San Luis Obispo, la ciudad con más flow de todo el Big Sur

Uno de los lugares más animados del Big Sur es San Luis Obispo, una ciudad divertidísima y llena de posibilidades. Allí encontraréis puntos de interés tan variados como una misión española, una calle llena de chicles o un árbol cuyas semillas estuvieron en el espacio. Se encuentra justo a medio camino entre Los Ángeles y San Francisco, a unas tres horas y media de ambas urbes, por lo que muchos viajeros la eligen para hacer noche y luego continuar su ruta. Sin embargo, a lo largo de los próximos párrafos vamos a daros muchos motivos por los que parar en SLO.

Siempre hay que parar en SLO

¿SLO? Si, a San Luis Obispo también se le conoce por sus siglas. Y tenemos que reconocer que tienen uno de los mejores brandings urbanos que hemos visto, ya que utilizan esas tres letras por todas partes y con muy buen gusto.

En esta ciudad de apenas 50.000 habitantes encontraréis una enorme oferta hotelera, fruto de la ubicación que ya os hemos mencionado. Es uno de los lugares con mejor relación calidad/precio de toda la costa oeste de Estados Unidos, aunque no solo en lo que alojamiento se refiere. También es la sede de la Universidad Estatal Politécnica de California, con lo que encontraréis un montón de lugares con precios bajos propios de las ciudades universitarias.

San Luis Obispo es un lugar que cuenta con una gran diversidad, lo cual se traduce también en una ajetreada vida cultural. Tiene además un montón de parques, ofreciendo una calidad de vida difícil de encontrar en todo EEUU. ¡Ah! Y también hay un montón de tiendas chulas. Vamos, que quedamos absolutamente enamorados.

Muchos de los hoteles están en las afueras, así que quizá os veáis en la tentación de dejaros llevar por la pereza y no acercaros al centro. ¡Sería un tremendo error! Seguid leyendo y veréis que hay mucho que ver y que hacer en San Luis Obispo.

Turismo en San Luis Obispo

Misión de San Luis Obispo de Tolosa

Fray Junípero Serra, uno de los frailes franciscanos más conocidos a nivel internacional, fundó aquí la Misión de San Luis Obispo de Tolosa en el año 1772. Más allá de su relevancia a nivel histórica, a día de hoy encontraréis un lugar abierto al público todos los días del año. Podréis visitar tanto sus edificios como sus preciosos jardines. Id con los ojos bien abiertos, ya que esta misión es única. Y es que tiene forma de L, una disposición nada habitual para organizar su iglesia, su campanario, su escuela y su museo.

Calle Higuera

Relativamente cerca de la misión está la Calle Higuera, la avenida principal del centro urbano de San Luis Obispo. Es un lugar animadísimo, con tiendas súper auténticas, con restaurantes con propuestas atrevidas y con gente a prácticamente cualquier hora del día. A poco que paseéis un ratito por la Calle Higuera os daréis cuenta de que SLO es un sitio que realmente merece la pena.

Louisa’s Place, el mejor desayuno de la costa oeste

No solemos hablar de establecimientos concretos, pero en este caso tenemos que hacer una excepción. Y es que en el número 964 de la Higuera Street está Louisa’s Place, un lugar que se ha ganado a pulso la fama de ofrecer el mejor desayuno de la costa oeste de Estados Unidos. Allí podréis disfrutar de tortillas gigantes, pancakes, waffles y diferentes combinaciones con bacon, huevos y pan.

¿Qué podemos decir? Sin duda el lugar está a la altura de su fama. Fueron muchos desayunos típicamente americanos en este viaje, pero ninguno puede compararse con lo que nos ofreció Louisa’s Place. Realmente es un sitio único.

Bubblegum Alley

Vamos ahora con un lugar a medio camino entre lo grotesco y lo creativo. Entre los números 733 y 734 de Higuera Street se encuentra el Bubblegum Alley (literalmente sería Callejón del Chicle), un pasaje de no más de 20 metros de largo cuyas paredes tienen pegados miles de chicles. Se cree que esta costumbre empezó tras la II Guerra Mundial, cuando los alumnos de la San Luis Obispo High School empezaron a pegar aquí sus chicles.

Con el tiempo la cosa cuajó y empezó a convertirse en un reclamo más de la ciudad. Es cierto que los chicles más viejos se han quedado negros, pero todos los días pasa gente por allí para contribuir a esta obra de arte colectiva. Nosotros mismos dejamos nuestro sello, con todo el cuidado de no tocar ninguna otra goma de mascar.

Moon Tree

¿Sabíais que San Luis Obispo tiene su propio Moon Tree? Para explicar su historia hay que remontarse al año 1971, cuando el astronauta Stuart Roosa participó en la misión Apolo 14. Junto a él llevó 500 semillas, las cuales estuvieron en órbita en la Luna. Se eligieron cinco especies: pino, plátano de Virginia, liquidámbar, secuoya y abeto. A su vuelta, se plantaron por diferentes localizaciones del mundo, en un experimento que ha dado más de 400 árboles vivos. El de SLO lo podéis encontrar en la Mission Plaza.

Cheng Park

Hablando de zonas verdes, en el año 2006 se creó el Cheng Park, un jardín chino de más de mil metros cuadrados. Tiene elementos súper reconocibles, como un estanque, un paifang (puerta de granito) o especies traídas directamente de Asia. Es el mejor ejemplo de que San Luis Obispo es una ciudad muy viva y muy diversa.

Museos

Por último, la cantidad y variedad de museos de San Luis Obispo es digna de mención. Casi no podréis dar un paso sin cruzaros con una de estas instituciones culturales, con temáticas que abarcan la práctica totalidad del conocimiento humano. Quizá los dos más destacados sean el San Luis Obispo Children’s Museum y el San Luis Obispo Art Museum, pero si tenéis tiempo en la ciudad no deberíais perderos otros como el Veteran Museum o el Railroad Museum.

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