La subida a la Capilla de Notre-Dame du Roc es una de las mejores rutas de senderismo que se pueden hacer en las Gargantas del Verdón. En concreto, os proponemos un recorrido que parte del casco histórico de Castellane y que sube a lo alto de su emblemático promontorio. Hemos aprovechado para incluir también la visita a las ruinas arqueológicas de Petra Castellana y a la Torre Pentagonal, en un sendero de aproximadamente dos horitas.

Recorrido por las alturas de Castellane
Cuando fuimos a Castellane, llegamos al atardecer y el pueblo nos atrapó. La idea era recorrer sus calles y después subir a la peña en la que hay una capilla, pero finalmente nos quedamos tranquilamente en una terraza cenando. Fue una noche fantástica, pero se nos quedó la espinita clavada y a la mañana siguiente decidimos emprender la subida. ¡No podíamos irnos de allí sin echar un ojo a todo lo que tenían que ofrecer las alturas de esta magnífica localidad!

Como ya hemos dicho, os traemos un recorrido que se hace en un par de horas. La distancia no es mucha (solo cuatro kilómetros), pero entre el desnivel (200 metros) y lo despacio que se avanza (no podréis dejar de hacer fotos) el tiempo pasará volando.
Para empezar el recorrido, lo mejor es que vayáis a la Place de l’Église. Mirando hacia la Iglesia del Sagrado Corazón, veréis que hay una calle que sale justo a la izquierda del templo. Tenéis avanzar por allí, bordeando la iglesita y luego girando a mano derecha para iniciar la subida. No tiene pérdida, aunque igualmente está señalizado.


El primer tramito básicamente consiste en subir por una calle asfaltada, hasta llegar a una casa particular. Lo siguiente son unas escaleras, ya por el campito. Al final de las mismas, llegaréis a un cruce señalizado: a la izquierda está la Torre Pentagonal y a la derecha se emprende la subida a la Capilla de Notre-Dame du Roc. ¡Girad a la derecha!
A partir de aquí, comienza el tramo más duro del recorrido. Es una subida no muy pronunciada, aunque sí constante. Os hará compañía el típico vía crucis que suele conectar los pueblos con sus ermitas.
Poco a poco iréis ganando altura. No podemos hacer otra cosa que recomendaros que os asoméis a todos los puntos de observación que podáis, ya que lo mejor de la subida a la Capilla de Notre-Dame du Roc son las vistas que va brindando al viajero.
En un nuevo desvío, tendréis que elegir entre ir a mano izquierda (yacimiento arqueológico de Petra Castellana) o a la derecha (la Capilla de Notre-Dame du Roc). ¡De nuevo a la derecha! El templo, en este punto, ya puede rozarse con la punta de los dedos.

Eso sí, antes vienen unos giros sorprendentes. Al ir bordeando la montaña, se puede disfrutar también de una maravillosa vista de los bosques cercanos. No todo iban a ser los preciosos tejados de Castellane.
Tras una media hora caminando, llegaréis a lo alto de la Roc. Allí os espera, en todo su esplendor, la Capilla de Notre-Dame du Roc. Lo primero con lo que os toparéis es con la cripta, cuyo interior puede verse a través de una verja.

Junto al templo hay varios elementos interesantes: una bonita fuente (que no funcionaba cuando fuimos), una escultura enorme encontrada en los años 70, algunos miradores…
Mención aparte merece el conocido como panorama du roc: el clásico punto de observación en el que se indican cuales son los elementos que se divisan en el horizonte. Echamos ahí un rato largo, la verdad.

En cualquier caso, la gran protagonista es la propia Capilla de Notre-Dame du Roc. Su interior es muy bonito y está repleto de placas que conmemoran peregrinaciones hasta ella. Se encuentra en muy buen estado de conservación, ya que fue restaurada en el año 2025. Para completar el cuadro, hay música religiosa de fondo.


