El Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial es uno de los edificios más famosos de España. Ubicado en plena Sierra de Guadarrama, se trata de un conjunto monástico absolutamente increíble. El complejo, cuyas obras fueron impulsadas y supervisadas por el mismísimo Felipe II, tiene entre sus estancias más célebres la basílica, la biblioteca, dependencias en las que han vivido varias dinastías reales y varios panteones. En este artículo os vamos a contar la historia del recinto, qué podéis esperar de la visita y cuáles son los datos claves para ir allí exprimiendo el día al máximo.

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La Octava Maravilla del Mundo, a media hora de Madrid
La Octava Maravilla del Mundo. Así es como se llamó al Monasterio de San Lorenzo de El Escorial desde prácticamente el primer día. Sus colosales dimensiones, su extremada perfección desde el punto de vista arquitectónico y las infinitas obras de arte que se contienen en su interior dan buena cuenta de ello.

El origen del conjunto se sitúa en el año 1557, cuando las tropas del imperio español aplastaron al ejército francés el 10 de agosto (día de San Lorenzo). Solo seis años más tarde comenzaban las obras de un conjunto llamado a conmemorar semejante gesta, el cual estuvo en construcción desde 1563 hasta 1584.
Felipe II quiso poner toda la carne en el asador, así que contó con su arquitecto de cabecera: Juan Bautista de Toledo. La obra tenía las mayores pretensiones, así que reunió a una especie de Avengers arquitectónicos de su tiempo. Participaron figuras de la talla de Juan de Herrera, Juan de Minjares o Francisco de Mora. Todos ellos contribuyeron a crear este Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, una obra que marcó los designios artísticos de todo un imperio. Con este conjunto se realiza el paso del plateresco renacentista a un clasicismo que perduraría durante varios siglos.
En un primer momento fue habitado por monjes jerónimos, para posteriormente pasar a estar regentado por agustinos. Por supuesto, fue residencia de la familia real española, que también lo utilizó (y lo sigue haciendo) para dar sepultura a sus miembros.

En la actualidad es un recurso turístico de primer nivel, de esos que traen a mucha gente día tras día. La declaración como Patrimonio de la Humanidad en el año 1984 fue un espaldarazo a nivel internacional, habiendo hecho que desde entonces sea visita prácticamente obligada para todos los visitantes de la capital de España. A día de hoy, aproximadamente medio millón de personas lo visitan año tras año.
Cómo es la visita al «Monasterio del Escorial»
Lo primero que hay que decir es que entrar al Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial (conocido coloquialmente como Monasterio del Escorial) tiene alguna complicaciones. Su ubicación es sencilla si se tiene coche (a unos 40 minutos de la capital), aunque un poco engorrosa yendo en transporte público. Las entradas son caras, muy caras: 14€ por persona, precio de 2025. Además, las colas están aseguradas, ya que es un sitio con una grandísima demanda todos los días del año. Sin embargo, hablamos de detalles ínfimos respecto a la magnificencia del lugar. El conjunto es una visita top a nivel mundial, con muchísimo que ofrecer al viajero. En las siguientes líneas vamos a presentaros todo aquello que no deberíais perderos.
Exteriores
Antes de ir al interior del edificio, sin lugar a dudas conviene dedicarle algo de tiempo a los exteriores. Y es que el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial es una obra absolutamente monumental, de esas que encogen el alma cuando se está frente a ellas.

Haced todo lo posible por encontrar diferentes puntos de vista. Eso implica alejarse, siendo la clásica subida a la Silla de Felipe II la principal referencia. Sin embargo, hay muchas otras opciones: desde la Casita del Príncipe y la Casita del Infante hay también buenas panorámicas.

De cerca, a diferencia de la mayor parte de la gente, el monasterio gana mucho. La Avenida de Juan de Borbón y Battenberg es referencia obligatoria, ya que rodea el monasterio y permite contemplar sus fachadas principales. El espacio que hay entre el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial y el resto del casco histórico es fascinante, ya que se crea una especie de plaza gigante que siempre tiene un ambiente muy acogedor.
Patios
Vamos ahora con los grandes olvidados del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial: sus patios. Una vez entréis, pasaréis por ellos de manera obligatoria. Hacen las veces de distribuidores: a veces simplemente para ir a la zona de los baños y otras para acceder a estancias de gran importancia, como la biblioteca.

Son espacios en los que se puede palpar de cerca la grandeza de este conjunto monumental. Y es que de repente os veréis en medio de plazas gigantes, lo cual os dará buena referencia de lo que esperar del resto del edificio.
Basílica
La cosa se pone realmente interesante al entrar en la Basílica, uno de los grandes motivos por los que visitar el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Realmente no es una, sino dos: el sotocoro originalmente era la iglesia del pueblo y el cuerpo del templo era el espacio reservado para reyes y nobles. Ya hemos dicho que el monasterio tiene muchos padres, pero en este caso los grandes autores son Juan Bautista de Toledo (que hizo el esquema) y Juan de Herrera (que lo llevó a cabo).

A nivel arquitectónico hablamos de uno de los grandes edificios de España. Merece la pena que recorráis la basílica con mimo, que prestéis atención a todos los detalles e incluso que echéis un rato con la audioguía gratuita que se incluye con la entrada.


