmente volvieron a estar operativos. Desde entonces han reforzado sus medidas de seguridad (lógico y normal) y no han faltado a su cita con los viajeros de todo el mundo ni un solo día.

Hoy en día, Sea to Sky Gondola recibe a los viajeros con los brazos abiertos. Se calcula que recibe más de 400.000 visitantes al año, siendo una de las atracciones más populares de British Columbia. Hasta ella acuden personas de todo el planeta, deseosas de disfrutar de sus increíbles vistas y de todo lo que se puede hacer en la zona de la montaña a la que da acceso el teleférico.
Cómo es la experiencia en Sea to Sky Gondola
Llegada y check in
Conviene reservar las entradas para el teleférico con antelación, sobre todo si vais en fin de semana, festivo o verano en general. Así evitaréis colas y el riesgo de que se puedan agotar. Si lo habéis hecho, simplemente id con vuestra entrada online a la fila y os escanearán el código para subir.

Por el contrario, si no tenéis entrada os tocará pasar por la caja. Nosotros cuando fuimos no vimos grandes aglomeraciones (todo el mundo llevaba sus billetes online), pero por lo visto puede haber jaleo. Una vez más, insistimos en que mejor reservar antes.


Dicho sea de paso, antes de subir pasamos por el Summit Lodge, una especie de tienda – cafetería. Canadá es toda una potencia en materia de souvenirs y este sitio no se queda atrás.
Teleférico
La experiencia de Sea to Sky Gondola comienza en el propio teleférico. Recorre una distancia de casi dos kilómetros, en los que salva un desnivel de 850 metros. Todo ello en unos diez minutos que resultan absolutamente espectaculares.

El recorrido pasa por 20 torres, ofreciendo al viajero unas vistas panorámicas que son de lo mejorcito de British Columbia (y eso es mucho decir). Howe Sound, Squamish Valley, Stawamus Chief y las Coast Mountains, así como el propio pueblo de Squamish, irán quedando más lejos o más cerca según avance el recorrido. Id muy atentos.
Cafetería y mirador
Según lleguéis arriba tenéis la primera actividad disponible de manera instantánea. Literalmente solo tendréis que dar un paso para estar en la cafetería con las mejores vistas en muchos kilómetros a la redonda. Más allá de que tienen una carta amplia y con precios razonables para la zona que es, lo interesante aquí es la terraza que tiene. ¡Tremendo mirador!

Puente colgante
Desde allí mismo sale el Sky Pilot Suspension Bridge, un puente colgante de aproximadamente 100 metros de longitud. De nuevo, cruzarlo es en sí mismo una experiencia magnífica, tanto por lo increíble que es pasar por una construcción así como por las vistas que ofrece. No hay que pagar nada por cruzarlo, todo está incluido en la entrada a Sea to Sky Gondola.

Esta fue una de las grandes sorpresas para nosotros. Cuando preparábamos el viaje a la zona, toda la información relativa a puentes colgantes se la llevaba el vecino Capilano (a unos 45 minutos en coche, más o menos). Por eso, cuando estábamos en lo alto de Sea to Sky Gondola no nos podíamos creer: ¡tremenda maravilla con la que no contábamos!

Por cierto, nada más cruzar el puente hay un mirador hacia la propia terraza de la que os acabamos de hablar que la hace aun más espectacular. Merece la pena asomarse y hacer una fotito.
Senderismo
Pasar por el puente colgante tiene premio, ya que conecta con una zona repleta de posibilidades para hacer senderismo. El abanico es infinito, ofreciendo rutas tanto de unos pocos minutos como de varias horas. Da igual si no camináis nunca o si sois montañeros experimentados: en todos los casos podréis disfrutar de la montaña.

Por poneros en contexto, nosotros visitamos Sea to Sky Gondola en un día en el que íbamos de Vancouver a Whistler haciendo paraditas. La agenda era apretada, pero aun así no quisimos dejar de hacer rutas.


Nosotros aprovechamos para hincarle al Spirit Trail, un loop de apenas 250 metros que empieza justo al cruzar el puente. Pese a su escasa duración, cuenta con un desnivel de entre el 8% y el 10%. Nos dio acceso a unas vistas del agua perfectas. Se pasa por algunos miradores interesantes, como el Arl ‘ka7tsem Lookout o el Sky Pilot Lookout.

Aprovechamos también para hacer el Panorama Trail, una rutita de 1,3 kilómetros perfecta para hacerse una idea de lo que ofrecen estas montañas. Eso sí, hay que decir que a lo largo del recorrido surge la opción de hacer varios pequeños loops hacia miradores y puntos de interés, por lo que acabó siendo un poco más larga.


La ruta termina en una especie de merendero a los pies del teleférico, donde hay también una hamburguesería. Este es el auténtico hub del senderismo en Sea to Sky Gondola, ya que desde aquí empiezan la mayor parte de las rutas. Dicho sea de paso, también hay una zona para perros, ya que los peludos no están permitidos en el resto de las rutas.

En la horita que estuvimos caminando, nos dio tiempo a asomarnos a unos cuantos miradores. El que más nos sorprendió fue el Chief Lookout, sin duda el punto álgido de la ruta. Las vistas que hay desde ese punto justifican por sí solas toda la excursión.


Por supuesto, si tenéis una jornada completa os podéis pasar el día yendo de un lado para otro. Las opciones son enormes y todo lo que vimos fue espectacular.
Actividades de invierno y escalada
Para terminar, tenéis que saber que Sea to Sky Gondola es un sitio que opera durante todo el año. Hay gente que incluso se saca un pase anual, ya que es posible hacer otras actividades que no hemos mencionado como escalada o deportes de invierno. No os imaginéis una estación de esquí, ya que no tiene pistas ni remontes, pero si es posible hacer algo de esquí de travesía. Una muestra más de las infinitas posibilidades del complejo.

¿Merece la pena subir a Sea to Sky Gondola?
Si habéis leído todo el post, ya sabréis nuestra respuesta. Pero si habéis bajado hasta aquí directamente, lo diremos sin tapujos: merece muchísimo la pena subir a Sea to Sky Gondola. Fue una de las actividades que más disfrutamos en nuestro viaje a Canadá: por su variedad, por sus espectaculares vistas y por lo bien que está montado todo. Cada segundo que pasamos allí fue inolvidable.

Recapitulemos: montamos en un teleférico alucinante, cruzamos un puente colgante de más de cien metros, nos asomamos a decenas de miradores e hicimos un par de rutas de senderismo. Todo en un mismo punto, con el coche tranquilamente aparcado y sin preocuparnos de otra cosa que disfrutar. ¡Mejor imposible!
Información práctica
- Dirección: 36800 Highway 99, Squamish (unos dos kilómetros antes del pueblo, si venís desde el sur)
- Web: https://www.seatoskygondola.com/
- Teléfono: +1 604 892 2550 / +1 855 732 8675
- Horarios:
- Verano (desde junio a mitad de septiembre): todos los días de 9:00 a 20:00
- Resto del año: el horario se reduce, suele ser 9:00 a 17:00
- Cierre: en noviembre hay dos o tres semanas en las que está cerrado para el mantenimiento anual
- Tarifas (2026):
- Adultos: 73,95$ CAD
- +65 años: 78,95$ CAD
- 13-18 años: 43,95$ CAD
- 6-12 años: 29,95$ CAD
- Hay también un ticket familia, de dos adultos y dos niños/jóvenes, por 165$ CAD online y 191,95$ CAD en taquilla. Una vez más, merece la pena reservar antes
