Riosequillo, la piscina viral de Buitrago de Lozoya

El Área Recreativa de Riosequillo ofrece una de las piscinas más fotogénicas e impresionantes de toda España. Se encuentra en la maravillosa localidad de Buitrago de Lozoya, en plena Sierra Norte de Madrid. Sus enormes dimensiones y su excepcional integración en el paisaje han hecho que este espacio sea un lugar común en la memoria colectiva de los madrileños, carente de playa pero no de sitios para bañarse. En este post os contamos todo sobre esta piscina natural, os damos consejos para que la visita sea inolvidable y os contamos cómo fue nuestra experiencia en ella.

Riosequillo, la piscina viral de Buitrago de Lozoya

Un clásico madrileño que se volvió viral

Las piscinas de Riosequillo tienen unas dimensiones fuera de lo común. Están situadas en un enorme complejo de casi 100 000 metros cuadrados, en el cual hay un denso pinar para refugiarse del calor, amplias praderas con césped, sombrillas, zonas de juego, vestuarios e incluso una cafetería-restaurante. Obviamente el espacio más destacado es su piscina principal, que con 4 500 metros es una de las más grandes de España. Hay varias que se disputan el trono de «la más», pero sin duda esta está entre ellas. Aunque la profundidad máxima de la piscina no es mucha (190 centímetros), al lado hay una piscina infantil.

Riosequillo, la piscina viral de Buitrago de Lozoya

Estas dimensiones hacen que la piscina tenga una capacidad máxima de 2 000 personas, para lo cual hay un aparcamiento para 700 vehículos justo al lado. Pese a ello, no penséis en un lugar agobiante: la pradera es gigante y hay espacio de sobra para que todo el mundo esté a gusto.

Riosequillo abrió sus puertas en 1993, ofreciendo por fin una alternativa de primer nivel para que los madrileños se bañasen en plena naturaleza. El estado actual se debe a una ambiciosa reforma de 2022, que hace que hoy en día todo el complejo esté en perfecto estado de revista.

Eso sí, vamos a poner un extra de precisión. Aunque se suele decir que es una piscina natural, técnicamente no lo es. Está al lado del embalse y se nutre de sus aguas, pero estas son tratadas y controladas como se haría en cualquier otra piscina. Vamos, que no penséis en que os estáis bañando entre peces y algas, porque nada que ver.

Embalse de Riosequillo

Eso sí, insistimos en que su integración con el paisaje es máxima. De hecho, entre la piscina y el embalse hay un paseo excelente. Podéis caminar junto a la piscina principal (y daros un chapuzón si os apetece), pero a la vez podréis rozar el embalse con la punta de los dedos. A simple vista distinguiréis peces o aves rapaces, en una experiencia enriquecedora como pocas.

Consejos básicos para exprimir Riosequillo

Eso sí, un sitio tan espectacular tiene mucho tirón. Y no solo entre los madrileños, sino también entre visitantes de otras provincias o incluso entre viajeros internacionales. Por eso, conviene preparar muy bien la jornada, para lo cual os dejamos unos cuantos consejos.

Piscina Riosequillo, Buitrago de Lozoya

El primero, en este caso el más importante, es que intentéis llegar temprano. La piscina abre a las 11:00, pero desde un poquito antes ya se puede acceder a ella. No dudéis en plantaros allí a las 10:45, porque así podréis aparcar en los mejores sitios (a la sombra) y a su vez coger el mejor sitio en la pradera.

Evitar el fin de semana tiene premio doble: menos gente y también tarifa reducida. Y es que la piscina de Riosequillo no es barata precisamente: 9€ por persona entre semana y 14€ los findes (tarifas de 2026).

Bar Riosequillo, Buitrago de Lozoya

Fruto de lo anterior, conviene estirar la jornada para rentabilizar cada céntimo. Cuando apriete el hambre podréis resolverlo de dos maneras: llevando vuestra propia comida, que podréis consumir en la toalla o yendo a las zonas de merendero; o acudiendo a su bar, donde hay hamburguesas, pizzas y demás propuestas similares a precios razonables. Por unos 15€/persona podéis comer tranquilamente.

