Después de un montón de publicaciones sobre A Costa da Morte, ha llegado el momento de recopilarlas todas y enseñaros cómo organizar una ruta de un día completo por ese rincón mágico de la costa gallega. Os vamos a dar todas las claves para estructurar un recorrido amplio, diverso y en el que (spoiler) siempre faltará tiempo. Una jornada claramente no es suficiente para un sitio tan bonito, pero es que una vida tampoco.El lugar perfecto para que termine el mundo

El nombre de A Costa da Morte no es tan antiguo como pudiera parecer, pues se empezó a popularizar bien entrado el siglo XX. Empezó a llamarla así el célebre escrito gallego Eugenio Carré Aldao, rescatando leyendas medievales que hablaban de lo difícil que era navegar en todo lo que estaba al este de Finisterre. Es cierto que se trata de un lugar con una gran cantidad de naufragios documentados, pero esto es compartido con prácticamente todo el litoral gallego.

Tiempo cambiante, acantilados escarpados, enfrentamientos entre barcos de diversas naciones… Todo eso es muy épico, pero a la hora de la verdad A Costa da Morte es un lugar la mar de tranquilo. La imagen que nos viene a nosotros al pensar en la zona es la de sus pueblos de marineros, sus amplias llanuras de color verde, tranquilos atardeceres compartiendo un buen vino: nada que tenga que ver con tragedias.

Por su ubicación, A Costa da Morte se consideraba el lugar en el que terminaba el mundo en tiempos del Imperio Romano. También lo fue así en época medieval, pues allí concluye el legendario Camino de Santiago. Sin embargo, hoy en día es más un sitio para empezar que para terminar. No hay viaje a la zona que no cree una infinidad de buenos recuerdos, pues se trata de un lugar muy accesible e inusitadamente bello.

Tabla de contenidos
Cómo organizar una ruta en coche por A Costa da Morte
Cuántos días dedicar
La visita a A Costa da Morte bien podría durar una o dos semanas. Es un sitio mágico, con mil cosas que hacer y en el que siempre hay joyas por descubrir. Lamentablemente, a la hora de la verdad el tiempo es limitado, por lo que la mayor parte de los viajeros le dedican entre uno y tres días.

Nosotros os vamos a enseñar cómo hacer una ruta de un día completo. Ojo, que esto implica madrugar (habría que estar bien temprano ya en la primera parada) y exprimir las horas de sol al máximo. Será una buena paliza, pero os aseguramos que cada parada incluida en esta ruta es magnífica.

También hay que considerar que no hay ruta por A Costa da Morte que no peque de subjetividad. La oferta turística es amplísima y hay que tomar decisiones, por lo que os recomendamos adaptarla a vuestros gustos. Nosotros os vamos a presentar aquí una selección de visitas bastante general, con los grandes musts, pero inevitablemente hemos incluido cosas que quizá a otros viajeros no les gusten tanto.
El tiempo siempre es cambiante
Tened en cuenta también que el tiempo en A Costa da Morte es cambiante a más no poder. De hecho, las previsiones no son tan fiables como en otras zonas de Galicia. Si vais a hacer esta ruta, pensad que tan pronto podéis estar a 30º como bajo un chaparrón que os calará la ropa. Echad un cambio al maletero, nunca olvidéis el paraguas… pero tampoco el bañador.

Eso sí, si tenéis varios días en la zona, sería bueno que intentaseis hacer coincidir este recorrido con una jornada de buen tiempo. Pensad que se visitan muchos espacios naturales, los cuales lucen especialmente bien cuando están iluminados. Tampoco pasará nada si os llueve, pues al fin y al cabo todo será más auténtico.
Distancias engañosas
Una advertencia que queremos hacer tiene que ver con los desplazamientos en carretera. Si tenéis en cuenta lo que hemos dicho sobre el tiempo, que transitaréis por carreteras secundarias sinuosas y que en algunos puntos puede haber aglomeraciones, se da el cóctel perfecto para ir despacio. No penséis que 40 kilómetros se hacen en media horita, porque lo más normal sería que fuese el doble.