Por cierto, una cosa que os gustará: al llegar, es costumbre hacer sonar una campana. Veréis una cuerda nada más cruzar la puerta, de la cual podéis tirar. Al hacerlo… ¡tolón tolón! Eso sí, hay varios carteles pidiendo amablemente a la gente que no sea pesada. Tocad una o dos veces y seguid con vuestra ruta. Pensad que la campanita dichosa se oye desde el pueblo, así que respetad a los vecinos.

Merece muchísimo la pena subir, tanto por el edificio como por las vistas. Sin embargo, el descenso también está lleno de visitas interesantes. Ahora sería el momento de deshacer el camino andado, llegar al cruce que indicaba el acceso a Petra Castellana y visitar el yacimiento arqueológico.
Hay un recorrido autoguiado por todo el lugar, que os permitirá conocer diferentes puntos de interés a través de paneles informativos. Muy resumido, se trata del núcleo de población medieval que posteriormente se transformó en Castellane. Estaban aquí porque era mucho más fácil de defender, pero bajaron al nivel del río cuando la vida se hizo un poco más sencilla.

Con 15 o 20 minutos tendréis tiempo de sobra para ver Petra Castellana. Nos gustó mucho, aunque bien harían en dedicar un poco más de presupuesto a su conservación. Muchos carteles estaban en mal estado y las malas hierbas crecían por doquier, por lo que el yacimiento acabará desapareciendo si no se interviene.
Al terminar, de nuevo hay que deshacer el camino andado. En este caso, hay que buscar el cruce hasta la Torre Pentagonal. Cuando lleguéis a ella, tendréis ante vosotros uno de los vestigios mas importantes del recinto amurallado medieval de Castellane.

Aunque lo lógico os parecerá acercaros hasta la propia torre, lo mejor es que sigáis avanzando un poquito hasta que lleguéis a una puerta. En ella se anuncia la entrada a sus jardines aterrazados, uno de los espacios más bonitos de Castellane. Desde allí podréis ver bien la torre, aunque también disfrutar de este espacio verde y de las vistas que ofrece de la ciudad. Si tenéis suerte y vais al final del verano, también podréis comeros algunas moras.
Desde los propios jardines, si vais hasta el extremo izquierdo (según se entra) podréis bajar al pueblo. Se cerraría así este completo ascenso a la Capilla de Notre-Dame du Roc, que a nosotros nos llevó aproximadamente un par de horas. Visto con perspectiva, hubiese sido un tremendo error irnos de Castellane sin haber hecho esta ruta. ¡No os la perdáis!

Ficha técnica: cómo llegar, distancia y otros datos
- Distancia: calculad 4 kilómetros, pero no es una cifra exacta. Siendo estrictos, subir y bajar a ver la capilla son 3 kilómetros. Sin embargo, en este post os hemos incluido también desvíos a Petra Castellane y a la Torre Pentagonal, por lo que si hacéis todo estaréis más en el cuatro que en el tres.
- Desnivel: la ruta tiene un desnivel de aproximadamente 200 metros.
- Dificultad: es una ruta sencilla, pero a la vez la subida es constante. Con calzado cómodo y un mínimo de forma física se puede hacer sin problemas.
- Duración: técnicamente se puede completar el itinerario en una hora y cuarto, pero calculad un mínimo de dos horas. Pasaréis por sitios chulísimos y os resultará imposible no parar a hacer fotos en todas partes.
- Punto de inicio: el inicio está en la Iglesia del Sagrado Corazón. Según se mira el edificio, hay que ir por la izquierda y luego girar a la derecha.
- Señalización: está todo señalizado, no tiene pérdida. Además, es uno de esos caminos lógicos. Se podría completar aunque no hubiese ningún cartel.
- Época recomendada: cuidado en los meses fríos del año, porque si ha llovido la ruta se puede complicar. En verano sería mejor hacerla a primera hora, ya que hay muchos tramos sin sombra.
- Popularidad: nosotros no nos cruzamos con demasiada gente, pero nos pareció una ruta top.
- Dog friendly: se puede hacer con perrete, aunque ojo con los acantilados.