Por otro lado, a nivel decorativo el patrimonio es infinito. Retablos del siglo XVI, mármoles, lienzos, órganos, un coro de madera de 124 sillas en el que todavía se conserva la de Felipe II, esculturas…
Biblioteca
Sin lugar a dudas, nuestro espacio favorito del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial es su legendaria biblioteca. De hecho, su Real Biblioteca: una institución fundada por Felipe II como la gran afirmación de su carácter humanista. El monarca puso toda la carne en el asador para crear una de las grandes bibliotecas de occidente, algo que consiguió rápidamente. Ya en 1576 tenían casi 5000 ejemplares en el inventario, entre manuscritos y libros impresos.

Es cierto que un siglo después la biblioteca sufrió un incendio devastador y que los monarcas de los siglos XVIII en adelante no se esforzaron demasiado en enriquecerla, pero da igual: la Escurialense sigue siendo una de las grandes bibliotecas de nuestra civilización.


Más allá de sus ejemplares (solo consultables por especialistas), se trata de una estancia realmente preciosa. Su salón principal mide 54 metros de largo, 9 de ancho y hasta 10 de alto. Su bóveda de cañón lleva fascinando al viajero desde prácticamente su construcción. Hay estancias auxiliares que también son muy bonitas, pero están fuera del circuito turístico habitual.

El mobiliario también es una pasada. Sus mesas, sus librerías y sobre todo sus mapas del mundo son una maravilla. Es una zona que hay que visitar pronto, ya que suele estar llena de gente. Resulta muy difícil avanzar sin querer hacerle una foto a prácticamente todo.
Convento y Escalera Principal
Las dependencias conventuales como tal ocupan más o menos una tercera parte del edificio (la más orientada hacia el sur). En su momento el convento estuvo habitado por monjes jerónimos, pero a finales del siglo XIX pasó a manos de agustinos. La mayor parte no es visitable (sigue siendo de clausura), pero se puede caminar por el gran claustro principal.

Gracias a ello se puede pasar por la Escalera Principal, una locura de piedra con bóvedas de Luca Giordano. Así de primeras puede parecer poco inspirador ir a ver una escalera, pero hacednos caso: es una pasada.
Panteones
Una de las muchas leyendas asociadas al Monasterio de San Lorenzo de El Escorial es que está construido sobre las mismísimas puertas del infierno. Quizá por eso no os apetezca ver las estancias inferiores, pero os aseguramos que sentiréis cualquier cosa menos el calorcito de las llamas.

De hecho, merece la pena pasar por los panteones de las dos grandes dinastías de la monarquía española: los Austrias y los Borbones. Podréis así ver una larga fila de enterramientos «menores» (infantes, primos, cuñados, esposas, hijos ilegítimos y demás actores secundarios de la realeza), aunque también ir a donde está «lo gordo».

Y es que podréis contemplar, de un solo vistazo, las tumbas de figuras claves de la Historia de España. Carlos V, Felipe II, Carlos II, Isabel II, Alfonso XIII… todos ellos descansan allí. Además, la lista está en crecimiento. No en vano, en el monasterio se encuentra el Pudridero Real: una estancia en la que se «secan» los cadáveres de los reyes, para que se hagan más chiquititos y quepan en el panteón.
Sala de Batallas
La enésima zona imprescindible del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial es la Sala de Batallas. Lo que originalmente era un espacio periférico (una zona para el ocio de la reina y los infantes) fue decorado en 1590 con un fresco gigante. En él, un grupo de artistas genoveses recreó algunos de los grandes éxitos bélicos de la monarquía española: la Batalla de San Quintín, la de la Higueruela, la conquista de las Azores…

Lo mismo que dijimos de los exteriores del monasterio lo decimos aquí: hay que contemplar la Sala de Batallas en su conjunto, pero también ir con muchísimo mimo a disfrutar de los detalles. Hasta el último soldadito perdido en medio del campo de batalla está recreado con una precisión magistral. Una pasada.
Palacio de los Borbones
La visita al monasterio termina normalmente en el Palacio de los Borbones. Es la zona que fue modificada en tiempos de Carlos III para adecuar el monasterio al gusto de su época. Las reformas concluyeron con Carlos IV, que se encargó de traer allí mobiliario, tapices y todo tipo de objetos decorativos.

Es cierto que es la zona más «aburrida» y que rompe un poco con el resto del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, pero igualmente merece la pena. Se concluiría así el recorrido por uno de los conjuntos arquitectónicos más increíbles del planeta.
Información práctica
Vamos a terminar con una recopilación de datos prácticos para visitar el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial:
- Dirección: Av Juan de Borbón y Battemberg, s/n, 28200 San Lorenzo de El Escorial, Madrid
- Teléfono: 91 890 59 02
- Web: https://www.patrimonionacional.es/visita/real-monasterio-de-san-lorenzo-de-el-escorial
- Horario: de martes a domingo, de 10:00 a 19:00 (último acceso a las 18:00)
- Tarifas:
- Entrada general: 14€
- Gratis: miércoles y domingos de 15:00 a 19:00