Hay sombra de sobra y también varias sombrillas. Hay gente que lleva la suya propia, pero en nuestra opinión no es necesario. Lo que sí tendríais que llevar es sillitas, ya que pasar toda la jornada en la toalla se puede hacer un poco incómodo.

Buitrago de Lozoya

Por último, no olvidéis que estáis en la Sierra Norte de Madrid. Al ladito tenéis Buitrago de Lozoya, que es una maravilla. Si ya conocéis este precioso lugar, dadle una oportunidad a los otros muchos destinos que tienen que ofrecer las montañas madrileñas.

Nuestra experiencia en la piscina

Mucha presentación y mucho consejo, pero también queremos contarnos nuestras sensaciones allí. La visita a este sitio nos daba miedo por dos cosas: era un sitio al que habíamos ido de niños y en tiempos de viralidad todo queda reducido a expectativas.

Piscina Riosequillo, Buitrago de Lozoya

Respecto a la primera cosa, queremos ir a un pensamiento común. ¿Sabéis cuando se vuelve a un sitio al que se ha ido de pequeño y la cosa no es como se recordaba? Nos daba miedo ir allí y que la piscina no fuese tan grande o no lo pasásemos tan bien como de niños. ¡Nada que ver! El sitio está espectacular, posiblemente en el mejor momento desde su apertura. Lo que vimos en 2026 superó nuestros recuerdos de 20 o 30 años antes.

En cuanto a lo segundo… sí, las piscinas de Riosequillo están de moda. ¿Y qué? Igualmente son una maravilla. No es típico contenido viral que luego está vacío. Hablamos de un sitio con solera, al que van madrileños de pura cepa a demostrar que aquí si hay playa.

Piscina Riosequillo, Buitrago de Lozoya

Llegamos prontito y había un poco de jaleo para entrar, ya que todos los coches han de pasar por una taquilla única. Sin embargo, luego aparcamos sin problema. También pudimos escoger entre los muchísimos sitios que había frente a la piscina, algo ideal para gente paranoica como nosotros. Bañarse sin perder de vista las mochilas es estupendo, ya que normalmente vamos con cámaras y no nos gusta jugárnosla a que nos puedan robar algo.

Luego está el tema del agua. Hace años, Riosequillo tenía fama de ser una piscina muy fría. Sin embargo, en la actualidad eso ha cambiado. Sus aguas tienen una temperatura excelente, así que nos pasamos todo el día entrando y saliendo del agua.

Piscina Riosequillo, Buitrago de Lozoya

La zona de la pradera no podría ser mejor. Césped mullido, árboles que dan sombra, zonas para tomar el sol, algunos banquitos, zonas de juego, un bar en el que picar algo… Vamos, un sitio para sentirse a gusto.

En resumen, la experiencia en las piscinas de Riosequillo no pudo ser mejor. Pasamos una jornada inolvidable en este clásico madrileño, al cual pensamos volver cada verano.

Información práctica

  • Dirección: Área Recreativa Riosequillo, Carretera A-1, salida 74, 28750 Buitrago del Lozoya (Madrid)
  • Teléfono: 91 868 00 56
  • Web: https://arearecreativa.buitrago.org/
  • Apertura: cambia según la temporada, pero suele ir del último finde de junio al último de agosto
  • Horarios:
    • De martes a viernes: de 11:00 a 20:00
    • Sábados y domingos: de 10:30 a 20:30
  • Tarifas:
    • Entre semana: 9€
    • Fines de semana: 14€
  • Compra de entradas: no se puede hacer por internet. Es first come, first served: cuando se venden las 2000 entradas del día, cierran la taquilla. Los findes suele colgarse el cartel de «no hay billetes» a media mañana.
  • No está permitido el acceso con perros
  • Hay vestuarios para personas con movilidad reducida, así como sillas para acceder a la piscina principal
Piscina Riosequillo, Buitrago de Lozoya

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