Qué ver en un día por A Costa da Morte
Muros
Técnicamente no pertenece a A Costa da Morte, pero nosotros os recomendamos comenzar la visita a la zona haciendo una primera parada en el pueblo de Muros. De hecho, se ha convertido en una parada obligada dentro del circuito turístico habitual, por lo que conviene madrugar para no compartir sus estrechas calles con hordas de guiris llegadas en autocares.

En Muros encontraréis iglesias medievales alucinantes, callecitas repletas de encanto y plazas ajetreadísimas en las que nunca falta un buen mercado. Su paseo marítimo resulta perfecto para ir tomándole el pulso a la vida marinera que tradicionalmente ha protagonizado esta zona del noroeste de Galicia.
Los hórreos de Lira y Carnota
Después de ver Muros, os recomendamos pasar a ver dos enormes hórreos. El primero sería el Hórreo de Lira, un gigante almacén para grano que os dejará sin palabras. A nosotros nos pareció una parada espectacular, no solo por la construcción en sí sino también por sus alrededores.

Tampoco debería faltar la visita en el Hórreo de Carnota, que no es el más grande de Galicia pero sí el más conocido. Su magnífica arquitectura se ha convertido en uno de los emblemas de la región, hasta el punto de que en los alrededores veréis tiendecitas de souvenirs con su imagen.
Cascada del Ézaro
La siguiente parada de la ruta sería en la Cascada del Ézaro, uno de los saltos de agua más bonitos de toda Europa. Llegar hasta él requiere una caminata de escasos diez minutos por pasarelas de madera, que os llevarán hasta una bonita plataforma de observación en la que disfrutaréis de imágenes tan bonitas como esta.

Además, os recomendamos subir al mirador que hay en la zona alta de la cascada, pues allí obtendréis una de las mejores panorámicas de toda A Costa da Morte.
Finisterre
En cualquier caso, la visita más popular de toda la ruta es el Faro de Finisterre. Es el fin del Camino de Santiago, el lugar en el que los antiguos romanos situaban también el final de su mundo. A toda esa carga histórica se le suman también una energía especial y una belleza natural increíble, por lo que no hay ruta por A Costa da Morte que esté completa sin dejarse caer por aquí.

Muxía
Tampoco deberías dejar de visitar Muxía, pues se trata de un pueblo alucinante. Nosotros hicimos esta excursión por A Costa da Morte en el marco de un viaje de diez días por la provincia de A Coruña y sin lugar a dudas Muxía fue el pueblo que más nos gustó.

En este destino descubrimos un paseo marítimo precioso, un santuario ubicado en un espacio natural único, pudimos subir a un pequeño monte para disfrutar de una vista panorámica y aprendimos mucho sobre tradiciones como la pesca del congrio. No hay nada malo que podamos decir de Muxía.

Además, se da la circunstancia de que fue uno de los espacios más castigados por el vertido del Prestige. Sin embargo, ha sabido resurgir de sus cenizas y en la actualidad se encuentra en un estado óptimo.
Cementerio de los Ingleses de Camariñas
Llegados a este punto se podría terminar la ruta, pero todavía nos quedaba un poquito de luz y quisimos exprimir al máximo A Costa da Morte. Así, nuestros pasos nos llevaron al Cementerio de los Ingleses de Camariñas, un lugar en el que se recoge la memoria de uno de los naufragios más terribles de todo el litoral gallego. Es un espacio para la reflexión y el recogimiento interior-

El Jardín y el Museo de Man
Por último, terminamos yendo a ver el Jardín y el Museo de Man. En la pequeña localidad de Camelle vivió Manfred Gnädinger, un artista de origen alemán que quedó tan fascinado con la zona que decidió abandonarlo todo y vivir allí como un auténtico anacoreta. Su presencia cambió el entorno por completo, pues realizó una serie de esculturas integradas en el paisaje que situaron a Camelle en el mapa turístico. No se nos ocurre un sitio mejor para concluir la ruta por A Costa da Morte, pues su carácter inverosímil refleja exactamente lo que cabría esperar de un lugar tan mágico.

Mapa turístico de A Costa da Morte
Os dejamos aquí el mapa turístico de A Costa da Morte, en el que hemos situado todos los puntos de la ruta.